El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó la presión sobre México para acelerar la consolidación de las finanzas públicas y colocar la deuda en una trayectoria descendente, al tiempo que llamó a reforzar la comunicación de Banco de México (Banxico) respecto de su objetivo de inflación de 3%.
En las conclusiones preliminares de la misión correspondiente al Artículo IV de 2026, difundidas este viernes, el organismo internacional estimó que la economía mexicana crecerá 1.5% durante este año y 1.8% en 2027, en un contexto marcado por una recuperación todavía moderada y elevados niveles de incertidumbre.
El FMI reconoció los avances registrados por México en el fortalecimiento de sus finanzas públicas, pero consideró que el ajuste previsto para 2027 resulta más gradual que el planteado anteriormente. Bajo sus estimaciones, esta dinámica mantendría una presión alcista sobre la deuda durante los próximos años.
Por ello, el organismo recomendó acelerar el proceso de consolidación fiscal.
“Se debería considerar una consolidación más ambiciosa y acelerada para colocar a la deuda en una firme trayectoria descendente y recuperar margen de maniobra para la política fiscal”, planteó el personal técnico del Fondo.
El señalamiento refleja uno de los principales dilemas de la política económica mexicana: reducir las necesidades de financiamiento del sector público sin sacrificar la inversión que requiere la economía para elevar su capacidad productiva y sostener un mayor crecimiento.
Más ingresos y revisión del gasto
Para mejorar el balance fiscal, el FMI planteó ampliar la capacidad recaudatoria de los gobiernos federal, estatales y municipales, así como revisar diversos incentivos y subsidios.
Entre las alternativas mencionó elevar los impuestos locales sobre propiedades y vehículos, retirar gradualmente los incentivos fiscales aplicados en las zonas fronterizas, ampliar el impuesto al carbono y modificar el impuesto sobre la renta de las personas físicas.
También recomendó avanzar en la formalización de trabajadores y empresas, debido a que una mayor incorporación a la economía formal ampliaría la base tributaria y fortalecería los ingresos públicos.
Por el lado del gasto, el organismo propuso mejorar la focalización de los programas sociales, retirar gradualmente los subsidios a los combustibles y consolidar de manera permanente la posición financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El objetivo, de acuerdo con el FMI, es reconstruir el espacio fiscal que permita al gobierno responder con mayor capacidad ante futuros choques económicos.
Hacienda defiende el ritmo de consolidación
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público respondió que la estrategia fiscal planteada por el gobierno es compatible con el crecimiento económico y busca reducir las necesidades de financiamiento sin comprometer la inversión productiva ni las prioridades sociales.
La dependencia sostuvo que el Paquete Económico 2027 contempla una reducción gradual de los Requerimientos Financieros del Sector Público mediante una combinación de mayores ingresos, disciplina en el gasto e inversión pública.
Hacienda también destacó que México cuenta con reglas fiscales, límites al endeudamiento y mecanismos de rendición de cuentas, además de señalar que continuará revisando posibles mejoras al marco fiscal de mediano plazo.
La diferencia entre ambas posiciones está principalmente en el ritmo del ajuste: mientras el FMI plantea una consolidación más rápida para acelerar el descenso de la deuda, Hacienda defiende una estrategia gradual que busca mantener el equilibrio entre estabilidad fiscal, inversión y gasto social.
FMI recuerda a Banxico que el objetivo es 3%
En materia monetaria, el FMI también puso énfasis en la comunicación de Banco de México respecto de su objetivo de inflación.
El organismo subrayó la importancia de dejar claro que el objetivo es una inflación de 3%, mientras que el intervalo de variabilidad alrededor de esa cifra no debe interpretarse como un rango de tolerancia o como una nueva meta.
La precisión resulta relevante para las expectativas de inflación, ya que una interpretación equivocada del intervalo podría debilitar el anclaje de las expectativas y dificultar el regreso de la inflación hacia el objetivo permanente del banco central.
Recuperación económica todavía limitada
El escenario que plantea el FMI para México combina una recuperación gradual con importantes riesgos externos e internos.
Después del débil desempeño observado en 2025, el organismo prevé una aceleración de la actividad económica sustentada, entre otros factores, en condiciones fiscales y monetarias menos restrictivas y en un mayor dinamismo de las exportaciones hacia Estados Unidos.
Sin embargo, la recuperación enfrenta obstáculos.
La incertidumbre asociada con la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), junto con modificaciones regulatorias e institucionales internas, podría limitar la inversión y contener el ritmo de expansión económica.
En este contexto, el mensaje del FMI para México se concentra en dos frentes: recuperar espacio fiscal mediante una reducción más rápida de la deuda y preservar la credibilidad de la política monetaria mediante una comunicación inequívoca sobre el objetivo de inflación de 3%.
El desafío para la política económica será combinar esa disciplina con suficiente inversión pública y privada para evitar que la consolidación fiscal termine debilitando una recuperación que, de acuerdo con las propias previsiones del organismo, seguirá siendo moderada durante los próximos dos años.