
• El Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum busca reducir la dependencia del gas importado al impulsar la producción nacional, que deberá pasar de 3.8 mil millones de pies cúbicos diarios en 2024 a 5 mil millones para 2030.
La política energética aplicada durante los gobiernos neoliberales de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto resultó errónea, particularmente en lo referente al gas natural, ya que hizo a México altamente dependiente del energético proveniente de Estados Unidos, al tiempo que se abandonó la explotación del recurso en territorio nacional.
Los gobiernos de la Cuarta Transformación, tanto el del expresidente Andrés Manuel López Obrador como el de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, han comenzado a dar un giro a esa política de mercado impulsada por administraciones anteriores, con el objetivo de avanzar hacia la autosuficiencia energética.
La principal crítica a la política energética neoliberal en materia de gas natural es que fomentó una fuerte dependencia de las importaciones desde Estados Unidos, sin desarrollar infraestructura suficiente de almacenamiento ni fortalecer la producción nacional, lo que generó una vulnerabilidad significativa para el país.
Durante las administraciones del llamado PRIAN, México triplicó la compra de gas natural a Estados Unidos, principalmente desde Texas. Esto obedeció a la decisión de privilegiar la generación de electricidad con gas natural, considerado en su momento más barato y menos contaminante.
La falta de infraestructura de almacenamiento y de producción propia dejó al país expuesto a interrupciones en el suministro y a fuertes fluctuaciones de precios, como quedó demostrado durante los apagones masivos de 2021, provocados por una tormenta invernal en Texas que interrumpió el flujo de gas hacia México.
Asimismo, durante los regímenes neoliberales no se realizaron las inversiones necesarias para fortalecer el sector energético nacional, incluyendo la exploración y explotación de yacimientos de gas natural, lo que profundizó la dependencia externa.
En la década correspondiente a los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, México incrementó en 275 por ciento la importación de gas natural desde Estados Unidos, es decir, alrededor de cuatro mil millones de pies cúbicos diarios adicionales.
Cabe recordar que, siendo Felipe Calderón secretario de Energía, Pemex y Repsol firmaron en 2003 un contrato por 2 mil 400 millones de dólares —el primero en su tipo— para conceder a la empresa española la explotación de 16 campos de gas en el bloque Reynosa-Laredo, en la Cuenca de Burgos, al noreste del país. Esta concesión convirtió al consorcio europeo en la mayor empresa petrolera extranjera en explotar hidrocarburos en México.
Dicho contrato fue cancelado en 2016 debido a los pobres resultados obtenidos en la exploración. Posteriormente, en 2018, la administración de Enrique Peña Nieto adjudicó a Repsol nuevos contratos de exploración en la Cuenca de Burgos y en aguas someras, obtenidos en las rondas energéticas de ese año. Sin embargo, la empresa española abandonó dichas concesiones al considerarlas no rentables o al no encontrar volúmenes suficientes de gas y crudo ligero.
En noviembre de 2020, Repsol renunció de manera anticipada a otro contrato para la exploración y explotación de un bloque en la Cuenca de Burgos, el cual tenía una vigencia de 30 años bajo un esquema de producción compartida para aceite ligero y gas húmedo, con un periodo inicial de exploración de cuatro años.
La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) aprobó estas renuncias tras determinar que la exploración no era comercialmente viable. En algunos casos, se concluyó que continuar con los trabajos resultaba incosteable.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador señaló en su conferencia matutina del 14 de abril de 2023 que los contratos otorgados a Repsol para extraer gas en la Cuenca de Burgos eran “onerosos” y un “fraude completo”, al haberse pagado a precios elevados sin obtener resultados.
Paralelamente, los contratos de suministro de gas natural firmados durante los gobiernos de Calderón y Peña Nieto con proveedores de Texas superan de manera significativa la demanda interna actual del país, lo que ha generado un excedente de capacidad contratada y diversas controversias legales.
Las exportaciones de gas natural de Estados Unidos a México promediaron 7.5 mil millones de pies cúbicos diarios en mayo pasado, un nivel sin precedentes, de acuerdo con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
En 2025, la producción nacional de gas natural presenta una tendencia mixta. Pemex ha reportado incrementos graduales, aunque enfrenta desafíos como una mayor quema de gas, mientras que las importaciones desde Estados Unidos continúan alcanzando niveles récord, evidenciando la persistente dependencia externa.
Durante algunos trimestres de 2025 se observaron aumentos en la producción de Pemex respecto al año anterior, como en el tercer trimestre (julio-septiembre), cuando se alcanzaron 4 mil 651 millones de pies cúbicos diarios.
En síntesis, 2025 muestra un escenario en el que Pemex comienza a recuperar parte de su producción y se avanza en un cambio de la política energética del país; sin embargo, la necesidad de importar gas natural sigue siendo elevada, mientras se implementan estrategias para revertir esta tendencia en los próximos años.
Ante este panorama, el Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo busca reducir de manera gradual las importaciones mediante el fortalecimiento de la producción nacional, con la meta de pasar de 3.8 mil millones de pies cúbicos diarios en 2024 a 5 mil millones para 2030.
Por: Eduardo Esquivel Ancona
Domo de Cristal
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