Economía y Finanzas

Inflación retoma presión en agosto y complica el camino de Banxico hacia su meta

S
Staff Domo de Cristal
9 de septiembre de 2026, 3:45 pm
Tiempo 5 min
Inflación retoma presión en agosto y complica el camino de Banxico hacia su meta

Ciudad de México.— La inflación volvió a tomar fuerza en agosto, aunque de manera moderada, en un escenario donde la presión de los servicios continúa representando uno de los principales obstáculos para que el Banco de México (Banxico) logre llevar el crecimiento de los precios hacia su objetivo de 3 por ciento.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.20 por ciento mensual en agosto, con lo que la inflación anual se ubicó en 3.26 por ciento, por encima del 3.12 por ciento registrado en julio.

El dato confirma que la desinflación no avanza de manera lineal. Aunque el indicador permanece dentro del intervalo de variabilidad establecido por Banxico —3 por ciento más o menos un punto porcentual—, el repunte mensual evidencia que persisten presiones específicas que pueden retrasar la convergencia hacia la meta permanente del banco central.

El mayor desafío se encuentra en la dinámica de los servicios. Si bien este componente mostró una moderación marginal y registró una variación anual de 4.33 por ciento, continúa muy por encima de la inflación general. En contraste, los precios de las mercancías aumentaron 3.41 por ciento anual.

Esta diferencia es relevante para la política monetaria, porque refleja que buena parte de la resistencia inflacionaria ya no proviene exclusivamente de los bienes, sino de actividades vinculadas con servicios que suelen presentar mayor persistencia en sus precios.

La inflación subyacente sigue bajando, pero lentamente

La inflación subyacente —considerada una referencia clave para identificar las presiones de mediano plazo porque excluye los componentes más volátiles— descendió por séptimo mes consecutivo, hasta ubicarse en 3.88 por ciento anual.

El resultado representa una señal favorable para Banxico, pero también confirma que el proceso de desinflación continúa siendo gradual.

En contraste, la inflación no subyacente se ubicó en apenas 1.13 por ciento anual, apoyada principalmente por el comportamiento de algunos productos agropecuarios.

Al interior de este componente, los precios de los productos agropecuarios registraron una disminución anual de 1.53 por ciento, mientras que los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 3.33 por ciento.

La fotografía completa, por tanto, muestra dos velocidades: mientras los componentes más volátiles contribuyen a contener el índice general, los servicios mantienen una mayor resistencia y dificultan una reducción más rápida de la inflación estructural.

Banxico anticipa una convergencia más lenta

El comportamiento de los precios coincide con las preocupaciones expresadas por los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico en sus últimas minutas.

El banco central ha advertido que tanto la inflación general como la subyacente deberían continuar disminuyendo durante el horizonte de pronóstico, aunque a un ritmo más gradual de lo previsto anteriormente.

La expectativa oficial es que la inflación general alcance la meta de 3 por ciento durante el cuarto trimestre de 2027.

Esto implica que el proceso de desinflación seguirá siendo un factor determinante para las próximas decisiones de política monetaria. Una inflación que desciende lentamente, particularmente cuando los servicios mantienen incrementos elevados, reduce el margen para una relajación acelerada de las tasas de interés.

Cebolla y huevo golpean directamente al consumidor

El comportamiento promedio de los precios también oculta fuertes diferencias entre productos.

Durante agosto, la cebolla registró el mayor incremento mensual entre los productos con mayor incidencia sobre el índice, con un aumento de 32.70 por ciento respecto a julio.

El huevo, otro alimento de consumo cotidiano, aumentó 8.91 por ciento, mientras que el costo de la vivienda propia avanzó 0.22 por ciento.

Estos movimientos tienen una relevancia particular para los hogares, ya que los productos de consumo frecuente pueden generar una percepción de inflación superior a la que refleja el promedio nacional.

En sentido contrario, algunos productos contribuyeron a moderar la presión sobre el bolsillo. La papa y otros tubérculos disminuyeron 10.66 por ciento mensual, el gas LP bajó 2.20 por ciento y el precio del pollo retrocedió 1.72 por ciento.

El reto: consolidar la desinflación sin frenar la economía

El dato de agosto deja a la economía mexicana ante un escenario de contrastes: la inflación general continúa relativamente contenida y la subyacente acumula varios meses de descenso, pero los servicios permanecen elevados y algunos alimentos registran incrementos abruptos.

Para Banxico, el desafío será equilibrar la necesidad de mantener bajo control las expectativas inflacionarias con el objetivo de no imponer una restricción monetaria excesiva sobre la actividad económica.

La clave estará en determinar si el repunte de agosto representa únicamente una fluctuación temporal o el inicio de una nueva etapa de mayor resistencia inflacionaria. Por ahora, el comportamiento de los servicios sugiere que la última milla hacia el 3 por ciento será la más complicada.

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *