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• La política del gobierno de México ha sido efectiva para librar la guerra comercial de Trump y avanzar en la autosuficiencia energética
La política de serenidad y paciencia que ha caracterizado al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tanto en su relación con la administración de Donald Trump en Estados Unidos como en la estrategia para alcanzar la autosuficiencia energética, comienza a arrojar resultados positivos.
Las exportaciones mexicanas registraron un récord histórico en 2025, al alcanzar los 664.8 mil millones de dólares, lo que representó un crecimiento anual de 7.6% respecto a 2024. Impulsado principalmente por los sectores automotriz y manufacturero, este desempeño consolidó a Estados Unidos como el principal destino de los productos mexicanos, al concentrar 83.7% del total, pese a los desafíos derivados de la política arancelaria estadounidense.
De acuerdo con cifras publicadas el lunes 26 de enero por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la economía mexicana cerró 2025 con un superávit comercial de 771 millones de dólares, en contraste con el déficit de 18,541 millones de dólares registrado en 2024. Este resultado fue impulsado, principalmente, por el dinamismo de las exportaciones no petroleras.
La institución, encabezada por Graciela Márquez, atribuyó el balance positivo a un superávit en la balanza de productos no petroleros, que alcanzó 26,323 millones de dólares en 2025, frente a los 2,686 millones de dólares del año previo.
En contraste, el Inegi reportó un mayor déficit en la balanza de productos petroleros, que sumó 21,226 millones de dólares, aunque esta cifra fue menor a los 25,552 millones de dólares observados en 2024.
Las importaciones petroleras de México disminuyeron 6.6% anual en 2025, al totalizar 46,797 millones de dólares, como resultado de una menor demanda de combustibles y de la caída en los precios internacionales de los hidrocarburos. A pesar de esta reducción, la balanza petrolera mantuvo un déficit estructural, en línea con la tendencia de años anteriores.
En el ámbito energético, la producción de gasolinas en México registró un incremento significativo durante 2025, impulsado por la entrada en operación de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, así como por la rehabilitación del Sistema Nacional de Refinación (SNR). La producción de combustibles avanzó 22.7% —y hasta 109%, según algunas mediciones específicas de Dos Bocas—, al superar los 350 mil barriles diarios, aunque la autosuficiencia energética continúa siendo un objetivo de mediano y largo plazo.
Puntos clave del aumento de producción en 2025:
Producción de gasolinas: pasó de 290.2 mil barriles diarios en 2024 a 356.3 mil barriles diarios en 2025.
Refinería Olmeca (Dos Bocas): alcanzó un promedio de 49.9 mil barriles diarios de gasolina, de los cuales el 82.2% correspondió a Magna.
Procesamiento total: Pemex procesó en promedio 1 millón 88 mil barriles diarios de petrolíferos, un incremento anual de 9.2%.
Diésel: la producción aumentó 26.5% en el mismo periodo.
La adquisición de la refinería Deer Park, en Houston, por parte de Pemex constituye una pieza clave en la estrategia del gobierno mexicano para avanzar hacia la autosuficiencia energética. Al asumir el control total de la instalación, se busca reducir la dependencia de importaciones de gasolina y diésel, aportando una capacidad de procesamiento superior a los 300 mil barriles diarios para abastecer al mercado nacional.
La compra de Deer Park en 2021 se inscribió en el objetivo de maximizar la producción nacional de combustibles y disminuir la necesidad de importaciones. Esta refinería, junto con la rehabilitación de las seis refinerías existentes y la construcción de Dos Bocas, forma parte de un plan integral para cubrir la demanda interna de energéticos.
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la estrategia de inversión pública se concentró en infraestructura física y proyectos energéticos propiedad del Estado. Un ejemplo relevante fue la inversión cercana a 60 mil millones de pesos para concluir la planta coquizadora de la refinería de Tula, Hidalgo, con el objetivo de incrementar la producción de gasolinas.
Asimismo, se impulsó la construcción de una planta coquizadora en la refinería “Antonio Dovalí Jaime”, en Salina Cruz, Oaxaca, orientada a convertir combustóleo en gasolinas y diésel, reducir la contaminación y elevar la producción nacional. A finales de 2025, esta obra presentaba un avance del 74% y se mantenía como uno de los pilares de la política energética nacional.
Las coquizadoras de Tula y Salina Cruz, fundamentales para la estrategia de Pemex, están programadas para alcanzar producciones de alto valor entre 2025 y 2026. La planta de Tula se proyecta con una capacidad plena de 88 mil barriles diarios, mientras que la de Salina Cruz alcanzaría 74 mil barriles diarios.
La autosuficiencia energética de México en materia de combustibles podría concretarse hacia 2030, en un contexto en el que la transición global hacia energías limpias avanza a un ritmo más lento de lo previsto inicialmente.
En síntesis, puede afirmarse que la política de serenidad y paciencia de la presidenta Claudia Sheinbaum está dando resultados tangibles. Un ejemplo de ello es la publicación de la balanza comercial positiva a poco más de un año del regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, principal destino de más del 80% de las exportaciones mexicanas, en un entorno marcado por una nueva guerra comercial y amenazas arancelarias de hasta 25%, vinculadas al flujo migratorio y al tráfico de fentanilo.
Paralelamente, México avanza en una política de autosuficiencia energética orientada a garantizar el abasto de combustibles al mercado nacional, reduciendo de manera gradual la dependencia del exterior.
Por: Eduardo Esquivel Ancona
Domo de Cristal
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