
Sonora Power por Demian Duarte
Poderoso y claramente dirigido a la oposición entreguista y vendepatrias —más incluso que a cualquier potencia extranjera— fue el mensaje que, con motivo del 109 aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pronunció aquí la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Fueron palabras precisas las que resonaron en el Teatro de la República, ante los poderes de la Federación y los gobernadores de las 32 entidades que integran el país.
La presidenta y comandanta suprema de las Fuerzas Armadas realizó un recuento histórico y dio una puntual revisión a esos adversarios que sueñan y suspiran con regresar al pasado de privilegios y corrupción, cuando mandaban, pero también servían a intereses privados y extranjeros.
“Como en el porfiriato, en nombre de una modernidad excluyente se impuso, durante 36 años, un modelo que debilitó los derechos sociales, privatizó lo común y normalizó la corrupción”, afirmó.
“Se intentó borrar el sentido social de la Constitución. Millones fueron nuevamente relegados, mientras una minoría acumuló privilegios. Se quiso convencer al país de que la soberanía era un estorbo y que la patria era una palabra vacía”, agregó.
Sheinbaum retrató con claridad a los gobiernos del PRI y del PAN, aquellos que aún hoy se rasgan las vestiduras acusando a su administración de autoritaria y de amenazar la democracia y la libertad, cuando fueron ellos quienes reprimieron, impusieron mayorías artificiales y sellaron alianzas con intereses ajenos a México para instaurar una serie de gobiernos que saquearon al país entre 1982 y 2018.
La presidenta subrayó que ese periodo trajo consigo el empobrecimiento del pueblo de México y el ensanchamiento, a niveles escandalosos, de la brecha entre ricos y pobres, además de una espiral de violencia y criminalidad de la que apenas se comienza a salir. Todo ello —dijo— condujo al hartazgo social que culminó con la llegada de la Cuarta Transformación, encabezada por Andrés Manuel López Obrador en 2018.
Hoy, a siete años de distancia de esa hazaña política, México es un país distinto.
Sheinbaum cerró su mensaje con un recuento de las enmiendas constitucionales necesarias para cerrar el oscuro capítulo del entreguismo neoliberal y devolver la Constitución al pueblo y a los derechos sociales.
Y para quienes quisieran olvidar el pasado, expresó con firmeza:
“Es pertinente recordar la historia y, con ello, afirmar que México no regresará al régimen de privilegios y corrupción. México tampoco volverá a ser colonia ni protectorado de nadie. Y México no entregará nunca sus recursos naturales”.
Finalmente, fiel a la historia del país que defiende con dignidad, exclamó:
“¡México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende!”
En su discurso, Claudia Sheinbaum mostró el nivel de empoderamiento que ha alcanzado y la claridad política con la que defiende las causas que la llevaron al poder. Y mire usted: si este año está marcado como el del resurgimiento económico de México, en 2026 la presidenta terminará por consolidar su liderazgo y, en buena medida, el que será su legado político.
Correspondencia a demiandu1@me.com | En X @Demiandu
Domo de Cristal
No hay comentarios