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Por: Eduardo Esquivel Ancona
- Eficientes políticas económicas del Gobierno de México han contribuido al aumento del consumo privado del país
El consumo privado en México continúa mostrando un comportamiento favorable, impulsado por el fortalecimiento de la demanda interna y las mejores condiciones de ingreso de los hogares. De acuerdo con las estimaciones del Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el gasto de las familias registraría un crecimiento anual de 2.8% en mayo y de 2.6% en junio, acumulando 15 meses consecutivos de expansión.
En términos mensuales, el organismo estima avances de 0.4% para mayo y de 0.1% para junio, lo que refleja una trayectoria de crecimiento sostenido en uno de los principales motores de la economía nacional.
El consumo privado representa el gasto que realizan los hogares en bienes y servicios, incluyendo alimentos, vivienda, transporte, salud, educación, vestido, entretenimiento, comunicaciones, restaurantes y diversos servicios. Debido a que constituye entre la mitad y dos terceras partes del Producto Interno Bruto (PIB) en la mayoría de las economías, su desempeño es considerado un indicador fundamental del dinamismo económico.
El comportamiento observado en México responde a una combinación de factores que han fortalecido la capacidad de compra de las familias. Entre ellos destacan la estabilidad del mercado laboral, los incrementos al salario mínimo que han contribuido a mejorar el ingreso real de los trabajadores, la entrega de programas sociales y pensiones, así como el flujo constante de remesas enviadas por los mexicanos que residen en el extranjero.
Especialistas coinciden en que el fortalecimiento del ingreso disponible ha permitido mantener una demanda interna sólida, incluso en un entorno internacional caracterizado por la desaceleración económica y la incertidumbre en diversos mercados.
Entre los elementos que respaldan la expansión del consumo privado destacan:
- El incremento del poder adquisitivo derivado de los aumentos salariales registrados en los últimos años.
- La permanencia de programas sociales que fortalecen el ingreso de millones de familias.
- Un mercado laboral con elevados niveles de empleo formal y bajas tasas de desocupación.
- La llegada constante de remesas, que representan una fuente relevante de recursos para numerosos hogares.
- La disponibilidad de bienes nacionales e importados que amplía las opciones de consumo para la población.
En contraste, durante los años posteriores a la crisis financiera internacional de 2009, el consumo privado registró un comportamiento más volátil. En el sexenio de Felipe Calderón experimentó una fuerte contracción durante la crisis global y posteriormente una recuperación gradual. Más adelante, durante la administración de Enrique Peña Nieto, el consumo mostró un crecimiento moderado, aunque acompañado por un menor ritmo de inversión pública.
Las cifras más recientes del Inegi muestran que el gasto de los hogares continúa siendo uno de los principales soportes de la actividad económica nacional. De confirmarse las estimaciones para mayo y junio, el consumo privado consolidaría más de un año de crecimiento continuo, reflejando la resiliencia del mercado interno y su contribución al desempeño de la economía mexicana.