Política

Beatriz Mojica apuesta por convertir la gastronomía y los productos guerrerenses en motores económicos

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Staff Domo de Cristal
6 de agosto de 2026, 3:24 pm
Tiempo 4 min
Beatriz Mojica apuesta por convertir la gastronomía y los productos guerrerenses en motores económicos

Chilpancingo, Gro., 5 de agosto de 2026.— La discusión sobre cómo reactivar la economía de la zona Centro de Guerrero comienza a desplazarse de los apoyos aislados hacia una estrategia que vincule producción, turismo y consumo local. En ese contexto, la consejera nacional de Morena, Beatriz Mojica Morga, planteó ante empresarios restauranteros una agenda que busca aprovechar la identidad gastronómica y artesanal del estado como activos para generar empleos y mayor valor económico.

Durante un encuentro con integrantes de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) de Chilpancingo, encabezada por Héctor Jesús Salazar Navarro, Mojica identificó tres sectores con capacidad para articular una nueva dinámica económica regional: agroindustria con valor agregado, turismo de naturaleza y deportivo, y circuitos artesanales y gastronómicos.

El planteamiento parte de un problema recurrente para Guerrero: producir materias primas y productos con identidad propia, pero capturar una proporción limitada de su valor comercial. Mojica puso como ejemplo al mezcal, del que Guerrero es uno de los principales productores, pero que históricamente ha salido a otros mercados sin el reconocimiento de origen que permitiría elevar su precio y fortalecer la marca estatal.

Una situación similar, sostuvo, ocurre con productos como el mango y el coco, cuya comercialización puede terminar asociada con otras entidades debido a la falta de certificaciones y mecanismos suficientes para acreditar su procedencia.

La apuesta, por tanto, no sería únicamente producir más, sino procesar, certificar, empacar y comercializar bajo una identidad guerrerense. En esa lógica, Mojica propuso estrechar la relación entre productores y restaurantes para que la industria gastronómica se convierta en un canal directo de comercialización de bienes locales.

La propuesta incluye llevar a esquemas de conservación y comercialización productos tradicionales como el relleno de cuche y el pozole verde, con la posibilidad de ampliar su distribución más allá de los mercados locales.

La agroindustria y la industria restaurantera van de la mano, se pueden detonar. Pero hay que tener los apoyos necesarios”, señaló.

Del consumo local a una oferta turística integral

El segundo componente de la propuesta apunta al turismo. La intención es que Chilpancingo y la región Centro no sean únicamente lugares de paso, sino puntos de conexión hacia comunidades con una importante producción artesanal y gastronómica.

Para ello, Mojica planteó desarrollar siete rutas artesanales que involucren a Copalillo, Olinalá, Chilapa, Tixtla, Ameyaltepec, Tlapehuala y Xochistlahuaca. El objetivo sería integrar productos, tradiciones, gastronomía y experiencias en recorridos capaces de generar ingresos para las comunidades.

A esta estrategia se suma la propuesta de crear en Chilpancingo un mercado gastronómico y un museo del mezcal, además de fortalecer actividades como la Feria del Pan y el Festival del Pozole.

La intención es transformar celebraciones y productos tradicionales en experiencias turísticas. Entre los ejemplos planteados se encuentra la posibilidad de que los visitantes no solamente consuman gastronomía local, sino que participen en actividades como la preparación de salsa en molcajete.

El enfoque revela una apuesta por pasar de un turismo basado principalmente en destinos consolidados a un modelo donde la gastronomía, las artesanías y las tradiciones funcionen como productos turísticos por sí mismos.

Restaurantes, una pieza clave para la economía local

Durante el encuentro, Héctor Jesús Salazar Navarro destacó el peso económico de la industria restaurantera y recordó que la gastronomía mexicana cuenta con reconocimiento internacional por parte de la UNESCO, mientras que la llegada de la Guía Michelin ha elevado la visibilidad de la oferta culinaria nacional.

Sin embargo, para los empresarios de Chilpancingo persisten obstáculos que limitan el crecimiento del sector. La seguridad y la reactivación económica fueron señaladas entre las principales preocupaciones.

En este escenario, el desafío para Guerrero consiste en conectar las fortalezas productivas y culturales del estado con una estructura empresarial capaz de convertirlas en empleos, inversión y mayor derrama económica.

El encuentro entre Mojica y los restauranteros coloca sobre la mesa una discusión que va más allá de la promoción turística: cómo lograr que el valor generado por el mezcal, la gastronomía, las artesanías y los productos del campo permanezca en Guerrero y beneficie directamente a productores, empresarios y comunidades.

La propuesta queda ahora frente al reto de convertirse en política pública, con certificaciones, infraestructura, financiamiento, seguridad y canales de comercialización que permitan que la identidad guerrerense deje de ser únicamente un atractivo cultural y se consolide como un factor de desarrollo económico.

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