Entre muros cargados de historia y el eco de una de las figuras más emblemáticas de la Revolución Mexicana, el Museo del Telégrafo fue escenario de la presentación del libro «Zapata de Morelos. Gráfica, memoria y pertenencia», una obra que explora la vigencia del legado zapatista a través de la investigación histórica, la memoria colectiva y el poder de la imagen.
La presentación, realizada este jueves 23 de julio, reunió a la historiadora Gabriela Pulido, al coordinador de Asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, y al investigador Víctor Soler, quienes coincidieron en que el volumen representa un puente entre el conocimiento académico y las expresiones populares que han mantenido viva la figura de Emiliano Zapata a más de un siglo de su lucha.
El libro propone un recorrido por el imaginario social del zapatismo mediante una cuidadosa selección de documentos, ilustraciones, fotografías y testimonios que permiten comprender cómo la imagen del Caudillo del Sur continúa formando parte de la identidad cultural de México.
Al encuentro también asistió la directora general de la Conservaduría de Palacio Nacional y Patrimonio Cultural, Adriana Castillo, quien participó en el diálogo sobre las distintas interpretaciones históricas del movimiento zapatista y la manera en que su legado permanece presente en la memoria colectiva.
Durante la conversación se destacó que la lucha agraria encabezada por Zapata rebasó los límites de Morelos para influir en diversos movimientos sociales del país. Se recordó, por ejemplo, la afinidad de sus ideales con el proyecto impulsado en Yucatán por el líder socialista Felipe Carrillo Puerto, así como la proyección internacional de su pensamiento, convertido en referencia para movimientos sociales en distintas regiones del mundo, incluso en lugares tan distantes como Australia.
La publicación reúne investigaciones especializadas, material gráfico inédito y reflexiones que permiten comprender la trascendencia histórica y simbólica del zapatismo, consolidándose como una aportación para preservar la memoria de uno de los personajes fundamentales de la historia nacional.
La jornada concluyó con un momento de gran carga simbólica, cuando los asistentes, de manera espontánea, levantaron la voz al unísono con la consigna que ha acompañado durante décadas las luchas sociales en México: «¡Zapata vive, la lucha sigue!».
Por: Eduardo Esquivel Ancona