Sonora Power por Demian Duarte
Suena extravagante, incluso ridículo por su desproporción, pero es real.
Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del excandidato presidencial del PRI Luis Donaldo Colosio Murrieta, exalcalde de Monterrey y actual senador por Nuevo León, contempla la posibilidad de contender por la gubernatura de Sonora en 2027.
Sus argumentos son que nació en Sonora —al menos su acta de nacimiento así lo indica—, pues según ese documento oficial su lugar de nacimiento fue Magdalena de Kino, Sonora, el 31 de julio de 1985. Él alega que su familia y su corazón están en Sonora, pero más allá de ello, poco se le conoce sobre la problemática del estado.
El viernes pasado, el senador Colosio visitó Sonora. El pretexto fue tomar protesta al nuevo dirigente de Movimiento Ciudadano en Hermosillo, Manuel Scott. Ofreció dar una rueda de prensa y no cumplió, quizá para evitar preguntas incómodas de los representantes de los medios de comunicación.
A donde sí asistió fue a un foro organizado por estudiantes de Derecho, en el que le plantearon la pregunta sobre por qué él, que nunca ha vivido en Sonora, aspiraría a gobernar el estado.
La respuesta fue de libreto: “¿Y los políticos que toda su vida han vivido en el estado, por qué no lo han arreglado?”.
No obstante, lejos de la especulación, la realidad es que Luis Donaldo Colosio Riojas sí tendría derecho, al menos legalmente, a competir por la gubernatura.
La Constitución Política de Sonora exige ser sonorense por nacimiento o haber residido los últimos cinco años en la entidad, además de tener 30 años cumplidos el día de la elección. Así que, en términos jurídicos, puede hacerlo.
La pregunta es si es ético que este político, con arraigo en Nuevo León, busque —por ambición personal o política— contender en Sonora por la gubernatura. Y la respuesta la dio él mismo en otra ocasión:
“Sería una falta de respeto para Sonora y los sonorenses buscar la gubernatura cuando toda mi vida (personal y política) la he desarrollado en Nuevo León”.
Y es que, en efecto, gobernar un estado tan vasto y complejo como Sonora requiere conocimiento profundo de su realidad, entendimiento de su economía y de la diversidad de factores sociales, políticos y productivos que ahí confluyen.
En cuanto a las posibilidades reales de competir, los números no son alentadores. Movimiento Ciudadano se ubica en el cuarto lugar de la intención de voto, muy por detrás de Morena, que ronda el 44%; del Partido Acción Nacional (18%) y del Partido Revolucionario Institucional (10%). MC oscila entre el 6 y el 10%, dependiendo de la encuesta.
Es decir, la apuesta de Movimiento Ciudadano sería, en todo caso, postular a Colosio para crecer en Sonora, no necesariamente para ganar. Los números no le alcanzan: primero, porque esa fuerza política no ha logrado consolidar una base sólida en el estado; y segundo, porque el voto se construye con presencia territorial y trabajo constante.
En todo caso, la oposición —sea MC, PAN o PRI— ya tiene a un potencial candidato en la figura del alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán Gutiérrez.
La eventual presencia del senador por Nuevo León en la elección sonorense sí tendría un impacto: dividir el voto opositor y facilitarle el camino a Javier Lamarque Cano, quien se perfila como el principal aspirante de Morena a la gubernatura.

No Comments