Opinión

Olvido y negligencia de Grupo México y Ferromex, factores del derrame y contaminación en la frontera de Sonora

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Staff Domo de Cristal
19 de agosto de 2026, 4:50 am
Tiempo 5 min
Olvido y negligencia de Grupo México y Ferromex, factores del derrame y contaminación en la frontera de Sonora

Demian Duarte | SonoraPower

La falta de mantenimiento y el presunto abandono de la infraestructura ferroviaria a cargo de Ferromex, empresa perteneciente a Grupo México, habrían sido factores determinantes en el reciente derrame de más de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio sobre el cauce de un arroyo cercano al ejido Cuauhtémoc, en el municipio de Naco, Sonora.

El incidente ocurrió durante la madrugada del pasado 26 de julio, en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc y del rancho Potrero El Cobre. La sustancia derramada es un compuesto industrial corrosivo y de alta peligrosidad tanto para la salud humana como para el medio ambiente.

El derrame es atendido por las autoridades ambientales y por la propia empresa; sin embargo, las condiciones en que se encuentra la infraestructura ferroviaria generan cuestionamientos sobre el mantenimiento y la seguridad de la vía concesionada a Ferromex.

Una visita de inspección realizada en la zona permitió constatar de manera presencial las condiciones de diversos tramos de la vía y evidenciar el deterioro de la infraestructura ferroviaria bajo responsabilidad de la empresa.

Cabe recordar que Grupo México también ha estado involucrado en uno de los mayores episodios de contaminación ambiental registrados en Sonora: el derrame de aproximadamente 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado y otros elementos en los ríos Sonora y Bacanuchi, ocurrido el 6 de agosto de 2014. A más de una década de distancia, el caso continúa generando acciones y medidas de remediación.

Ferromex mantiene la concesión para operar y mantener esta infraestructura ferroviaria por un periodo de 30 años, comprendido del 1 de septiembre de 1999 al 31 de agosto de 2029.

Se trata de un trayecto de aproximadamente 320 kilómetros que parte de la zona fronteriza de Nogales y atraviesa distintas regiones del norte y la zona serrana de Sonora, conectando los puntos de Nogales, Santa Cruz, Naco, Agua Prieta y Nacozari.

La vía está clasificada como Clase 3 y, de acuerdo con sus características, cuenta con condiciones que permitirían la operación de trenes de pasajeros. Actualmente, sin embargo, es utilizada principalmente para el transporte de carga, incluidos materiales industriales y sustancias consideradas peligrosas, como hidrosulfuro de sodio y ácido sulfúrico, además de minerales utilizados por la industria minera.

La ruta tiene una capacidad de operación de hasta dos millones de toneladas anuales.

La inspección realizada en distintos puntos de la vía y sus alrededores, respaldada por material fotográfico, muestra condiciones que generan dudas sobre el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el título de concesión, particularmente aquellas relacionadas con el mantenimiento, modernización y seguridad de la infraestructura.

De acuerdo con la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario, las concesiones pueden ser prorrogadas por un plazo adicional de hasta 50 años, siempre que el concesionario cumpla con las condiciones establecidas, solicite la prórroga dentro del plazo legal correspondiente y acepte las nuevas condiciones que determine la autoridad.

Entre los requisitos establecidos se encuentra que el concesionario haya realizado mejoras a las instalaciones y a la calidad de los servicios durante la vigencia de la concesión, conforme a las verificaciones sistemáticas y a los indicadores de eficiencia y seguridad previstos en las disposiciones aplicables.

Esto coloca a Grupo México y Ferromex ante un escenario relevante de cara al vencimiento de la concesión del tramo Nogales-Nacozari, previsto para el 31 de agosto de 2029. Para aspirar a una eventual prórroga, la empresa deberá acreditar el cumplimiento de sus obligaciones y garantizar condiciones adecuadas de operación, seguridad y mantenimiento.

Las condiciones actuales de la infraestructura también plantean interrogantes sobre la velocidad y seguridad con las que puede operar el servicio ferroviario. Mientras una vía de Clase 3 contempla parámetros de operación superiores, los reportes disponibles sobre este tramo señalan velocidades considerablemente menores y condiciones que podrían representar riesgos para la circulación.

El reciente accidente y descarrilamiento registrado en la zona puso nuevamente bajo la lupa el estado de la infraestructura.

Un reporte en poder de SonoraPower advierte que las condiciones observadas representan un riesgo para el transporte ferroviario de carga y, eventualmente, para la operación de pasajeros.

El escenario abre también una discusión sobre el futuro de esta ruta estratégica para Sonora. Si la empresa concesionaria no acredita el cumplimiento de las obligaciones previstas en la legislación y en su título de concesión, la autoridad podría evaluar distintas alternativas para la operación del servicio.

Entre ellas se encuentra la posibilidad de que la infraestructura sea administrada por el Gobierno federal, por el estado de Sonora o por un nuevo concesionario, además de analizarse la eventual habilitación de un servicio ferroviario de pasajeros que contribuya a conectar las comunidades del norte y la región serrana.

Esta posibilidad adquiere especial relevancia ante los proyectos ferroviarios impulsados por el Gobierno federal para fortalecer la conectividad del país y ampliar el transporte de pasajeros, incluida la proyección de una ruta que conectaría Nogales con el centro del país.

Más allá del derrame ocurrido el pasado 26 de julio, el caso pone sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿ha cumplido Ferromex con las obligaciones de mantenimiento, seguridad y modernización que asumió al recibir la concesión de esta estratégica ruta ferroviaria de Sonora?

La respuesta corresponderá a las autoridades competentes, pero las condiciones observadas en campo justifican una revisión exhaustiva de la infraestructura y de las obligaciones asumidas por la empresa.

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