Monterrey, Nuevo León. La persistencia de prácticas de extorsión contra pequeñas y medianas empresas representa uno de los principales riesgos para la competitividad de Nuevo León y podría afectar la llegada de futuros proyectos de inversión, afirmó Waldo Fernández, aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
El morenista señaló que, si bien empresas internacionales continúan apostando por la entidad, el entorno que enfrentan muchas compañías proveedoras se ha visto deteriorado por presuntos actos de corrupción y cobros ilegales atribuidos a distintas instancias gubernamentales.
Como ejemplo, mencionó el caso de la cadena de suministro de la armadora surcoreana Kia, donde, aseguró, diversos proveedores han reportado situaciones que generan incertidumbre para el desarrollo de sus operaciones.
«Existe un problema que debe atenderse de inmediato. Es indispensable erradicar cualquier forma de extorsión desde las instituciones para garantizar que Nuevo León siga siendo un destino atractivo para la inversión», expresó.
Fernández destacó que la reciente ampliación de las operaciones de Kia confirma la capacidad productiva de la industria instalada en el estado y el talento de la mano de obra nuevoleonesa. Sin embargo, sostuvo que el papel de los gobiernos debe centrarse en brindar seguridad jurídica, generar condiciones favorables para la actividad económica y promover la creación de empleos, en lugar de obstaculizar el crecimiento empresarial.
Finalmente, convocó al sector productivo y a la ciudadanía a denunciar los casos de extorsión y hacer uso de las herramientas que contempla la nueva legislación federal para combatir este delito, al considerar que su erradicación es indispensable para preservar la confianza de los inversionistas y fortalecer el desarrollo económico de Nuevo León.