La consejera nacional de Morena cuestiona el uso de campañas de descalificación en redes sociales y plantea que la contienda rumbo a 2027 debe centrarse en resultados, propuestas y cercanía con la ciudadanía.
Acapulco, Gro., 7 de agosto de 2026.— En medio de la creciente competencia política que comienza a perfilarse en Guerrero rumbo a 2027, la consejera nacional de Morena, Beatriz Mojica Morga, decidió colocar el debate sobre un terreno que considera más relevante: el trabajo político frente a la ciudadanía y no las campañas de descalificación en redes sociales.
Durante una entrevista radiofónica en Acapulco, Mojica respondió a los cuestionamientos sobre un presunto despliegue digital dirigido contra integrantes de Morena que participan en el proceso interno del partido. Su respuesta fue directa: “En lugar de estar haciendo guerra sucia, que se pongan a trabajar, se pongan a informar lo que hacen”.
La dirigente morenista interpretó estas acciones como parte de una estrategia de sectores de la oposición para intervenir en la disputa política interna de Morena y debilitar a quienes comienzan a posicionarse de cara al escenario electoral de 2027.
Mojica afirmó haber detectado lo que describió como “todo un despliegue pagado en redes sociales” en su contra, relacionado con un asunto en el que, sostuvo, no tiene responsabilidad ni participación. Por ello, descartó que este tipo de señalamientos modifiquen su ruta política.
Más allá de la acusación puntual, el episodio refleja una característica cada vez más visible de la competencia política contemporánea: las redes sociales se han convertido en un campo de batalla donde la construcción de reputaciones y la propagación de acusaciones pueden avanzar con mayor velocidad que las explicaciones institucionales.
Ante ese escenario, Mojica apostó por no entrar en una dinámica de confrontación permanente. Reivindicó su trayectoria y aseguró que continuará privilegiando el contacto directo con la población.
“Nosotros siempre hemos trabajado de manera honesta y dándole la cara a la gente, viendo de frente a la gente”, sostuvo.
La consejera nacional de Morena también dejó claro que no pretende convertir cada señalamiento digital en un frente de batalla. Su estrategia, dijo, será mantener el trabajo territorial y evitar que la llamada guerra sucia termine desplazando la discusión sobre los problemas de Guerrero.
El mensaje adquiere especial relevancia porque la sucesión de 2027 comienza a modificar los equilibrios políticos en el estado. En Morena, la competencia por los espacios de decisión puede intensificarse conforme se acerquen los tiempos formales para definir candidaturas, lo que previsiblemente elevará también el nivel de confrontación entre grupos y aspirantes.
Mojica planteó, en ese sentido, que la competencia no necesariamente tiene que traducirse en una ruptura. Las diferencias políticas, sostuvo, pueden procesarse mediante el diálogo y la conciliación, particularmente en una entidad donde los desafíos sociales, económicos y de seguridad demandan que los actores políticos mantengan la atención en los asuntos públicos.
El trasfondo de su posicionamiento es claro: la disputa por el futuro político de Guerrero comienza a librarse también en el terreno digital, pero Mojica busca que su propia estrategia se mida en territorio, resultados y capacidad de interlocución con la ciudadanía.
Con ello, la morenista intenta colocar la discusión en un terreno distinto al de las descalificaciones: el de las trayectorias, las propuestas y los proyectos que cada corriente política pueda ofrecer para Guerrero.
La contienda rumbo a 2027 apenas comienza a tomar forma, pero el intercambio deja una señal anticipada de lo que podría convertirse en uno de sus principales campos de disputa: la batalla por la percepción pública y el control de la narrativa política en redes sociales.