El Pueblo Mágico poblano conmemorará tres décadas de su emblemático espectáculo de Día de Muertos y promoverá su producción artesanal de adornos navideños.
Chignahuapan, Puebla, se alista para recibir a miles de visitantes durante una de las temporadas más relevantes para su actividad turística, con una oferta que combina las tradiciones del Día de Muertos, el arte popular y la elaboración de esferas navideñas.
La celebración de los 30 años del Festival de la Luz y la Vida, junto con el atractivo del Callejón de la Eterna Navidad, busca consolidar a este Pueblo Mágico de la Sierra Norte como uno de los destinos más representativos de Puebla durante el cierre del año.
Desde Punto México, espacio de promoción turística de la Secretaría de Turismo federal, se destacó que el festival se realizará del 30 de octubre al 2 de noviembre de 2026. El programa contempla música, danza y representaciones inspiradas en la cosmovisión prehispánica sobre la vida, la muerte y el tránsito de las almas.
Para esta edición conmemorativa se proyecta la llegada de más de 85 mil visitantes y una derrama económica superior a los 75 millones de pesos, informó Jorge Iván Flores, director de Pueblo Mágico.
Festival de la Luz y la Vida: tres décadas de identidad cultural
La laguna de Chignahuapan será nuevamente el escenario central de una de las expresiones culturales más emblemáticas del municipio. La experiencia comienza con una caminata iluminada por antorchas y concluye a la orilla del cuerpo de agua, donde las representaciones artísticas recrean el recorrido de las almas hacia el Mictlán, el inframundo de la tradición mexica.
Más allá del espectáculo visual, el festival representa una oportunidad para preservar y difundir las raíces culturales de la región, al tiempo que dinamiza la economía mediante el consumo de servicios de hospedaje, alimentos, recorridos turísticos y productos elaborados por artesanos locales.
La participación de bailarines y danzantes originarios del municipio también contribuye a transmitir las expresiones tradicionales a las nuevas generaciones y a mantener vigente el patrimonio cultural de Chignahuapan.
Las esferas navideñas, otro sello distintivo de Chignahuapan
La oferta turística del municipio no termina con las celebraciones de noviembre. Su vocación artesanal, especialmente la elaboración de esferas navideñas, constituye otro de los principales atractivos para quienes buscan productos mexicanos con identidad propia.
El presidente municipal, Juan Rivera Trejo, señaló que Chignahuapan es uno de los principales centros productores de esferas navideñas del país, junto con Tlalpujahua, Michoacán, localidad reconocida también por su tradición en la fabricación de estos adornos.
De acuerdo con el alcalde, el municipio produce entre 70 y 100 millones de piezas al año mediante una red de más de 250 talleres y fábricas familiares. Con base en estas cifras, sostuvo que la producción local podría duplicar la de su pueblo hermano michoacano.
Esta actividad artesanal representa una fuente de ingresos para numerosas familias y contribuye a preservar técnicas de elaboración que forman parte de la identidad económica y cultural de la comunidad.
Turismo y artesanía, motores de la economía local
La combinación de festivales culturales, atractivos naturales y producción artesanal permite a Chignahuapan diversificar su oferta y ampliar las oportunidades de negocio durante la temporada de mayor afluencia turística.
El gobierno municipal apuesta a que las celebraciones de fin de año atraigan visitantes, impulsen las ventas de los productores locales y generen mayores ingresos para los prestadores de servicios y las familias dedicadas a la actividad artesanal.
Así, el Festival de la Luz y la Vida y la tradición de las esferas navideñas se complementan como dos expresiones de una misma identidad: un municipio que busca convertir su patrimonio cultural y su capacidad productiva en oportunidades de desarrollo económico y bienestar para su población.