Por José Sobrevilla
Las redes sociales mantienen su liderazgo como una de las principales vías de acceso a la información. De acuerdo con datos difundidos por María Elena Gutiérrez Rentería y Bernardo Flores-Heymann, del Reuters Institute for the Study of Journalism, 66% de la población consulta noticias a través de estas plataformas cada semana.
En este escenario, los medios tradicionales y los nativos digitales compiten por la atención de las audiencias en Facebook, YouTube y TikTok. Muchos han adaptado sus narrativas y formatos para responder a las nuevas dinámicas de consumo informativo. Algunos consolidaron su presencia a partir de 2018, cuando comenzaron a cubrir las conferencias mañaneras del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, una práctica que continúa durante el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Pero ¿quiénes son los comunicadores con mayor capacidad de difusión entre quienes asisten a las mañaneras de la presidenta? La respuesta no es sencilla. Para establecer un ranking confiable es necesario distinguir entre los suscriptores de YouTube y la suma de seguidores en Instagram, X y Facebook. Además, la presencia en las conferencias presidenciales no significa necesariamente que cada comunicador tenga un canal propio, pues algunos representan a medios con varias cuentas digitales.
Los comunicadores de las mañaneras
Nacho Rodríguez, conocido como El Chapucero, presenta su canal como un espacio de política mexicana caracterizado por el humor, la ironía y el análisis. De acuerdo con las cifras citadas en el texto original, suma alrededor de 1.92 millones de seguidores. El dato se atribuye a Social Blade, plataforma estadounidense que recopila y analiza estadísticas públicas de creadores de contenido y marcas en distintas redes sociales.
En la siguiente posición aparece el periodista Manuel Pedrero Solís, director de Los Reporteros MX, cuyo canal registra 1.29 millones de suscriptores, según SPEAKRJ Analytics. El 10 de octubre de 2026, Pedrero cumplió 24 años; de acuerdo con versiones mencionadas en el texto original, a su celebración habría asistido, entre otras figuras, Ariadna Montiel.
Otro perfil destacado es el de Juncal Solano Flores, abogada, creadora de contenido y conductora del canal de YouTube El Charro Político, fundado en 2016. Solano, nacida el 3 de mayo de 1997, también ha ocupado cargos en el ayuntamiento de Zapopan, Jalisco, vinculada con Morena. Las cifras citadas atribuyen a su perfil cerca de 495 mil suscriptores, mientras que el canal El Charro Político registra alrededor de 1.8 millones.
También figura Carlos Pozos Soto, conocido como Lord Molécula, periodista que ha asistido a las conferencias presidenciales desde el sexenio de López Obrador. Según las estadísticas de junio de 2026 mencionadas en el artículo, su proyecto LM Noticias contaba con 118 mil 285 suscriptores en uno de sus canales o plataformas digitales.
A esta lista se suma Hans Salazar Castañeda, integrante de Noticiero en Redes y asistente habitual a las conferencias de Claudia Sheinbaum, como anteriormente lo fue a las de López Obrador. Las cifras disponibles para su perfil en X presentan diferencias: mientras TwStalker mostraba alrededor de 98 mil 300 seguidores, el contador oficial de la plataforma registraba 200 mil 200. Salazar es licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, además de publicista y comunicador.
Vicente Serrano, de Sin Censura TV Media, también debe incluirse en el panorama. El texto original le atribuye alrededor de 1.49 millones de seguidores, aunque advierte que algunas herramientas de medición no reflejan esa cifra.
Esta relación constituye una aproximación, no un ranking definitivo. Para identificar al comunicador presencial con mayor audiencia digital total es necesario verificar los perfiles de Instagram y Facebook, establecer un corte temporal homogéneo en X y evitar sumar métricas que correspondan a cuentas distintas.
Los canales con mayor audiencia en México
Las cifras citadas en el artículo sitúan a Campechaneando y El Pulso de la República entre los canales relevantes de la conversación política. También destacan medios internacionales como RT en Español y BBC Mundo, cuya presencia refleja el peso de las narrativas internacionales en las audiencias mexicanas.
El caso de Campechaneando merece atención por el alcance de su canal y las estimaciones de sus ingresos publicitarios. HypeAuditor calcula ingresos mensuales por publicidad de entre 6 mil 834 y 9 mil 363 dólares, mientras que vidIQ estima que los ingresos por AdSense podrían alcanzar los 18 mil 270 dólares mensuales, equivalentes a aproximadamente 341 mil pesos según la conversión citada en el texto original.
Estas cifras son estimaciones de plataformas de análisis, no estados financieros comprobados. Además, se refieren a ingresos publicitarios de YouTube y no necesariamente incluyen patrocinios, colaboraciones comerciales u otras fuentes de monetización.
Con más de 3.4 millones de suscriptores, Campechaneando acumula una audiencia considerable desde la creación de su canal, el 23 de marzo de 2013. Su alcance ayuda a explicar por qué el profesor de la UNAM especializado en redes sociales Luis Ángel Hurtado Razo ha señalado que muchos estudiantes aspiran a convertirse en influencers.
Sin embargo, alcanzar millones de reproducciones no garantiza por sí mismo la calidad de la información. En el caso de este canal se han formulado críticas por el uso de títulos y miniaturas sensacionalistas, así como señalamientos de sesgo político y de presentación selectiva de datos. Estas observaciones deben evaluarse mediante ejemplos verificables y no asumirse como conclusiones definitivas sin evidencia documental.
Suscriptores, reproducciones e influencia política
Entre los canales de mayor tamaño mencionados en el texto se encuentran Job Othoniel, NMás, Milenio, El Universal, RT en Español, Imagen Noticias y BBC Mundo. También aparece el canal de Andrés Manuel López Obrador, pese a que el expresidente ya no ocupa un cargo público. En la misma selección figuran Campechaneando y El Pulso de la República, este último creado por el comunicador e ingeniero José Manuel «Chumel» Torres Morales.
Las cifras atribuidas a estas cuentas proceden de distintas plataformas de medición, por lo que deben entenderse como referencias sujetas a actualización. Sin una fecha de corte común y una fuente homogénea, no es metodológicamente correcto presentar todos esos números como si fueran parte de una misma clasificación oficial.
El análisis también menciona a ElAbrahaham, canal de videojuegos que, según el ranking citado de Digital Trends, encabezaba una lista de canales con 14 millones de seguidores. Le seguían Campechaneando, El Chapucero, Latinus y Mau Rodríguez. Sin embargo, una clasificación general de popularidad en YouTube no equivale a un ranking de influencia política: los contenidos de entretenimiento y los de análisis público responden a objetivos, audiencias y patrones de interacción diferentes.
Por ello, medir la relevancia de los influencers políticos exige algo más que contar suscriptores. Una investigación rigurosa debe considerar, al menos, cinco variables:
- Alcance efectivo: reproducciones de los últimos 30 y 90 días, además de las visitas acumuladas.
- Interacción: comentarios, reacciones y participación que genera cada publicación.
- Centralidad política: capacidad para introducir temas que posteriormente retoman otros creadores, periodistas, partidos o actores públicos.
- Difusión multiplataforma: presencia y audiencia en YouTube, Facebook, TikTok, Instagram y X.
- Calidad informativa: atribución de fuentes, correcciones, verificación de datos y antecedentes documentados de información falsa o engañosa.
El estudio de Verificado sobre canales políticos cercanos a López Obrador, citado en el artículo original, ilustra la importancia de analizar tanto la circulación como la veracidad de los contenidos. La magnitud de una audiencia puede ser un indicador de alcance, pero no sustituye la evaluación de la confiabilidad de la información.
Influencia política: no es lo mismo audiencia que poder
La inteligencia artificial de Gemini, desarrollada por Google, también aparece en el análisis como referencia para identificar a figuras políticas con alta relevancia pública. Entre ellas se menciona a Claudia Sheinbaum Pardo, titular del Ejecutivo federal y principal responsable de la agenda gubernamental; Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana; Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía, y Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
No obstante, esta clasificación responde a criterios diferentes de los utilizados para medir la popularidad de un canal de YouTube. La capacidad de decisión institucional, la presencia en medios y la influencia sobre la agenda pública no son equivalentes al número de seguidores en redes sociales. Por tanto, conviene distinguir entre influencia política, alcance mediático y popularidad digital.
Para estudiar la comunicación política mexicana, los perfiles de Campechaneando, Aristegui Noticias, El Chapucero, El Charro Político y Diego Ruzzarin ofrecen ejemplos de formatos, audiencias y enfoques diferenciados. Esta selección puede servir como punto de partida para una investigación, pero no debe presentarse como un ranking definitivo certificado por YouTube.
La disputa por la confianza informativa
Los formatos audiovisuales ocupan un lugar central en el consumo de noticias. YouTube y las redes sociales permiten que medios consolidados, periodistas independientes y creadores de contenido compitan en un mismo espacio, aunque con recursos, estándares editoriales y objetivos distintos.
Spotify y, en menor medida, Apple también contribuyen a la distribución de programas de larga duración y pódcast informativos diarios, entre ellos N+ Diario y Las Noticias del Día, de Infobae.
El desafío central es la confianza. Según el dato del Instituto Reuters citado en el artículo original, la confianza en las noticias cayó cinco puntos porcentuales y se situó en 31%. En ese contexto, algunos usuarios consideran que los creadores digitales ofrecen una comunicación más cercana y auténtica que los medios tradicionales. Al mismo tiempo, la presencia de intereses políticos, contenidos de opinión presentados como información y estrategias de difusión sensacionalistas vuelve indispensable fortalecer la verificación.
Periodistas como Carlos Loret de Mola, de Latinus; Carmen Aristegui y Joaquín López-Dóriga mantienen una presencia considerable en el ecosistema digital. Junto a ellos crecen creadores que operan fuera de las estructuras convencionales de la prensa, algunos con afinidades políticas explícitas. A esta transformación se suma la incorporación progresiva de herramientas de inteligencia artificial en las redacciones.
En definitiva, la influencia digital no puede medirse únicamente por el número de suscriptores ni por las reproducciones acumuladas. Para entender quién incide realmente en la conversación pública mexicana es necesario comparar audiencias activas, interacción, difusión entre plataformas, capacidad de marcar agenda y calidad informativa.
El reto para periodistas, investigadores y ciudadanos consiste en distinguir entre popularidad, influencia y credibilidad. En un entorno donde cada clic puede ampliar una narrativa política, conocer quién comunica, a quién llega y con qué grado de rigor resulta esencial para comprender la disputa por la información en México.