• El litio es un mineral crítico e imprescindible para la transición a energías limpias y la revolución tecnológica del país
Durante la conferencia matutina del pasado 12 de febrero, la Secretaría de Economía y el Servicio Geológico Mexicano alertaron sobre la vulnerabilidad en el suministro de 13 materias primas esenciales, entre las que se encuentran el cobalto, el níquel, el aluminio y el litio, siendo este último imprescindible para la transición a energías limpias y la revolución tecnológica.
En México existen varios yacimientos de litio; sin embargo, actualmente se encuentran en etapa de exploración y, hasta el momento, el país no produce comercialmente este mineral.
Vale la pena recordar que el litio es el elemento más ligero de la tabla periódica después del hidrógeno y el helio. Las baterías producidas con este material son las que se cargan con mayor rapidez, almacenan energía de manera eficiente y no ocupan grandes volúmenes.
La explotación y comercialización del litio se realiza desde hace muchos años, pero es en la última década cuando la importancia de este mineral se ha disparado, ya que es indispensable para la fabricación de equipos electrónicos: cada teléfono celular contiene alrededor de 3 gramos; las laptops, 30 gramos; los automóviles híbridos, aproximadamente 7 kilogramos; los autos eléctricos, entre 25 y 50 kilogramos; y las plantas eólicas incorporan en su fabricación hasta media tonelada de este producto.
El litio es un elemento moderadamente abundante en el planeta. Los depósitos más conocidos se encuentran en los salares del desierto de Atacama, en el llamado “triángulo del litio”, entre Argentina, Bolivia y Chile, donde se extrae mediante el método de evaporación de salmuera bombeada. La concentración del metal es relativamente baja, aproximadamente de 100 a 2,700 partes por millón (ppm), y su proceso de extracción tarda entre 18 y 24 meses; sin embargo, tiene la ventaja de que los costos de producción son relativamente bajos, lo que lo hace rentable.
En Australia, el litio se extrae de minas de roca dura, principalmente del mineral espodumena, con concentraciones que van de 2,300 a 18,000 ppm, hasta 10 veces más que en algunos yacimientos de América del Sur.
El litio es un metal altamente cotizado en el mercado mundial. En enero de este año, su precio superó los 20 mil dólares por tonelada.
En México, los principales yacimientos se localizan en el norte del país. En Zacatecas existen depósitos de salmueras continentales, similares a los de Sudamérica. En Sonora se encuentran yacimientos en sedimentos de arcilla, con concentraciones que van de 200 a 6,000 ppm, pero cuyo proceso de extracción resulta financieramente elevado.
En Baja California hay depósitos en salmueras geotermales; no obstante, su explotación es compleja debido a la baja concentración del metal, que oscila entre 50 y 400 ppm.
La experiencia en México para la extracción de litio comenzó en Zacatecas por parte de la empresa canadiense Organimax Nutrient Corp, que adquirió los derechos para explotar y exportar cuatro polígonos de yacimientos en Fresnillo. La exclusividad fue posible gracias a la compra de la concesión que pertenecía a la empresa mexicana Litiomex.
La compañía canadiense exploró 151 pozos y obtuvo muestras que certifican alrededor de 20 millones de toneladas, cada una con al menos 880 gramos de litio; sin embargo, el proyecto aún se encuentra en etapa de prospección. Actualmente, la mina pertenece al Estado mexicano.
Los yacimientos de Sonora son considerados de los más grandes del mundo; sin embargo, al encontrarse en arcilla, su explotación comercial resulta costosa y técnicamente compleja.
En una conferencia reciente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que México aún no cuenta con las herramientas necesarias para realizar la extracción rentable de este mineral, ya que el litio se encuentra adherido a la arcilla, a diferencia de Sudamérica, donde se localiza en salmuera.
“Para que se entienda: la arcilla es barro. Para poder separar el barro del litio tiene un costo. Entonces, si es muy caro, resulta más barato comprarlo fuera; eso no quiere decir que no sigamos desarrollando tecnología para hacerlo”, explicó la mandataria.
Asimismo, aseguró que el Gobierno de México continúa trabajando en el desarrollo de la tecnología necesaria para que la producción de litio sea más rentable para la minería nacional.
“Se sigue trabajando para poder desarrollar una tecnología que permita tener costos accesibles para su explotación. Entonces, LitioMX no tiene las capacidades de desarrollo científico que tiene el Instituto Mexicano del Petróleo”, expuso.
Por ello, señaló que el Instituto Mexicano del Petróleo trabaja en coordinación con instituciones científicas para desarrollar una tecnología que permita explotar el litio contenido en arcilla.
Las reservas de litio en México son abundantes; sin embargo, aún no se ha desarrollado en el país la tecnología necesaria para su explotación eficiente. En algunos casos, los yacimientos resultan inviables debido a su baja concentración, lo que encarece considerablemente su extracción.
Por: Eduardo Esquivel Ancona

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