Opinión

Revisiones anuales del T-MEC no frenan el Plan México ni el potencial de inversión

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Staff Domo de Cristal
6 de julio de 2026, 5:50 am
Tiempo 3 min
Revisiones anuales del T-MEC no frenan el Plan México ni el potencial de inversión

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Por: Eduardo Esquivel Ancona 

La decisión de Estados Unidos de impulsar revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en lugar de extender automáticamente su vigencia por otros 16 años, ha generado diversas interpretaciones sobre el futuro económico de la región. Sin embargo, para el gobierno mexicano esta medida no representa un obstáculo para la llegada de inversiones ni para la ejecución del denominado Plan México.

La estrategia económica impulsada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum apuesta por aprovechar el fenómeno del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, factores que han colocado a América del Norte en una posición privilegiada para competir con el creciente peso económico de China.

Desde sectores de la oposición se ha argumentado que las revisiones periódicas del acuerdo comercial podrían prolongar la incertidumbre para inversionistas y empresas, afectando la llegada de capital extranjero. Según esta visión, los proyectos de largo plazo requieren horizontes de estabilidad mayores y un proceso de evaluación anual podría generar cautela entre algunos actores económicos.

Los críticos del actual gobierno sostienen además que la relación bilateral enfrenta tensiones derivadas de temas como el combate al narcotráfico, la migración y las negociaciones comerciales. No obstante, más allá del debate político interno, lo cierto es que la administración estadounidense no ha iniciado ningún procedimiento formal para abandonar el T-MEC.

De acuerdo con el Artículo 34.6 del tratado, cualquiera de los países miembros puede retirarse mediante una notificación previa con seis meses de anticipación. Sin embargo, Washington no ha optado por ese camino, debido a que el acuerdo continúa siendo una herramienta estratégica para la economía estadounidense y para la integración productiva de América del Norte.

La postura de Estados Unidos responde más bien a una estrategia de supervisión permanente. Con las revisiones anuales busca mantener capacidad de negociación sobre temas considerados prioritarios, como la reducción de desequilibrios comerciales, el control de la triangulación de insumos provenientes de Asia y el cumplimiento de compromisos laborales y energéticos por parte de sus socios.

A pesar de ello, el tratado permanece vigente y sin modificaciones operativas hasta 2036. Las evaluaciones previstas no implican una renegociación integral del acuerdo, sino la revisión de asuntos específicos que puedan generar preocupación entre las partes.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha explicado que este mecanismo permitirá atender de manera oportuna diferencias o desafíos emergentes sin poner en riesgo la continuidad del marco comercial. Bajo esta lógica, las revisiones periódicas podrían incluso fortalecer la certidumbre al ofrecer espacios institucionales para resolver controversias y adaptar el acuerdo a nuevas realidades económicas.

La Secretaría de Economía ha insistido en que el nuevo esquema es compatible con los objetivos del Plan México, una estrategia orientada a consolidar proyectos de infraestructura, fortalecer la producción nacional y atraer inversiones vinculadas a las cadenas regionales de valor.

En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo recientemente una reunión en Palacio Nacional con representantes de la industria manufacturera, maquiladora y de servicios de exportación. Durante el encuentro se reiteró la necesidad de acelerar la ejecución de proyectos estratégicos y fortalecer las condiciones para mantener la competitividad del país frente a los cambios en el entorno internacional.

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