El acuerdo contempla asistencia técnica, infraestructura turística y una inversión inicial de 20 millones de pesos para fortalecer servicios, imagen urbana y la Ruta Guerra de Castas
El turismo comunitario comienza a perfilarse como una herramienta para diversificar la economía de Quintana Roo y distribuir con mayor equilibrio los beneficios de la actividad turística. Bajo esta perspectiva, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y el Gobierno de Quintana Roo suscribieron un convenio para impulsar la planeación y consolidación de Maya Ka’an como Destino de Turismo Comunitario (DTC).
El acuerdo plantea una mayor coordinación entre ambos niveles de gobierno para ordenar el crecimiento turístico de la región, mejorar su infraestructura y fortalecer las capacidades de las comunidades que participan en la actividad.
El director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza, señaló que el organismo aportará asistencia técnica y acompañamiento especializado para orientar la gestión, planeación y desarrollo de Maya Ka’an bajo criterios de ordenamiento y sostenibilidad.
Desde la perspectiva económica, la importancia del convenio radica en que busca transformar los atractivos naturales y culturales de la zona Maya en una oferta turística estructurada, capaz de generar nuevas fuentes de ingreso para las comunidades y ampliar la derrama económica más allá de los principales polos turísticos del estado.
La gobernadora Mara Lezama anunció una inversión de 20 millones de pesos, que serán destinados a la instalación de señalética, rehabilitación de espacios públicos, mejoramiento de la imagen urbana y fortalecimiento de la Ruta Turística “Guerra de Castas”.
Estas acciones representan una inversión en infraestructura que puede elevar la competitividad del destino, mejorar la experiencia de los visitantes y favorecer el desarrollo de pequeños negocios vinculados con hospedaje, gastronomía, artesanías, transporte, guías y actividades culturales.
El proyecto tendrá impacto potencial en 76 comunidades de la zona Maya, donde habitan más de 123 mil personas, quienes se encuentran entre los principales beneficiarios del modelo planteado por las autoridades.
Más allá del incremento en el flujo de visitantes, el reto económico consiste en lograr que una mayor proporción del gasto turístico permanezca en las comunidades locales. Para ello será determinante fortalecer a los prestadores de servicios, profesionalizar la oferta y establecer mecanismos que permitan vincular directamente la actividad turística con productores, artesanos y empresas locales.
La consolidación de Maya Ka’an también abre la posibilidad de aprovechar segmentos de mercado interesados en experiencias vinculadas con naturaleza, cultura, historia y participación comunitaria, reduciendo la dependencia de un modelo turístico concentrado en los grandes centros de sol y playa.
La alianza entre Fonatur y Quintana Roo plantea así una estrategia de desarrollo territorial en la que la inversión pública funciona como detonante de infraestructura y, al mismo tiempo, como plataforma para atraer inversión privada y generar empleos en las comunidades.
El desafío será convertir esta inversión inicial en un proyecto de largo plazo que combine crecimiento turístico, conservación ambiental y beneficios económicos directos para la población local. De concretarse, Maya Ka’an podría convertirse en uno de los principales referentes del turismo comunitario y sostenible del sureste mexicano.