
Sonora Power por Demian Duarte
Es un hecho innegable que la estrategia de seguridad del Gobierno de la República avanza y consolida resultados. Justo ayer tuve la ocasión de puntualizar el caso sonorense con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Mi estado logró, en el año que pasó, una disminución del 19.5% en la incidencia de homicidios dolosos y del 41% de 2021 a la fecha, periodo en el que ha gobernado la llamada Cuarta Transformación.
En su momento, antes de que llegara el gobierno de Alfonso Durazo al poder, lo dije con todas sus letras: el gobierno del PRI, encabezado en aquella etapa por Claudia Pavlovich, dejó a Sonora ardiendo. Con mil 650 asesinatos en su último año de gobierno, quedó claro que el estado estaba en llamas.
Para Durazo ese era el reto central: controlar un estado enorme en sus dimensiones, con focos rojos por todas partes: Cajeme, Guaymas, San Luis Río Colorado, la región de Sáric-Sásabe; bandas y grupos criminales disputando territorio para el narcomenudeo y el trasiego de droga.
De esa violencia e inseguridad hoy todavía quedan rastros, algunos problemas. Es imposible apaciguar de golpe la violencia en un estado de las dimensiones de Sonora, punto de cruce hacia Estados Unidos, con una frontera extensa y porosa, y con regiones enteras despobladas.
Cuando Durazo llegó al gobierno, la fuerza policial del estado era exigua: apenas 800 elementos para vigilar todo el territorio estatal. En aquella etapa, con Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia, comenzaba a crecer y consolidarse la Guardia Nacional. Se inició con unos cuantos cuarteles; hoy su presencia se extiende a todo el estado.
Además de los cerca de cinco mil elementos de esa corporación, la Marina Armada de México está a cargo de la estrategia. El primer punto que logró entrar en control fue Guaymas, con su extensa zona conurbada que integra San Carlos, el puerto y Empalme, además de su zona rural anexa.
La visión del gobernador Durazo de hacer crecer y consolidar a una policía estatal también fructificó: hoy esa fuerza se ha multiplicado por tres respecto a la que se tenía al inicio de su administración.
Cajeme y su zona urbana, ligada al Valle del Yaqui, han planteado un reto específico, lo mismo que San Luis Río Colorado. En ambos escenarios la estrategia ha dado resultados: Ciudad Obregón, a partir de una definición de cuadrantes; la fronteriza San Luis, mediante un mando único.
En el primer caso, la incidencia de homicidios bajó en un 80%; en el segundo, en un 95%. La estrategia funciona y, así como a nivel nacional hoy el gobierno de Claudia Sheinbaum puede presumir una reducción de los asesinatos del 40%, está claro que en Sonora hay un resultado palpable.
La presidenta de la República acudirá a mi estado a finales del mes de enero. La agenda marca el 30 de enero próximo como el día clave: la cita será en Nogales. La presidenta encabezará la reunión del gabinete de seguridad y revisará punto por punto la estrategia, los resultados, los puntos fuertes y las debilidades.
Naturalmente, se espera un reforzamiento y una mejor coordinación. La sociedad sonorense merece paz, que terminen la violencia y la inseguridad. El estado lo tiene todo y la oportunidad de consolidarse como punta de lanza en el crecimiento del país es la que se busca aprovechar.
Domo de Cristal
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