• Las fuerzas estadounidenses informaron que atacaron alrededor de 140 objetivos militares iraníes, mientras la respuesta de Teherán elevó la tensión regional y puso en riesgo los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un cese definitivo de las hostilidades.
La confrontación entre Estados Unidos e Irán registró este domingo una nueva escalada luego de que Washington lanzara una amplia ofensiva aérea contra instalaciones militares iraníes, en respuesta a un ataque atribuido a Teherán contra un buque mercante en el estrecho de Ormuz, incidente que provocó un incendio a bordo y obligó a evacuar a toda la tripulación.
Como represalia, Irán lanzó ataques dirigidos contra varios países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses, entre ellos Baréin, Kuwait, Qatar, Omán y Jordania, ampliando el alcance del conflicto en una de las regiones estratégicas para el suministro energético mundial.
El incremento de las hostilidades amenaza con hacer fracasar las negociaciones encaminadas a consolidar un alto al fuego permanente. El estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio internacional de petróleo y gas natural, se mantiene como el principal foco de disputa entre ambas naciones.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación alcanzó cerca de 140 objetivos, incluyendo plataformas de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de armamento, sistemas de comunicación e infraestructura militar. Según el Pentágono, los bombardeos buscan reducir la capacidad ofensiva iraní y proteger la navegación comercial en la zona.
«Irán tomó una mala decisión. Ahora enfrenta las consecuencias», escribió el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, en sus redes sociales tras la ofensiva.
Medios iraníes reportaron la muerte de un integrante de la Marina durante los ataques, mientras el gobierno de Teherán reiteró que considera al estrecho de Ormuz bajo su control y defendió su derecho a regular el tránsito marítimo en esa vía estratégica.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, lanzó un mensaje de advertencia al asegurar que «la era de los acuerdos unilaterales terminó» y sostuvo que Estados Unidos deberá asumir las consecuencias de sus decisiones.
Aunque ambos gobiernos habían pactado un alto al fuego temporal el pasado 17 de junio para abrir una ventana de 60 días de negociaciones, el presidente estadounidense Donald Trump declaró hace unos días que dicho acuerdo había quedado sin efecto, lo que derivó en una nueva cadena de enfrentamientos.
Durante la última semana, Washington realizó varias operaciones aéreas contra territorio iraní tras una serie de ataques a embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz, una ruta por la que normalmente circula cerca del 20% del petróleo y gas natural comercializado en el mundo.
Analistas internacionales advierten que la renovada escalada militar podría provocar un nuevo repunte en los precios internacionales del petróleo y de los combustibles, debido al riesgo que representa para el suministro energético global y para la estabilidad de los mercados.