Economía y Finanzas

Remesas toman fuerza y cierran el primer semestre con avance de 3.1%

S
Staff Domo de Cristal
4 de agosto de 2026, 7:09 am
Tiempo 5 min
Remesas toman fuerza y cierran el primer semestre con avance de 3.1%

Las remesas enviadas desde el exterior hacia México volvieron a mostrar resistencia durante junio y confirmaron una tendencia de recuperación que comienza a tomar mayor relevancia para la economía nacional. De acuerdo con cifras del Banco de México, los ingresos por este concepto alcanzaron 5 mil 472 millones de dólares, un incremento anual de 4.2%.

El dato no sólo representa el quinto mes consecutivo con crecimiento frente al mismo periodo del año anterior. También confirma que los flujos mensuales mantienen una capacidad considerable para superar la barrera de los 5 mil millones de dólares, en un contexto internacional marcado por incertidumbre económica y cambios en las condiciones laborales de los mexicanos residentes en el extranjero.

Junio se convirtió así en el tercer mejor registro mensual de remesas de 2026, únicamente por debajo de otros meses de mayor captación. Mayo mantiene el máximo del año, con 5 mil 611 millones de dólares, recursos que llegaron a alrededor de 4.8 millones de hogares mexicanos y que representan una fuente fundamental de ingresos para millones de familias.

Más dólares por operación

Uno de los datos que merece especial atención es el comportamiento del monto promedio de cada envío. En junio, la remesa promedio alcanzó 422 dólares, el nivel mensual más elevado desde que Banxico comenzó a llevar esta estadística, en 1995.

Esto implica que el crecimiento del flujo no depende exclusivamente de un mayor número de operaciones. También existe una mayor cantidad de recursos movilizados en cada transferencia, un factor que puede tener efectos importantes sobre el ingreso disponible de los hogares receptores.

En el balance enero-junio, México recibió 30 mil 759 millones de dólares, cifra 3.1% superior a la registrada durante el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el resultado todavía se encuentra por debajo del máximo histórico para un primer semestre, alcanzado en 2024, cuando ingresaron 31 mil 412 millones de dólares.

La comparación revela una recuperación, aunque todavía insuficiente para recuperar el ritmo observado dos años atrás.

México mantiene una enorme ventaja frente a los flujos de salida

El comportamiento de las remesas que salen del país es considerablemente menor. Durante junio, los envíos realizados desde México hacia otras naciones sumaron apenas 107 millones de dólares, una reducción anual de 5.4%.

La caída ocurrió pese a que el número de operaciones aumentó 5.4%. La explicación se encuentra en el monto promedio de cada transferencia, que disminuyó 10.2%.

La diferencia entre los recursos que entran y los que salen mantiene un amplio superávit para México. En junio, la cuenta de remesas registró un saldo positivo de 5 mil 365 millones de dólares, superior al observado un año antes.

Para el primer semestre, el superávit acumulado alcanzó 30 mil 132 millones de dólares, frente a los 29 mil 254 millones registrados en el mismo lapso de 2025. En términos anuales, representa un incremento de 3%.

El canal digital domina el mercado

La estructura de las remesas también refleja la transformación tecnológica del sistema financiero. Durante los primeros seis meses del año, 99.2% de los recursos ingresó mediante transferencias electrónicas, equivalente a 30 mil 516 millones de dólares.

Los envíos en efectivo y especie representaron apenas 0.6%, con 186 millones de dólares, mientras que los money orders aportaron 58 millones, equivalentes a 0.2%.

Pero el uso de medios electrónicos no significa necesariamente que el dinero termine en una cuenta bancaria. Del total recibido por esta vía, 46.7% fue cobrado en efectivo, por 14 mil 260 millones de dólares, mientras 53.3% terminó depositado directamente en cuentas, con un valor de 16 mil 255 millones.

Esta distribución resulta relevante para dimensionar el papel de las remesas en la economía cotidiana: una parte significativa sigue llegando a los hogares como liquidez inmediata, mientras otra permanece dentro del sistema financiero.

Un flujo que mantiene su peso macroeconómico

Al ajustar las cifras por estacionalidad, Banxico observó que los ingresos por remesas disminuyeron 2.4% mensual en junio, mientras los egresos retrocedieron 3.7%.

Con ello, el superávit mensual ajustado se ubicó en 5 mil 141 millones de dólares, inferior a los 5 mil 264 millones registrados en mayo.

Sin embargo, la fotografía de mayor plazo ofrece una lectura más favorable. Entre julio de 2025 y junio de 2026, México acumuló 63 mil 389 millones de dólares en ingresos por remesas, ligeramente por encima de los 63 mil 171 millones registrados hasta mayo.

El mensaje económico es claro: las remesas continúan funcionando como uno de los principales amortiguadores externos de la economía mexicana. Su crecimiento no es explosivo, pero sí consistente, y el récord del monto promedio por operación muestra que los recursos enviados por los mexicanos en el exterior siguen sosteniendo una importante capacidad de consumo e ingreso en los hogares receptores.

El reto hacia adelante será determinar si esta recuperación puede consolidarse y acercar nuevamente los flujos a los máximos registrados en 2024. Por ahora, el comportamiento del primer semestre apunta a una normalización al alza, más que a un nuevo ciclo de expansión acelerada.

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *