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Reducción de la pobreza con la 4T y la mezquindad de la oposición

Staff Domo de Cristal
4T disminuye la pobreza

Los gobiernos de la Cuarta Transformación (4T) han tenido logros irrebatibles en materia de reducción de la pobreza y movilidad social. Un número importante de mexicanos ha alcanzado el estatus de clase media. Sin embargo, intelectuales, comunicadores y líderes de opinión contrarios a las administraciones morenistas cuestionan estos avances más desde la mezquindad que desde la razón.

Entre 2018 y 2024, México experimentó una reducción histórica de la pobreza. Cifras del Banco Mundial y del INEGI indican que entre 9.5 y 13.4 millones de personas salieron de esta condición, impulsadas por el aumento de salarios y los programas sociales. Asimismo, la clase media creció de forma notable, al pasar del 27.2% al 39.6% de la población.

Puntos clave sobre la reducción de la pobreza en México (2024):

  • Reducción de la pobreza: La pobreza multidimensional bajó a 29.6% en 2024, frente al 41.9% registrado en 2018, según el INEGI.
  • Crecimiento de la clase media: México destacó en América Latina por el mayor aumento de su clase media, posicionándose en el lugar 13 a nivel global.
  • Pobreza extrema: La población en esta condición se redujo de 9.1 a 7.0 millones de personas entre 2022 y 2024.

Estos resultados se atribuyen a la política social, el aumento de transferencias directas y la mejora en los salarios reales. El Banco Mundial reconoce esta disminución, aunque advierte sobre la necesidad de mayor crecimiento económico para sostener la tendencia.

En cuanto a la movilidad social, donde un número significativo de mexicanos ya forma parte de la clase media, los datos presentados por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador resultan relevantes.

La clase media en México aumentó significativamente en los últimos años, pasando del 27.2% en 2018 al 39.6% en 2024, lo que representa un incremento de 12.4 puntos porcentuales. Cerca de 12 millones de personas se incorporaron a este estrato, constituyendo el mayor crecimiento en América Latina, impulsado por el aumento del salario mínimo y los programas sociales.

Datos del Banco Mundial indican que la clase media alcanzó casi el 40% de la población total, un fenómeno no visto desde la época del “Milagro Mexicano”. Este crecimiento fue paralelo a la disminución de la pobreza, que pasó del 41.9% al 29.6% en el mismo periodo.

Según este organismo, se considera clase media a quienes tienen ingresos superiores a 17 dólares diarios (aproximadamente 340 pesos), lo que les permite cubrir la canasta básica y necesidades familiares. El aumento de los salarios mínimos, la creación de empleo y las transferencias directas han permitido que más mexicanos superen la condición de vulnerabilidad.

México destaca en la región, superando a Brasil y otros países en la expansión de su clase media en el periodo mencionado.

Para ser considerado parte de este sector en la actualidad, se manejan los siguientes parámetros de ingresos mensuales por hogar:

  • Clase media baja: ingresos aproximados de 23,500 pesos mensuales.
  • Clase media típica: rango estimado entre 22,000 y 40,000 pesos mensuales.
  • Clase media alta: ingresos de entre 45,000 y 50,000 pesos mensuales.

En términos de distribución, el INEGI estima que para 2026 la clase media alta representa cerca del 14% de la población, mientras que la clase media baja abarca alrededor del 20%.

La desconfianza y mezquindad de ciertos intelectuales, analistas y académicos contrarios a los gobiernos de la 4T respecto a las cifras oficiales sobre la disminución de la pobreza (2018-2024) se basa en la divergencia entre la reducción por ingresos y el aumento en las carencias sociales, particularmente en el acceso a la salud.

Aunque datos del INEGI y del CONEVAL muestran que la pobreza multidimensional bajó a 29.6% en 2024, el debate académico se centra en varios puntos críticos:

  • Colapso en el acceso a la salud: algunos académicos señalan que millones de personas que salieron de la pobreza por ingresos cayeron en vulnerabilidad al perder acceso a servicios de salud públicos, lo que implica un cambio de “pobreza de ingresos” a “pobreza de carencias”.
  • Sostenibilidad de los ingresos: existen dudas sobre si los incrementos salariales y las transferencias sociales serán suficientes para contrarrestar la inflación y la pérdida de derechos sociales.
  • Poder adquisitivo: a pesar de las mejoras en el salario mínimo, una parte significativa de la población aún no gana lo suficiente para cubrir la canasta básica alimentaria.

Tras la desaparición del CONEVAL (según informes de 2025), se han expresado preocupaciones sobre la autonomía en la generación de datos y el posible uso político de las cifras.

Lo relevante es que no solo el INEGI ha reportado la disminución de la pobreza en México durante el gobierno del presidente López Obrador; también lo ha hecho el Banco Mundial.

Algunos columnistas aseguran, sin pruebas, que la reducción de la pobreza se debe únicamente a la entrega de apoyos económicos a personas improductivas, y que estos recursos se agotarán pronto, provocando un eventual retroceso social.

En contraste, durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón, la pobreza aumentó en México, a pesar de que su administración contó con la renta petrolera más alta de la historia. En 2009, el país se convirtió en el de mayor crecimiento de la pobreza, indigencia y desigualdad en América Latina. En ese momento, diversos analistas atribuyeron estos resultados a la crisis financiera internacional, justificando así el deterioro social.

La reducción de la pobreza y el aumento de la clase media durante los gobiernos de la 4T son fenómenos reales; negarlos, más que un ejercicio crítico, constituye una postura mezquina.

Por: Eduardo Esquivel Ancona

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