La FGR reportó que el contralmirante en retiro está relacionado con una estructura criminal dedicada al contrabando y distribución de combustible; 15 personas más han sido detenidas.
Fernando Farías Laguna, contralmirante en retiro señalado por su presunta participación en una red de contrabando de combustibles, ya se encuentra bajo custodia de autoridades mexicanas y es trasladado a México a bordo de una aeronave de la Secretaría de Marina.
La operación marca un nuevo capítulo en uno de los casos de corrupción y huachicol fiscal que más han comprometido a integrantes de instituciones vinculadas con las aduanas marítimas. La Fiscalía General de la República (FGR) informó que Farías Laguna será puesto a disposición de la justicia mexicana para responder por los delitos que se le imputan, entre ellos delincuencia organizada.
De acuerdo con la Fiscalía, el exintegrante de la Armada estaría relacionado con una “compleja red criminal” dedicada al contrabando, dispersión y distribución de combustible. La investigación, añadió, ya derivó en la detención de otras 15 personas presuntamente vinculadas con esta estructura.
El regreso de Farías Laguna se concretó después de que la Cancillería mexicana desistió del procedimiento formal de extradición que se encontraba en curso en Argentina, lo que permitió agilizar su entrega a las autoridades nacionales.
La FGR señaló que el traslado se realiza con la participación de las secretarías de Marina, Seguridad y Protección Ciudadana y Relaciones Exteriores. También reconoció la colaboración de autoridades de Estados Unidos y de Argentina para hacer posible la operación.
La Secretaría de Marina, por su parte, confirmó su participación y sostuvo que las acciones emprendidas forman parte del compromiso asumido desde septiembre de 2025 para fortalecer la legalidad, la transparencia y el debido proceso, además de combatir la corrupción y la impunidad.
El caso adquiere especial relevancia por los vínculos familiares y profesionales de Farías Laguna dentro de la estructura naval, aunque la propia Marina subrayó que las conductas atribuidas a personas bajo investigación no representan a la institución ni a la mayoría de sus integrantes.
En ese sentido, la dependencia sostuvo que su personal se conduce bajo los principios de “Honor, Deber, Patriotismo” y lealtad al pueblo de México.
El traslado representa ahora un punto decisivo para la investigación: con Farías Laguna nuevamente en territorio mexicano, corresponderá a las autoridades judiciales determinar su situación jurídica y esclarecer el alcance de la presunta red de huachicol fiscal, así como las responsabilidades individuales de quienes hayan participado en ella.
Más allá de la captura y el traslado, el expediente pone nuevamente bajo escrutinio los mecanismos de vigilancia en las aduanas marítimas y la posible infiltración de redes dedicadas al tráfico ilegal de combustibles. El desafío para las autoridades será acreditar ante los tribunales cada uno de los señalamientos y determinar hasta dónde llegó la estructura financiera, logística y operativa de la organización investigada.