El exgobernador de Baja California obtuvo el cambio de medida cautelar tras una audiencia de revisión; la defensa argumentó razones de salud y la FGR avaló el reporte médico
El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, dejará el penal de máxima seguridad del Altiplano para continuar en prisión domiciliaria el proceso penal que enfrenta por su presunta participación en una red de tráfico ilegal de combustibles, conocido como “huachicol fiscal”.
La modificación de la medida cautelar fue determinada durante una audiencia de revisión encabezada por Alejandra Ramírez de la Vega, jueza del Centro de Justicia Penal Federal con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México, quien resolvió retirar la prisión preventiva oficiosa que mantenía al exmandatario privado de la libertad.
De acuerdo con la defensa, uno de los elementos centrales para solicitar el cambio fue el estado de salud de Ruffo Appel. Su abogado, Arturo Germán, informó que presentó ante el juzgado un reporte médico sobre las condiciones físicas del exgobernador, documento que, según su versión, fue avalado por la Fiscalía General de la República (FGR).
La resolución establece que Ruffo será trasladado en un plazo de hasta 48 horas desde el Altiplano hasta su domicilio en Ensenada, Baja California, donde ha residido durante más de una década. La vigilancia durante el cumplimiento de la medida estará a cargo de elementos de la Guardia Nacional.
El proceso penal continúa
El cambio de medida cautelar no implica el cierre del expediente ni una resolución sobre la responsabilidad penal del exgobernador. La investigación complementaria por el presunto tráfico de combustibles continuará su curso.
En ese sentido, la decisión judicial modifica las condiciones bajo las cuales Ruffo enfrentará el proceso, pero no representa una absolución ni el desistimiento de las acusaciones formuladas en su contra.
Ruffo Appel fue ingresado al penal del Altiplano el pasado 19 de julio, después de permanecer en instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México.
Desde su detención, familiares, amigos y militantes del Partido Acción Nacional (PAN) en Baja California emprendieron distintas acciones para exigir su liberación. Entre ellas se encuentran manifestaciones, pronunciamientos públicos y la conformación de un Comité Plural por la Liberación de Ernesto Ruffo Appel.
Salud, el argumento de la defensa
La situación médica del exgobernador se convirtió en uno de los principales argumentos de su defensa para solicitar la modificación de las condiciones de reclusión.
Su hija, Verónica Ruffo, señaló durante las semanas que permaneció encarcelado que el deterioro físico de su padre había sido evidente. Según sus declaraciones, Ruffo perdió aproximadamente seis kilogramos de masa corporal y hasta un diente durante su permanencia bajo custodia.
Un día antes de la resolución judicial, familiares, amigos, exfuncionarios y militantes panistas acudieron a una capilla de la Zona Centro de Tijuana para participar en una misa dedicada a la salud y liberación del exgobernador.
Un caso con impacto político en Baja California
El proceso contra Ruffo también adquirió una dimensión política en Baja California. Sus familiares y simpatizantes han sostenido públicamente que el exmandatario es víctima de una persecución política, mientras que las autoridades mantienen abierta la investigación relacionada con el presunto tráfico de combustibles.
La atención política sobre el caso se extiende además a su familia. Verónica Ruffo figura entre los perfiles que han sido mencionados como posibles aspirantes del PAN a la gubernatura de Baja California.
Ruffo Appel fue gobernador de Baja California entre 1989 y 1995 y se convirtió en el primer mandatario estatal emanado del PAN en la historia de México. Su actual situación jurídica coloca nuevamente su nombre en el centro del escenario político bajacaliforniano, aunque el proceso penal seguirá su curso independientemente de las repercusiones políticas que genere.
Por ahora, la resolución judicial establece un cambio en las condiciones de su reclusión: Ernesto Ruffo dejará el Altiplano, pero continuará sujeto al proceso penal desde su domicilio en Ensenada y bajo vigilancia de la autoridad federal.