HomeTendenciaLos abrazos ayudan a mejorar la salud mental, pero hay quienes los usan para manipular

Los abrazos ayudan a mejorar la salud mental, pero hay quienes los usan para manipular

Domo de Cristal
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De acuerdo con una investigación reciente, que revisó décadas de investigación en neurociencia, psicología y ciencias clínicas, es un hecho que la calidez de un abrazo nos ayuda a sentirnos bien con nosotros mismos. Sin embargo, otro estudio demuestra que hay quienes usan esta forma de contacto humano para manipular a otras personas.
Primero la buena: los abrazos dan seguridad

La extensa revisión hecha por Laura Crucianelli, de la Universidad Queen Mary de Londres, y el profesor Gerardo Salvato, de la Universidad de Pavía, va más allá de estudiar el efecto de los abrazos y revela una vía previamente ignorada a través de la cual el cuerpo se comunica con el cerebro.

Crucianelli y Salvato analizaron la «termocepción», que es la percepción que tenemos de los cambios de temperatura en nuestra piel, desde los cambios pequeños, como la calidez que puede dar abrazo, hasta los grandes, como el frío invernal, y vieron como ésta influye en la intensidad con la que percibimos nuestro cuerpo como «propio».

Además, en el artículo que publicaron en diciembre psasado la revista Trends in Cognitive Sciences, propusieron que «el vínculo entre la termocepción y la regulación de la temperatura corporal contribuye no sólo a la supervivencia y la comodidad, sino que también afecta a las emociones, la identidad y la salud mental», detalla un comunicado de la Universidad Queen Mary.

“El calor es una de las primeras señales de protección: lo sentimos en el útero, en los primeros cuidados y cuando alguien nos abraza», dice Crucianelli. El calor, de hecho, «nos mantiene vivos, pero también nos ayuda a sentirnos nosotros mismos», añade.

“Cuando nos abrazamos, la combinación de señales táctiles y térmicas aumenta nuestra sensación de pertenencia al cuerpo, por lo que estamos más conectados con nuestro yo corporal”, afirma Crucianelli. “Sentimos: ‘Este es mi cuerpo y estoy arraigado en él’”.

Otra forma, más técnica, de describir los hallazgos de Crucianelli y Salvato puede ser: El contacto interpersonal cálido activa vías aferentes táctiles tipo C especializadas y vías termosensibles que se proyectan a la corteza insular, facilitando la señalización interoceptiva asociada con la seguridad y la regulación afectiva».
El Día mundial del abrazo se celebra el 21 de enero
Las familias mexicanas, y las latinas en general, se abrazan más que las de otras naciones. Crédito: Shutterstock

“Los seres humanos estamos programados para la cercanía social, y los abrazos disuelven brevemente la frontera entre el yo y el otro”: Laura Crucianelli.

El uso pernicioso de un abrazo

Además de lo descubierto por Crucianelli y Salvato, se sabe que los abrazos tranquilizan, reducen el estrés y activan la oxitocina u «hormona del amor»; sin embargo, y por esas mismas características, algunas personas los usan, junto con el tacto en general, como método de control de sus parejas.

De acuerdo con una investigación hechas en las universidades de Binghamton y Estatal de Nueva York, «las personas con rasgos de personalidad de la «tríada oscura» (narcisismo, psicopatía y maquiavelismo) son más propensas a usar el tacto para manipular a sus parejas», señala un comunicado de Binghamton.

Richard Mattson, profesor de psicología en esa institución y autor principal del artículo publicado en la revista Current Psychology, señala que el tacto «es poderoso, por lo que puede usarse para beneficio propio en detrimento de la pareja».

El equipo de Mattson investigó cómo los estilos de apego y los rasgos de personalidad específicos influyen en la forma en que las personas dan y reciben afecto físico en las relaciones íntimas.

Para ello, encuestó a más de 500 estudiantes universitarios, preguntándoles sobre su comodidad general al ser tocados, hasta qué punto se alejaban del contacto debido a la incomodidad y su uso del contacto de maneras perjudiciales para la otra persona.

Así descubrieron que quienes presentaban rasgos de personalidad de la «tríada oscura»: psicopatía, narcisismo y maquiavelismo (es decir, astucia y manipulación) eran más propensos a usar el contacto para manipular a su pareja, sobre todo en el caso de las mujeres.
Uso diferenciado entre hombres y mujeres
Un abrazo no siempre es una demostración de afecto
«Desconfianza / Mistrust» de hernanpba

Los datos de la investigación revelan que en los hombres, «la comodidad al ser tocados se asociaba más con la inseguridad en la relación. Los hombres ansiosos por su situación sentimental eran más propensos a usar el contacto para obtener seguridad de sus parejas».

En cambio, los varones que se sentían incómodos con la cercanía no les gustaba ser tocados, independientemente de otros rasgos de sus personalidades.

Por su parte, las mujeres que presentaban rasgos de la «tríada oscura» se sentían más incómodas al ser tocadas, pero eran más propensas a usar el contacto como medio de manipulación.

De acuerdo con Mattson, los rasgos de la tríada oscura tienden a manifestarse en relaciones románticas a corto plazo, que suelen estar estar plagadas de dificultades y a veces incluso de violencia. Sin embargo, los investigadores desconocen cómo se manifiestan estos rasgos específicamente en las relaciones.

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