Opinión

Disputa anticipada CDMX 2030

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Staff Domo de Cristal
21 de septiembre de 2026, 4:29 am
Tiempo 4 min
Disputa anticipada CDMX 2030

Así lo dice La Mont

¡Arrancan! La carrera por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México rumbo a 2030 comenzó de manera anticipada y perfila un eventual choque político entre dos figuras femeninas: Citlalli Hernández, por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), y Alessandra Rojo de la Vega, como eventual abanderada de la alianza entre el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Esta contienda prematura obliga a las estructuras partidistas a dimensionar el enorme reto territorial y demográfico que representa gobernar una de las urbes más complejas del país.

Para comprender la magnitud de la movilización requerida, basta observar la geografía electoral de la capital, integrada por mil 851 unidades territoriales que agrupan colonias, pueblos originarios y diversas unidades habitacionales distribuidas en las 16 alcaldías.

Recorrer, organizar y convencer a este gigantesco mosaico urbano no es una tarea menor, particularmente ante los niveles de participación electoral que registra la ciudadanía capitalina. En los comicios recientes, el triunfo en la capital requirió superar los 2.8 millones de votos, estableciendo un parámetro elevado para cualquier proyecto que aspire a gobernarla.

Quien busque conquistar la Jefatura de Gobierno deberá desplegar una operación política y territorial de gran escala, capaz de sostenerse durante un largo y complejo proceso electoral.

Intento

El principal escenario de esta futura elección no será uniforme. La disputa se concentrará, en buena medida, en el voto de las clases medias capitalinas, un sector social y económico que históricamente resulta relevante en las contiendas de la ciudad.

La batalla de 2030 podría tener uno de sus principales escenarios en alcaldías como Miguel Hidalgo, Coyoacán, Benito Juárez, Cuajimalpa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero, territorios con perfiles electorales y demandas ciudadanas diferenciadas.

En este escenario, Alessandra Rojo de la Vega buscaría capitalizar el descontento ciudadano para ampliar el espacio de la oposición en la capital. Para el PAN y el PRI, consolidar presencia en zonas estratégicas de la metrópoli representaría uno de los principales desafíos de cualquier eventual proyecto electoral rumbo a 2030.

Para Morena, en tanto, el reto será mantener la confianza de un electorado cada vez más informado y exigente, particularmente en aquellos sectores donde las demandas por resultados concretos tienen un peso significativo.

La clase media capitalina, caracterizada por una participación electoral relevante, será uno de los segmentos que ambas fuerzas políticas deberán disputar mediante propuestas capaces de responder a temas como seguridad, movilidad, servicios públicos, vivienda, empleo y calidad de vida.

Bases

Ante este escenario de competencia, los engranajes del oficialismo comienzan a moverse. Un elemento relevante en esta etapa fue el encuentro entre René Bejarano y Paulo García, actual dirigente de Morena en la Ciudad de México.

La reunión representa, de acuerdo con esta lectura política, un acercamiento entre estructuras de movilización territorial y la dirigencia partidista, con el propósito de fortalecer la organización rumbo a los próximos procesos electorales y, eventualmente, favorecer el posicionamiento de Citlalli Hernández como una de las figuras con aspiraciones para la Jefatura de Gobierno.

La suma de estos liderazgos busca fortalecer la estructura territorial de Morena frente al creciente protagonismo de Rojo de la Vega y mantener cohesionadas a sus bases.

Más allá de los nombres, el mensaje político es claro: la sucesión capitalina comenzó a discutirse con mucha anticipación y las estructuras partidistas ya se preparan para una contienda que exigirá presencia territorial, organización y capacidad de movilización en las 16 alcaldías.

El tablero de 2030 apenas comienza a configurarse, pero la disputa por la capital ya empieza a tomar forma.

Por: Federico Lamont

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