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El lado incómodo de la gobernabilidad

Staff Domo de Cristal
Julio

Por José Sobrevilla (@PPsobrevilla)

En tiempos de las mañaneras de Andrés Manuel López Obrador, casi al año de haber iniciado su gobierno, un colega le preguntó si era fácil gobernar el país. Él respondió —con su fino sentido de la oportunidad— que “no era difícil ni tenía mucha ciencia, siempre y cuando se actuara con honestidad”. Años más tarde reconoció que, al principio, le había costado trabajo echar a andar la administración, describiéndola como un “elefante echado” al que era necesario empujar.

En otros tiempos se decía que en política no hay casualidades y hoy, con el libro lanzado por Julio Scherer Ibarra en coautoría con Jorge Fernández Menéndez, Ni venganza ni perdón (Editorial Planeta), queda claro que aparece en un momento coyuntural para la gobernabilidad de la primera mujer presidenta en la historia del país. Y justo cuando la oposición necesitaba elementos para librar la batalla rumbo a las próximas elecciones, en un contexto en el que incluso desde Estados Unidos se buscan argumentos para cuestionar la situación interna de México.

Tampoco es casual que en la coautoría participe Fernández Menéndez, quien ha mantenido un vínculo profesional de larga data con Ricardo Salinas Pliego y TV Azteca. Es uno de los conductores estelares en ADN40 (propiedad de Grupo Salinas) con su programa de análisis político Todo Personal, que conduce junto con Bibiana Belsasso. Dicho espacio ha estado por años al aire, consolidando su presencia en los medios del empresario. No debe olvidarse que en ese programa fue entrevistado Salinas Pliego acerca del futuro de México hacia 2030, conversación que se replicó en diversos espacios y redes.

Por su parte, Bibiana Belsasso es hija del exfuncionario de Vicente Fox, Guido Belsasso, quien en 2004 fue inhabilitado por cuarenta años para ocupar cualquier cargo en el servicio público debido a irregularidades en su gestión al frente del Consejo Nacional contra las Adicciones, tras ofrecer —incluso en una página web— servicios personales de asesoría para agilizar la obtención de permisos de la Secretaría de Salud.

Todo indica que el libro llegó para mover tapetes. La publicación ofrece un testimonio interno y crudo sobre cómo se ejerció el poder durante el sexenio de López Obrador: dinámicas de confianza, lealtad, intrigas y rupturas, donde —según se asegura— los adversarios fueron vistos como enemigos, profundizando la confrontación política.

Por sus dichos, el libro no ataca directamente a Claudia Sheinbaum, pero sí cuestiona el modelo de poder que heredó. Sin duda, representará un reto para la actual mandataria demostrar que puede gobernar con mayor apertura y menos intrigas, evitando que las revelaciones de Scherer se conviertan en un espejo de su propia administración. El texto sacude al poder porque expone las entrañas de un gobierno presentado como transformador, pero marcado internamente por tensiones, lealtades frágiles y un estilo de mando que —según se plantea— castigaba la independencia.

El ejemplar será utilizado por grupos opositores a la llamada 4T como herramienta para cuestionar la continuidad del proyecto, argumentando que Sheinbaum representa la misma forma de ejercer el poder. También podría explotarse para evidenciar fracturas internas y rivalidades dentro del movimiento, proyectando la idea de divisiones que debiliten la cohesión política.

Además, puede debilitar la narrativa de transparencia, pues Scherer describe decisiones tomadas con opacidad —como la creación de la Guardia Nacional o el manejo de la pandemia—, lo que dará margen a la oposición para exigir mayor rendición de cuentas y cuestionar la credibilidad presidencial. Incluso reforzará la idea de autoritarismo, al relatar lealtades forzadas y castigos a la independencia. El libro ofrece material para titulares y debates que mantendrán viva la crítica al legado de López Obrador, afectando indirectamente la legitimidad de Sheinbaum.

Aducir, sin mayores pruebas que su propio testimonio, que el vocero presidencial habría abierto la puerta a la delincuencia organizada para financiar campañas del movimiento gobernante, podría incluso ser utilizado por actores internacionales —como el entorno del expresidente Donald Trump— para reforzar acusaciones de que en México impera el narcotráfico.

En términos de comunicación política, ¿qué puede hacer la administración Sheinbaum para neutralizar el impacto?

En primer lugar, intensificar una narrativa que muestre apertura al diálogo con sectores críticos y reforzar mensajes de inclusión y pluralidad en su gabinete. Comunicar con mayor transparencia los procesos de decisión, dar visibilidad a deliberaciones públicas y consensos, y subrayar su identidad propia como presidenta, destacando diferencias de estilo y prioridades.

También podría implementar mecanismos de rendición de cuentas más visibles y creíbles —informes periódicos, conferencias temáticas, sin depender exclusivamente de las mañaneras—, reforzar la cohesión interna y proyectar unidad mediante mensajes coordinados de su gabinete, así como ampliar su presencia en medios tradicionales y digitales.

Sheinbaum incluso podría convertir el libro en una oportunidad: utilizarlo como contraste para demostrar que su estilo de gobierno es —o será— más transparente, conciliador y autónomo.

¿Cómo actuaría la oposición?

Probablemente insistirá en la narrativa de “continuidad negativa”, sosteniendo que Sheinbaum no representa un cambio, sino la prolongación de un poder marcado por intrigas. Exigirá mayor apertura y la presionará para marcar distancia con su antecesor, usando el libro como “testimonio interno” para reforzar críticas contra la 4T en futuros procesos electorales.

El Partido Acción Nacional podría señalar que la 4T reproduce prácticas autoritarias y persecuciones internas, buscando desgastar la narrativa de transparencia y democracia. El Partido Revolucionario Institucional comparará las intrigas descritas con las del viejo régimen, acusando al movimiento gobernante de ser “más de lo mismo” y restando legitimidad a la idea de transformación histórica. El Partido de la Revolución Democrática subrayará las fracturas internas y la falta de cohesión en el círculo cercano de López Obrador, proyectándolas sobre el nuevo gobierno.

Por su parte, Movimiento Ciudadano podrá reforzar su discurso de “alternativa fresca”, contrastándolo con el desgaste e intrigas del oficialismo para captar electores desencantados. Mientras tanto, grupos empresariales y sectores de la sociedad civil crítica pondrán el acento en la falta de transparencia en decisiones clave —como la Guardia Nacional o la gestión de la pandemia— para exigir mayor apertura y rendición de cuentas. Los medios opositores, previsiblemente, amplificarán los pasajes más polémicos del libro, manteniendo el tema en la agenda pública y generando desgaste mediático constante sobre la legitimidad gubernamental.

https://www.youtube.com/watch?v=1ZLd_elgnUg&authuser=0

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