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Claudia Sheinbaum: sin sello propio ni dominio pleno del escenario comunicacional mañanero: periodista Raúl Fraga Juárez

Staff Domo de Cristal
Raúl Fraga
  • Se ha manejado con el modelo, directrices, actores y prioridades temáticas marcados por López Obrador

“La llegada de Andrés Manuel López Obrador como primer mandatario federal del “Movimiento de la Cuarta Transformación” sacudió los viejos estilos de gobernar-comunicar, al instaurar un auténtico Estado Mayor Comunicacional, como componente insustituible para ejercer el máximo premio del sistema político mexicano: el poder presidencial. Con tal jugada en el tablero de la cosa pública zarandeó a los tradicionales elencos de actores de alta visibilidad mediática, logrando tender una exitosa línea de intercomunicación directa entre él -desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional- y los diversos sectores de la cambiante sociedad mexicana, a través de reporteros, youtuberos, influencers, y hasta arribistas sin brújula ni hoja de ruta periodística, que dieron cobertura a sus “mañaneras”.

 

Así, desde el arranque de su administración sexenal (01 diciembre 2018) hasta su terminación (30 septiembre 2024) Andrés Manuel López Obrador concretó su jugada maestra al lograr establecer lo que he llamado: un verdadero “Estado Mayor Comunicacional”, mediante el que cual marcaba los asuntos que consideraba prioritarios en la agenda nacional, generaba corrientes de opinión y garantizaba que se hablara únicamente de los ángulos que a él le interesaban, consideró para esta entrevista el analista, periodista y catedrático Raúl Fraga Juárez.

 

“Al cruzar los primeros diez primeros meses del mandato de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, la primera presidenta en la historia de México, en el campo de la comunicación política la todavía incipiente, pero prometedora gobernante, busca remontar la muy compleja y desafiante curva de aprendizaje; por lo que está muy lejos de poder instaurar su estilo personal de comunicar. Se ha manejado con el modelo, directrices, actores y temas marcados por López Obrador y, por ahora, no se ha mostrado −al menos no es visible− que cuente con un ‘cuarto de guerra’ que le diseñe, impulse y apuntale innovadoras formas y estilo de comunicación política para su gestión gubernamental”.

 

“Con su antecesor, las diferencias fueron muy notorias, porque, debemos reconocer que López Obrador, durante sus mañaneras, hizo gala de un dominio pleno del lenguaje coloquial, sabe cómo hablarle de tú a tú con la gente, utilizando refranes o palabras cotidianas, que le permitieron tender una línea de intercomunicación con el llamado ‘círculo verde’, que engloba a la mayoría de la población, y que no se preocupa por checar, analizar, verificar y diferenciar las fuentes de información que moldean masivamente sus opiniones e inclinaciones políticas y electorales; pero también con el ‘círculo rojo’, conformado por personas informadas, versadas, que se nutren de diversas fuentes noticiosas y que, en consecuencia, cuentan con una valiosa cultura político-mediática con la que sustentan sus opiniones y actuaciones, siempre con pensamiento crítico, sentido político y capacidad participativa.

 

“En sus seis años, mañanera tras mañanera, López Obrador demostró que sabía cómo manejar cada tema, cada pregunta, por quebrantadora, difícil o complicada que fuera; y sabía a qué darle importancia, o cómo ‘batear’ las interrogantes que simplemente no le interesaban o no le convenía abordar.

 

Hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum nos muestra que no cuenta con esa enorme capacidad para dominar el escenario comunicacional mañanero de su gobierno, en las hoy “mañaneras del pueblo”. Además, por lo que hemos visto hasta ahora, es una mandataria de ‘mecha corta’: pierde la calma, quebranta la interlocución con reporteros o Youtubers, y de manera cotidiana, visibiliza su incomodidad y, en no pocas ocasiones, hasta su irritación. Le hace falta -de manera urgente- hacerse de un estilo propio de manejar el arte de la comunicación política, que le permita blindar su desempeño como la figura más importante y con mayor poder interinstitucional del nonagenario y vetusto, pero aún vigente, sistema político mexicano.

 

Hoy día, en los tiempos de las innovadoras Sociedades de la Información y la Comunicación, cuando los hasta hace poco tiempo los inimaginables nuevos códigos de interlocución y lenguajes digitales marcan el derecho de picaporte para tender lazos con las nuevas generaciones -sobre todo con los nativos digitales- y posicionar contenidos y mensajes centrales, el principal aliado de la presidenta Sheinbaum es la comunicación política. A pesar de las grandes transformaciones integrales registradas en los últimos lustros, sigue intocable el paradigma que reza: “Comunicar, es gobernar”.

 

−¿Cómo influiría la forma de comunicar de la Doctora Sheinbaum en la academia?

 

Si nos atenemos a los datos del doctor Javier Esteinou Madrid, en un evento académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, UAM, celebrado en julio de 2025, en el que señaló que operan ya mil cuarenta escuelas de comunicación en el país, que imparten −con diferentes nombres−, la licenciatura en comunicación, periodismo, técnicas de la información… u otros nombres, entenderemos que la presidenta Sheinbaum tiene la estratégica necesidad de influir en la formación de las nuevas generaciones de periodistas.

 

“Consideremos además que hoy, en México, suman ya 110 millones de usuarios de internet (según datos actualizados al 17 de mayo de 2025, Día Internacional de las Telecomunicaciones, Día Mundial de Internet, o Día Mundial de las Sociedades de la Información), lo que lleva al escenario desafiante de que la mandataria debe saber cómo hablarle a cada una de las ocho diversas generaciones que cohabitan en la sociedad mexicana, un abanico entre los inmigrantes digitales y los nativos digitales (quienes nacieron a partir del año 1980): la Generación Grandiosa (nacidos antes de 1928); la Generación Silenciosa (nacidos entre 1928 y 1945); Baby Boomers (1946-1964); Generación X (1965-1980); Generación Millennials o Generación “Y” (1981-1996); Generación Centennial o Generación “Z” (1997-2012); Generación Alfa (2013-2024), y la naciente Generación Beta (nacidos en 2025 y que se extenderá hasta 2038).

 

“A esto se suma el complicado reto político-comunicacional que representa para la presidenta Sheinbaum el hecho de que a los nativos digitales no les interesa tener ni tender líneas de interlocución con quienes no manejan sus modelos de comunicación, por lo que no se intercomunican con quienes les hablan en un lenguaje caduco, de antaño. Tarde o temprano, la mandataria de México deberá trabajar en el rediseño y reformulación de su relatoría de la #MañaneraDelPueblo como derecho de picaporte para hablarle de tú al populoso segmento de mexicanos de los tiempos de la comunicación digital.

 

“Así, las escuelas de periodismo están obligadas a modernizar, actualizar y complementar de manera integral sus planes de estudio y contenidos que les permitan preparar no sólo nuevas generaciones conocedoras de los géneros periodísticos y labores de las innovadoras tareas informativas, sino también formar a los profesionales de la información que tengan la capacidad de trabajar, con visión estratégica, pensamiento crítico y, sobre todo, sentido de interés social, las necesidades que hoy se exige a la comunicación política en el reinado de las plataformas digitales y la Inteligencia Artificial.

 

−¿Qué lectura das a la llegada de youtuberos pro Cuatro T a medios públicos?

 

Veo un proceso de desnaturalización en los medios públicos, educativos y culturales en México, los cuales, durante décadas, operaron y lograron avances de alta relevancia, gracias al gran esfuerzo de estrategas de la comunicación alternativa y cultural del país, como Virgilio Caballero, Héctor Parker, Laura Jarque, y un servidor, entre otros, y que llevaría a que en marzo de 1992 a que el entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, invitara a Los Pinos a la reunión fundacional del Canal 22 a los “rebeldes Directores Generales de Medios Estatales de Radio y Televisión” (así nos catalogaban y criticaban por “irse por la libre”) que participamos exitosamente en la fundación e impulso de la Red Nacional de Medios Públicos, Educativos y Culturales (Virgilio Caballero, titular del Sistema de Radio y Televisión de Oaxaca; Héctor Parker, de Tlaxcala; Laura Jarque, de Guerrero; Arturo Bernal, del Sistema Mexiquense de Radio y Televisión, y a un servidor, Raúl Fraga Juárez, Director General del Sistema Michoacano de Radio y Televisión); todo lo cual dio un impulso invaluable para continuar el desarrollo y avance de los medios públicos.

 

Ahora, los medios públicos están en riesgo de convertirse en meros espacios propagandísticos, en los que ya poco o nada importa cuidar los contenidos, que son el componente central, insustituible, de todo medio de comunicación, sea público, privado, tradicional o digital. Por tanto, hoy estamos viendo cómo los medios públicos y los nuevos integrantes que están incorporándose a sus barras de programación, hacen poco (por desconocimiento u omisión), por seguir avanzando en el referido gran esfuerzo que duró lustros por parte de los artífices de la construcción de lo que entonces fueron legítimas y atractivas opciones en las barras de programación radiotelevisiva.

 

−¿Qué futuro vislumbras para la comunicación política?

 

Veo la necesidad de que se profesionalicen la agenda y hoja de ruta del gobierno federal, gobiernos estatales y diferentes ámbitos de poder público; por ejemplo, las Cámaras de Diputados, Senadores, Congresos Estatales, para que se trabaje con verdadera capacidad de innovación e interlocución garantizada, de la mano y en intercomunicación con las diferentes poblaciones y perfiles de las audiencias.

 

“Lo anterior, para que el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum y su capacidad comunicacional logre posicionar contenidos y hacer trascender sus mensajes, que calen fuerte entre la diversificada población mexicana, y consiga abrir líneas de intercomunicación entre las ocho generaciones que cohabitamos en el plano comunicacional mexicano. La hoja de ruta debe apuntalarse en la innovación, la diversidad en cuanto a visión y el profundo respeto a la diversidad de opinión.

 

“Hoy, en México, es necesario que los ‘cuartos de guerra’ o equipos de acompañamiento estratégico de los grandes tomadores de decisiones en la política, en especial el que opera en Palacio Nacional, estudien, calibren y diagnostiquen con precisión quién es quién entre los diferentes sectores de la población, para armar así, agendas estratégicas de comunicación política que reconozcan las diferencias socioeconómicas y los intereses diversos de la población mexicana.

 

−¿A dónde, consideras, nos podría llevar la transición de los medios tradicionales a los medios digitales?

 

Necesariamente estará la ruta en la que, ya sin camino de reversa, la digitalización comunicacional será plena; ha quedado atrás la disputa o controversia que durante los últimos años se alimentó sobre si los medios tradicionales podrían sobrevivir frente a los cambiantes espacios y tecnologías digitales. Hoy, tal discusión ha quedado fuera de agenda. Ahora, las grandes interrogantes tienen que ver con un punto ineludible: ¿cómo lograr capitalizar, en beneficio de la sociedad, todas las bondades, innovaciones y capacidades potenciales de comunicación estratégica que brindan las tecnologías de la información y la comunicación en su imparable desarrollo digital y más allá.

 

“Hoy, ante un mundo marcadamente globalizado, México requiere modernizar sus agendas comunicacionales geoestratégicas, sobre todo para poder hacer frente a los nuevos escenarios de alto cuestionamiento desde el exterior; que en el contexto global han hecho de México un blanco de ataque, en especial, desde el ineludible vecino del norte; sobre todo si nos atenemos a lo que está sucediendo con la muy agresiva, y cada vez más visible y altamente riesgosa, estrategia de gobernar, vía medios digitales, de Donald Trump en contra de sus adversarios en el contexto global, pero, particularmente contra México y sus intereses soberanos.

 

−¿Algo que quieras destacar?

 

Solamente retomar que el conocimiento siempre ha sido, y hoy, más que nunca, se demuestra una vez más, es y seguirá siendo el verdadero gran paradigma que permite abordar y resolver problemas y desafíos, para así abrir innovadores horizontes urgentes en el contexto global. Hoy, la hoja de ruta que México debe privilegiar para salir avante ante las muy quebrantadoras circunstancias es impulsar la educación integral de su población, pero también la educación comunicacional de sus elencos de poder político y de la agenda pública.

 

“Y, en esto mucho tienen que ver, de manera conjunta y caminando de la mano, la Presidencia de la República, las universidades y centros de investigación y enseñanza superior, los elencos de la clase política y partidista, ámbitos legislativos y judiciales, los altos capitanes de la Iniciativa Privada, las cúpulas clericales, pero, de manera sobresaliente, los propios medios de comunicación y sus tomadores de decisiones, para impulsar y fortalecer las capacidades nacionales de respuesta del Estado Mexicano y de su propia sociedad, cada vez más crítica, con mayores niveles de madurez y pluralidad, así como en los planos de las exigencias y participación.

Por: José Sobrevilla

1 Comment

  1. Mi querido Raúl, excelente tu análisis. Estoy de acuerdo en muchas cosas. Para mí, Sheinbaum tiene su sello propio, no se deshace de partes del discurso de Obrador por ser integrantes de un mismo proyecto desde hace más de 25 años, incluso antes de conocerse sus ideales coincidían. Obrador podía, en el momento de terminar una mañanera, contestar una pregunta que le gritaban. Regresaba al micrófono y su respuesta podía durar media hora más. Claudia se diferencia en hacer una agenda diaria más rigurosa como buena académica. Ha controlado su mecha y ya no es tan corta como al ser la delegada en Tlalpan. Sobre periodistas súbitos, algunos de a gratis, son los mismos que con AMLO. Burdos, serviles, hoy lo son con ella, pero si Peña les hubiera sobado el lomo le lamerían la suela. Otros y otras muestran su afinidad con Claudia de una forma diferente, al menos preguntan cosas que se deben saber. Por eso difiero contigo en que no tiene sello propio Claudia. Lo tiene muy propio y trasciende en más del 80% de la población y en el trato con Trump. No necesita dominio de lenguaje tan popular como el de Obrador; son diferentes generaciones, diferentes modos de vidas, sin embargo, Claudia tiene en la bolsa a los pobres, a los jóvenes, a los adultos mayores y buena parte de las clases medias y altas que no estaban con AMLO. Sumó y por eso los índices de aceptación muy altos. Bueno, amigo, te abrazo muy fuerte.

Domo de Cristal