• El primer cruce se reanudará el 24 de agosto por el puerto de Douglas, Arizona, como parte de un plan escalonado sujeto a estrictos controles sanitarios.
Estados Unidos autorizó la reapertura gradual de la frontera para la importación de ganado mexicano, luego de evaluar los avances en las acciones de contención del gusano barrenador del Nuevo Mundo, plaga que motivó la suspensión del comercio pecuario desde noviembre de 2024.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó que el reinicio de las operaciones comenzará el próximo 24 de agosto con la habilitación del puerto de Douglas, Arizona, conectado con Agua Prieta, Sonora, y continuará de manera escalonada con otros cruces fronterizos conforme se mantengan las condiciones sanitarias.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer que recibió la notificación oficial de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, quien confirmó el calendario para restablecer las exportaciones de ganado mexicano.
Como parte del acuerdo bilateral, cada embarque será sometido a inspecciones sanitarias completas antes de ingresar a territorio estadounidense. Las revisiones incluirán bovinos, bisontes y caballos para garantizar que los animales estén libres del gusano barrenador.
En una segunda etapa se contempla la apertura de los cruces de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México, los cuales conectan con el estado de Chihuahua. Las autoridades estadounidenses señalaron que Sonora y Chihuahua presentan un menor nivel de riesgo debido a sus sistemas de vigilancia sanitaria y a su ubicación, distante de las zonas donde se detectó la plaga.
El origen de la restricción
La prohibición a las importaciones de ganado mexicano fue impuesta en noviembre de 2024 como medida preventiva para evitar la propagación del gusano barrenador, una plaga erradicada de Estados Unidos desde 1966 y considerada una amenaza para la industria pecuaria.
De acuerdo con la secretaria Brooke Rollins, el cierre de los puertos respondió a la necesidad de proteger al sector ganadero estadounidense mientras se fortalecían las acciones de control en territorio mexicano.
Impacto económico
La suspensión del comercio redujo la oferta de ganado mexicano en el mercado estadounidense, situación que contribuyó al aumento de los precios de la carne de res y generó presión entre productores y consumidores para restablecer el intercambio comercial.
En paralelo, México reforzó las estrategias de vigilancia epidemiológica mediante la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), con el objetivo de contener la propagación del gusano barrenador y garantizar que las exportaciones cumplan con los estándares sanitarios exigidos por Estados Unidos.
El insecto avanzó desde Centroamérica hacia el norte del continente y encendió las alertas sanitarias en ambos países. Incluso, autoridades de Texas reportaron este año diversos casos relacionados con la plaga, lo que reforzó la coordinación binacional para impedir su dispersión y permitir la reactivación segura del comercio ganadero.