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CCE ve certidumbre para la inversión y diálogo “constructivo” entre Sheinbaum y empresarios de Estados Unidos

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Staff Domo de Cristal
8 de octubre de 2026, 5:53 pm
Tiempo 5 min
CCE ve certidumbre para la inversión y diálogo “constructivo” entre Sheinbaum y empresarios de Estados Unidos

El sector empresarial considera que la continuidad del tratado comercial y la disminución de barreras arancelarias serán determinantes para impulsar nuevas inversiones y fortalecer el intercambio bilateral.

Ciudad de México.— La certidumbre comercial y las condiciones para ampliar las inversiones en México marcaron la agenda de la reunión entre la presidenta Claudia Sheinbaum y empresarios estadounidenses, encuentro que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) calificó como un diálogo constructivo y una oportunidad para exponer las inquietudes del sector privado.

Al término de la reunión, celebrada en Palacio Nacional y a la que asistió el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, el presidente del CCE, José Medina Mora, destacó la disposición de las partes para intercambiar puntos de vista sobre la relación económica bilateral, la seguridad y las perspectivas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

A través de sus redes sociales, Sheinbaum informó que durante la conversación se abordó la confianza de las empresas estadounidenses para invertir en México, así como la importancia de preservar los vínculos comerciales en beneficio de ambas economías.

El encuentro ocurre en un momento en el que la estabilidad de las reglas comerciales y la reducción de las barreras arancelarias son factores relevantes para las decisiones de inversión, particularmente en sectores integrados a las cadenas productivas de América del Norte.

T-MEC, clave para destrabar inversiones

Medina Mora señaló que una de las principales preocupaciones de los empresarios es lograr una conclusión favorable de las negociaciones relacionadas con el acuerdo comercial regional. Sostuvo que la continuidad del T-MEC resulta fundamental para dar mayor certidumbre a las compañías que evalúan ampliar sus operaciones en México.

El dirigente empresarial planteó que el escenario ideal sería garantizar la vigencia del tratado durante 16 años adicionales, con revisiones periódicas cada seis años. Mientras tanto, explicó, el mecanismo de revisión anual previsto en el proceso actual mantiene la necesidad de avanzar hacia condiciones de mayor previsibilidad para los inversionistas.

Desde una perspectiva económica, la importancia de este punto radica en que las empresas requieren horizontes de planeación suficientemente amplios para comprometer capital en plantas industriales, infraestructura, tecnología y cadenas de suministro. La incertidumbre sobre las condiciones de acceso al mercado estadounidense puede retrasar proyectos, elevar los costos de operación y modificar las decisiones sobre dónde producir.

Por el contrario, un acuerdo comercial con reglas claras y perspectivas de continuidad podría favorecer la llegada de capital productivo, fortalecer la integración manufacturera regional y ampliar las oportunidades para proveedores mexicanos.

Aranceles, otro frente para la competitividad mexicana

El presidente del CCE también expresó su expectativa de que las negociaciones permitan reducir los aranceles aplicados por Estados Unidos al acero, el aluminio y los vehículos mexicanos mediante la Sección 232 de su legislación comercial.

Estas medidas representan un factor de presión para las empresas que participan en sectores estratégicos de la relación bilateral. Además de encarecer determinadas operaciones, los gravámenes pueden reducir los márgenes empresariales, afectar la competitividad de las exportaciones y trasladar costos a lo largo de las cadenas de producción.

Una eventual reducción arancelaria aliviaría parte de esa presión y contribuiría a mejorar las condiciones para el comercio y la inversión. No obstante, sus efectos dependerán del alcance de los acuerdos que alcancen ambos gobiernos y de las condiciones específicas que se establezcan para cada industria.

Medina Mora indicó que la reunión dio continuidad a los acercamientos empresariales realizados durante los primeros años de la administración de Sheinbaum, incluido un encuentro celebrado con la American Chamber of Commerce of Mexico. Añadió que los participantes se retiraron satisfechos por la oportunidad de plantear directamente sus inquietudes a la presidenta y exponer sus planes de expansión en el país.

Seguridad y nuevas inversiones

Otro de los temas abordados fue la cooperación bilateral en materia de seguridad. De acuerdo con Medina Mora, los participantes destacaron los avances en el control fronterizo y los esfuerzos mexicanos para combatir el tráfico de drogas, incluido el fentanilo hacia Estados Unidos.

El componente de seguridad también tiene una dimensión económica: la operación de las cadenas logísticas, el tránsito de mercancías y la continuidad de las actividades productivas dependen, entre otros factores, de condiciones que permitan el traslado confiable de bienes y personas.

Por su parte, Altagracia Gómez, responsable del Consejo Asesor Empresarial de la Presidencia, informó que durante el encuentro se expusieron proyectos de inversión previstos en distintos sectores, entre ellos la industria farmacéutica, los insumos médicos, la energía y las actividades relacionadas con el campo.

Adelantó que algunos de estos proyectos podrían anunciarse formalmente en próximas conferencias, aunque no detalló los montos, los calendarios ni las empresas involucradas.

La materialización de estas inversiones será uno de los indicadores relevantes para evaluar los resultados económicos de los acercamientos. Los anuncios, por sí solos, no equivalen a capital efectivamente ejercido: su impacto dependerá de que los proyectos avancen hacia etapas de ejecución, generen empleos y amplíen la capacidad productiva nacional.

En representación del Gobierno de México también participaron el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y la secretaria de Energía, Luz Elena González.

El principal desafío será traducir el diálogo político y empresarial en acuerdos concretos que reduzcan la incertidumbre comercial. Para México, asegurar condiciones competitivas de acceso al mercado estadounidense y consolidar la confianza de los inversionistas será determinante para aprovechar la integración económica regional y convertirla en mayor inversión productiva y crecimiento.

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