
La compra del 25% de Banamex por Fernando Chico Pardo reacomoda al sistema financiero mexicano, pero abre un debate incómodo: ¿estamos frente a un rescate de identidad nacional o frente a una nueva concentración de poder? La afinidad histórica de Chico Pardo con Carlos Slim coloca inevitablemente la sospecha de que la banca mexicana sigue girando en torno a los mismos círculos de influencia.
Banamex llega debilitado: ROE de apenas 10.5% en el segundo trimestre de 2025, una morosidad de 2.8% y una imagen pública erosionada tras años de ajustes bajo Citi. En la mente del cliente, Banamex ya no es el banco de México, sino una opción más cara, lenta y con sistemas rezagados frente a BBVA, Santander, Banorte e incluso las fintech.
El reto es doble. Primero, recuperar mercado en segmentos hipotecario, automotriz, pymes y empresas, donde perdió presencia. Segundo, reposicionarse regionalmente en plazas clave donde la competencia ya avanzó con modelos digitales, originación inmediata y precios más competitivos.
Mientras tanto, CiBanco, Intercam y Vector siguen en procesos opacos de venta. No son gigantes, pero su indefinición refleja un problema mayor: falta de transparencia y de reglas claras para que la banca mediana pueda ser alternativa real. Si se venden en silencio o se liquidan, la diversidad del sistema se verá aún más limitada.
La CNBV y Hacienda deben garantizar que Banamex no sea solo un cambio de manos, sino una verdadera oportunidad para revitalizar la competencia. Porque si la narrativa de confianza en México se convierte en concentración silenciosa, los usuarios de a pie —los de vivienda, auto, crédito pyme y financiamiento regional— seguirán pagando servicios caros y lentos.
Banamex puede volver a ser el banco nacional de México, pero no por discursos ni fotos en el Consejo de Administración, sino por recuperar a los clientes comunes, modernizar sus sistemas y dar resultados reales en crédito y servicio. Ese es el examen que ni Chico Pardo ni los reguladores pueden evadir.
Por: Mario Sandoval
Domo de Cristal
No Comments