Economía y Finanzas

Inversión fija bruta crece 6% en julio, pero la recuperación aún es desigual

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Staff Domo de Cristal
6 de octubre de 2026, 6:39 am
Tiempo 6 min
Inversión fija bruta crece 6% en julio, pero la recuperación aún es desigual

Por: Eduardo Esquivel Ancona 

El avance anual estuvo impulsado por la construcción y el equipo importado; entre enero y julio, la inversión acumuló un crecimiento de apenas 1.7%, mientras la maquinaria y el equipo de origen nacional retrocedieron.

La inversión fija bruta en México prolongó su recuperación en julio de 2026, con un crecimiento anual de 6.0% en cifras originales, impulsada por el dinamismo de la construcción y la adquisición de maquinaria y equipo importados. Sin embargo, el desempeño acumulado del año muestra que la reactivación todavía enfrenta obstáculos, particularmente en el componente de bienes de capital de origen nacional.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el indicador sumó cuatro meses consecutivos con variaciones anuales positivas desde abril, cuando logró romper una racha de 17 meses de contracciones. El cambio de tendencia representa una señal favorable para la actividad productiva, aunque todavía no garantiza una recuperación sostenida de la capacidad de inversión de las empresas.

Por componentes, la construcción registró un incremento anual de 7.1%, mientras que la maquinaria y el equipo avanzaron 6.2%. Dentro del primer rubro destacó la construcción residencial, con un crecimiento de 10.6%, frente al aumento de 3.5% de la no residencial.

La diferencia entre ambos segmentos es relevante: aunque la vivienda contribuyó a impulsar el indicador, el menor dinamismo de la construcción no residencial refleja un avance más moderado en obras vinculadas con instalaciones productivas, infraestructura y otros espacios destinados a la actividad económica.

En maquinaria y equipo, el comportamiento fue todavía más heterogéneo. La inversión en bienes de origen nacional disminuyó 2.5% anual, mientras que la adquisición de equipo importado aumentó 11.5%. Esta divergencia apunta a una recuperación apoyada en mayor medida en bienes procedentes del exterior, en lugar de una expansión generalizada de la inversión en equipo producido en México.

El financiamiento y la demanda de bienes de capital importados pueden contribuir a modernizar las actividades productivas, pero el contraste también plantea un desafío para la industria nacional: aprovechar el repunte de la inversión para ampliar su capacidad de producción, integración de proveedores y generación de valor agregado.

La inversión pública toma la delantera

Por tipo de inversionista, la inversión privada creció 6.7% anual en julio, mientras que la pública avanzó 6.2%. No obstante, el balance de los primeros siete meses muestra una diferencia significativa entre ambos sectores.

Entre enero y julio, la inversión pública acumuló un crecimiento de 10.2% respecto del mismo periodo de 2025, en tanto que la privada aumentó apenas 0.4%. La brecha evidencia que el gasto público ha tenido un papel importante en el comportamiento reciente del indicador, mientras que la recuperación de las decisiones de inversión del sector privado continúa siendo limitada.

Esta composición importa para las perspectivas económicas. El gasto público puede impulsar directamente la construcción y la demanda de bienes y servicios, pero la consolidación de un ciclo de expansión requiere que las empresas amplíen sus proyectos, incorporen tecnología y aumenten su capacidad instalada. Sin una recuperación más firme de la inversión privada, el crecimiento puede perder fuerza una vez que disminuya el impulso de los proyectos públicos.

En términos mensuales, la inversión fija bruta avanzó 1.4% en julio, con cifras ajustadas por estacionalidad. La construcción, sin embargo, retrocedió 1.5% frente a junio, mientras que la maquinaria y el equipo aumentaron 4.5%.

La comparación anual desestacionalizada también confirmó avances: la construcción creció 6.9% y la maquinaria y el equipo, 4.9%. Las diferencias entre las tasas originales y las ajustadas por estacionalidad obedecen a que cada medición utiliza una metodología distinta; por ello, no deben interpretarse como cifras contradictorias.

Un repunte que todavía no compensa las caídas anteriores

El balance de enero a julio ofrece una perspectiva más prudente que el dato mensual. En ese periodo, la inversión fija bruta aumentó 1.7% anual, resultado de un crecimiento de 4.1% en construcción y una contracción de 1.0% en maquinaria y equipo.

La debilidad de este último componente constituye uno de los principales focos de atención, pues la adquisición de maquinaria, equipo y tecnología es fundamental para ampliar la productividad, modernizar los procesos industriales y sostener el crecimiento económico en el mediano plazo.

La evolución de la inversión también debe analizarse frente al desempeño general de la economía. Según las cifras oficiales reportadas para el segundo trimestre de 2026, el producto interno bruto (PIB) aumentó 1.4% respecto del trimestre anterior y 1.9% frente al mismo periodo de 2025. Aunque estos resultados reflejan crecimiento, el ritmo sigue siendo moderado y mantiene sobre la mesa el reto de fortalecer los motores internos de la actividad productiva.

El antecedente inmediato tampoco es menor. Durante 2025, la inversión fija bruta cayó 6.7%, después de crecer 3.4% en 2024 y registrar un avance de 19.7% en 2023, cuando el fenómeno de relocalización de cadenas productivas, conocido como nearshoring, alimentó las expectativas de nuevos proyectos y ampliaciones de capacidad.

Antes de ese periodo, la inversión había aumentado 6.0% en 2022 y 10.0% en 2021, tras desplomarse 18.2% en 2020 por el impacto de la pandemia.

La contracción de 2025 dejó una base de comparación más baja, por lo que las tasas positivas observadas en 2026 deben evaluarse junto con los niveles efectivos de inversión y no únicamente a partir de sus variaciones porcentuales.

El reto: convertir la recuperación en crecimiento sostenido

La inversión fija bruta es un indicador clave para evaluar la evolución de los activos que utiliza la economía en sus procesos productivos durante más de un año. Su comportamiento permite anticipar, aunque no de manera automática, las posibilidades de ampliar la capacidad instalada, elevar la productividad y generar empleos de mayor valor agregado.

El crecimiento de julio constituye una señal favorable después de más de un año de retrocesos, pero los resultados acumulados revelan una recuperación incompleta. La construcción sostiene buena parte del avance, la inversión pública crece a un ritmo superior al de la privada y la maquinaria y el equipo de origen nacional permanecen en terreno negativo.

El desafío económico consiste en transformar el repunte estadístico en una expansión más amplia y duradera. Para ello, será determinante que la inversión privada recupere dinamismo, que los proyectos productivos se traduzcan en nueva capacidad instalada y que la industria nacional participe en mayor medida en la demanda de bienes de capital.

En síntesis, julio confirma un cambio de tendencia, pero todavía no acredita un ciclo de inversión robusto. La evolución de los próximos meses permitirá determinar si el repunte representa el comienzo de una recuperación sostenida o un avance parcial tras la contracción registrada en 2025.

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