Chilpancingo, Gro., 12 de septiembre de 2026.— El ejercicio de gobierno encabezado por Evelyn Salgado Pineda en Guerrero representa, para la senadora con licencia Beatriz Mojica Morga, una muestra de que las mujeres pueden conducir con sensibilidad, carácter y firmeza una entidad marcada por su diversidad, complejidad social y retos históricos.
Luego de la presentación del Quinto Informe de Gobierno de la mandataria estatal, Mojica Morga destacó que la experiencia de estos cinco años trasciende el recuento de obras, programas y resultados, pues también refleja el avance de las mujeres en los espacios donde se toman las decisiones fundamentales.
La legisladora consideró que la participación femenina en los niveles más altos del poder público debe dejar de verse como un hecho extraordinario y consolidarse como una expresión cotidiana de la vida democrática, tanto en Guerrero como en el país.
Mojica reconoció que la administración estatal ha tenido que enfrentar un escenario particularmente desafiante, con fenómenos naturales, dificultades económicas, conflictos sociales y rezagos estructurales acumulados durante décadas.
Ante esas circunstancias, afirmó, la conducción del estado ha requerido capacidad de diálogo, coordinación entre instituciones y determinación para atender problemas que no admiten soluciones sencillas.
“Gobernar no significa ocultar los problemas, sino asumirlos y buscar soluciones. Guerrero ha atravesado momentos muy complejos y la gobernadora ha mantenido una conducción basada en el diálogo, la coordinación institucional y la responsabilidad”, señaló.
La senadora con licencia subrayó que gobernar Guerrero implica atender realidades regionales muy distintas y una dinámica social y política particularmente intensa, por lo que consideró relevante la capacidad de mantener la gobernabilidad frente a escenarios adversos.
También puso énfasis en las políticas públicas orientadas a las mujeres y en las acciones dirigidas a niñas, niños y adolescentes, al considerar que la transformación social también se construye modificando las expectativas y oportunidades de las nuevas generaciones.
En ese sentido, sostuvo que una niña guerrerense debe crecer con la certeza de que ningún cargo o espacio de decisión está fuera de su alcance.
“Una niña debe saber que puede llegar a ser presidenta de México, gobernadora, legisladora, presidenta municipal, científica, empresaria o desempeñar cualquier responsabilidad que se proponga. Cuando cambia esa perspectiva, también comienza a cambiar la sociedad”, expresó.
Mojica Morga destacó, además, los esfuerzos emprendidos para ampliar las alternativas económicas de Guerrero mediante el fortalecimiento de las distintas regiones y la diversificación de la actividad turística.
A su juicio, el desarrollo estatal debe construirse a partir de las capacidades y vocaciones de cada zona, evitando que los beneficios de la actividad económica se concentren exclusivamente en un destino turístico.
Otro de los aspectos que valoró fue la coordinación entre el gobierno de Evelyn Salgado y la administración federal, al considerar que los desafíos de Guerrero requieren sumar esfuerzos, recursos y capacidades institucionales.
No obstante, advirtió que el reconocimiento de los avances registrados durante el actual gobierno no significa que los pendientes hayan quedado resueltos.
Entre las prioridades que deben mantenerse, señaló, está la construcción de la paz, entendida no solamente como una estrategia de seguridad, sino como una condición indispensable para el desarrollo económico y social.
Explicó que la seguridad y la paz tienen efectos directos en la vida cotidiana de las familias, pero también en la generación de empleos, la inversión, la actividad productiva y las oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en Guerrero.
Finalmente, Beatriz Mojica sostuvo que la gestión de Evelyn Salgado deja una reflexión de mayor alcance sobre la participación política de las mujeres: ya no se trata de demostrar que tienen capacidad para ejercer el poder, sino de garantizar que puedan competir y gobernar en condiciones democráticas y ser evaluadas, al igual que cualquier otra persona, por los resultados de su gestión.
“Las mujeres tenemos derecho a ejercer el poder, a competir democráticamente por las mayores responsabilidades públicas y a ser juzgadas, como cualquier gobernante, por nuestros resultados”, concluyó.