Por: Federico Lamont
Para definir una elección de gubernatura en Guerrero, la clave está en los municipios con mayor concentración poblacional y electoral, como Acapulco de Juárez, Chilpancingo de los Bravo, Iguala de la Independencia, Zihuatanejo de Azueta y Tlapa de Comonfort. En conjunto, estas demarcaciones concentran más de la mitad del padrón electoral del estado. Sin embargo, en varias de ellas, particularmente Acapulco, Chilpancingo e Iguala, la violencia y la inseguridad persisten como desafíos prioritarios para autoridades y población.
El margen de triunfo registrado en los comicios de 2021 refleja la relevancia de cada voto en estas zonas. Morena ganó la gubernatura con 643 mil 814 votos, equivalentes a 43.43 por ciento, frente a 580 mil 971 sufragios, 39.24 por ciento, de la coalición PRI-PRD. La diferencia final fue de 62 mil 843 votos, aproximadamente 4.18 puntos porcentuales.
Ante este escenario de estrecho margen electoral y elevada complejidad territorial, cobra especial relevancia el proceso interno de Morena para definir la coordinación estatal. En las tendencias de preferencia se perfila una disputa entre Esthela Damián y Beatriz Mojica, seguidas, en una tercera posición, por Abelina López.
En la cuenta regresiva hacia la nominación de la Coordinadora de Morena para la elección estatal de 2027, la maestra Esthela Damián respondió sobre algunos de los temas cruciales de la llamada contienda primaria de Morena en Guerrero.
Tras su recorrido por Acapulco, donde aludió a la defensa de la soberanía, ¿cómo avanza este proceso y cómo percibe el ánimo ciudadano en las siete regiones del estado?
Estamos caminando en el territorio para defender, como nos instruyó la presidenta, la soberanía de nuestro país. Es un momento crucial para la izquierda y para asegurar que México no tenga injerencias externas.
Respecto al proceso interno, la dirigencia nacional de Morena ha indicado que todavía no existe una fecha definida. Debemos seguir trabajando hasta la definición de los tres perfiles finales y, posteriormente, llegar a la encuesta decisiva.
En Guerrero hay un equipo amplio desplegado en territorio, comprometido y con condiciones muy favorables rumbo a las encuestas. Además, hablar de soberanía es recordar al tixtleño Vicente Guerrero, así como a otras figuras relevantes que han marcado la historia de nuestro estado y del país.
Guerrero tiene una larga tradición de lucha social. ¿Cómo interpreta ese legado?
Sin duda, el estado tiene heroínas y héroes que dieron su vida por la patria. La izquierda mantiene una deuda histórica con Guerrero, marcada todavía por las heridas de la guerra sucia y la represión contra disidentes.
¿Cómo percibe la aceptación en las distintas regiones, particularmente en La Montaña, Metlatónoc y Cochoapa el Grande?
Hemos tenido una gran recepción en La Montaña mediante asambleas, recorridos y diálogo directo casa por casa, sin intermediarios. Ese contacto cercano nos permite conocer las necesidades reales de la población.
El equipo trabaja con la mentalidad de entregar la última gota de sudor y no confiarse en las encuestas. Eso me genera tranquilidad, pero también el compromiso de seguir trabajando intensamente.
Con su trayectoria en la administración pública federal, el Congreso, la auditoría de recursos, el área de seguridad y la Consejería Jurídica de la Presidencia, ¿considera que esa experiencia puede generar confianza para presentar una opción con un perfil distinto en Guerrero?
Mi trayectoria en el ámbito legislativo, en auditoría, seguridad y en la Consejería Jurídica es algo que los ciudadanos evalúan. Saben que asumo cada responsabilidad con la mayor impecabilidad. En 27 años de servicio no encontrarán en mi trayectoria ningún escándalo de corrupción ni desvío de recursos.
Mis paisanos ponderan esa experiencia. Yo me considero una más entre la gente y busco aportar a una construcción colectiva en la que se consolide la democracia y el cambio en el país.