Salud

¿Puede un código salvar vidas? La industria farmacéutica mexicana cree que sí.

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Domo de Cristal
13 de julio de 2026, 12:46 pm
Tiempo 6 min
¿Puede un código salvar vidas? La industria farmacéutica mexicana cree que sí.

GS1 México, la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF) y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) destacaron la importancia de la colaboración intersectorial para acelerar la modernización del ecosistema farmacéutico en México, ante un entorno de crecimiento sostenido, digitalizado y nuevos hábitos de consumo.

Las asociaciones coincidieron en que el principal reto del retail farmacéutico ya no es solo tecnológico, sino también logístico, operativo y de capacidad de respuesta. Aunque las grandes cadenas ya cuentan con herramientas digitales para recibir y surtir pedidos, el desafío está en responder de forma eficiente y ágil para ofrecer una mejor experiencia al consumidor en un mercado cada vez más interconectado.

En México operan más de 65 mil farmacias, de las cuales el 74% —equivalente a más de 48,000 establecimientos— funcionan bajo licencias individuales; es decir, no forman parte de grandes cadenas o corporativos. De estas, 6 de cada 10 se concentran en las regiones Centro y Bajío, lo que evidencia una estructura altamente fragmentada y oportunidades de eficiencia, digitalización y coordinación operativa.

En este contexto, GS1 México se posiciona como un actor clave que genera y otorga estándares globales, como el código bidimensional DataMatrix, que está redefiniendo el futuro de la cadena de suministro al crear un lenguaje común que conecta a fabricantes, distribuidores, operadores logísticos, hospitales y farmacias bajo un mismo sistema de identificación, trazabilidad e intercambio de información.

Al respecto, Alejandro Trejo Rivera, director de Vinculación, Desarrollo de Mercado y Asociados en GS1 México, destacó la importancia de lograr una trazabilidad consistente y en tiempo real entre inventarios físicos y digitales. A ello se suma la necesidad de proteger datos personales, validar recetas y garantizar la seguridad de los pacientes.

Explicó que “la adopción del código DataMatrix representa la transformación tecnológica más importante del comercio global en los últimos 50 años. Más que una tendencia, es una necesidad estratégica, ya que permite otorgar una identidad digital única a cada medicamento o dispositivo médico para rastrear en tiempo real su origen, ubicación y recorrido a lo largo de toda la cadena de suministro. Esto fortalece la trazabilidad, reduce errores y riesgos de falsificación, y mejora la capacidad de respuesta ante desabastos o retiros sanitarias”.

Asimismo, los expertos indicaron que, con el crecimiento acelerado del comercio electrónico —donde cerca del 70% de los consumidores ya han adquirido productos de salud en línea—, uno de los principales desafíos es integrar de manera fluida a la farmacia física con el ecommerce de entrega inmediata sin comprometer el cumplimiento regulatorio.

Reiteró que, en un sector altamente regulado como el farmacéutico, los estándares globales de GS1 fortalecen una cadena de suministro más eficiente y transparente, además de facilitar la omnicanalidad al integrar tienda física, marketplaces, apps, plataformas digitales y otros canales sin afectar la experiencia del consumidor. Esto permite, por ejemplo, que un paciente consulte un medicamento en línea, verifique su disponibilidad y lo reciba a domicilio o lo recoja en farmacia.

Asimismo, la interoperabilidad entre fabricantes, distribuidores, farmacias y plataformas digitales se ha vuelto un tema crítico para asegurar una efectiva comunicación en toda la cadena de suministro, desde la producción hasta la dispensación final.

“Menos burocracia logística significa medicamentos disponibles más rápido en el anaquel. Incluso, nuestra visión a futuro es que la receta médica y el inventario de la farmacia ‘se hablen’ en tiempo real. Esto garantizará que productos lleguen de forma oportuna, segura y eficiente a los pacientes. De modo que ningún mexicano salga de una farmacia con las manos vacías por falta de insumos”, señaló.

Por su parte, Juan de Villafranca, presidente ejecutivo de AMELAF, reiteró el papel de la Asociación en el fortalecimiento de la resiliencia de la cadena de suministro farmacéutica en México, mediante el impulso a la producción nacional, la ampliación de capacidad instalada y la coordinación con actores del ecosistema de salud y retail.

Hoy el paciente busca mucho más que tratamiento: prevención, bienestar y acceso a soluciones integrales de salud. En ese sentido, dijo que la industria farmacéutica nacional tiene la capacidad técnica, operativa y regulatoria para responder a las exigencias del mercado, promoviendo la articulación entre fabricantes nacionales, autoridades sanitarias y cadenas detallistas, para reducir riesgos de desabasto, mejorar la planeación, la certidumbre regulatoria y la capacidad de respuesta; incluso, frente a crisis globales o disrupciones logísticas internacionales.

Además, agregó: “Hemos insistido en que México debe avanzar hacia una mayor soberanía sanitaria, incrementando la fabricación local de medicamentos genéricos con altos estándares de calidad, seguridad, eficacia y a costo accesible”.

Por otro lado, hizo hincapié en que el impulso al contenido nacional no solo fortalece el mercado interno, también abre la puerta para que el país se consolide como una plataforma regional de producción y exportación de medicamentos, particularmente hacia Norteamérica, en línea con los objetivos del “Plan México” del Gobierno Federal.

En tanto, Manuel Cardona, director de Relaciones con Gobierno de ANTAD destacó que el Retail Media está transformando el punto de venta en un canal estratégico basado en datos. Explicó que, gracias al análisis de consumo, rotación y comportamiento de compra habilitado por los estándares de GS1 México, afiliados de la ANTAD, han logrado identificar patrones de demanda para optimizar estrategias de anaquel, promociones y disponibilidad de productos en el momento de mayor intención de compra.

Finalmente, GS1 México presentó su estrategia para evolucionar hacia un modelo de datos verificados desde el origen, con el objetivo de reducir pérdidas cercanas al 3% en facturación y logística del retail farmacéutico. “A través de plataformas como Syncfonía+ y el fortalecimiento de SECODAT (Servicio de Comprobación de Datos), se valida la información crítica de los productos antes de su registro, reduciendo inconsistencias operativas hasta en 75% y evitando errores como las llamadas órdenes de compra fantasma”, expresó Alejandro Trejo, directivo de dicha organización que facilita el comercio global.

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