El nuevo planteamiento representa 1.2 puntos porcentuales más que la propuesta inicial rechazada por el sindicato. El paquete contempla aumentos al salario y prestaciones, la regularización de casi 11 mil trabajadores y acciones para mejorar el abasto de medicamentos, el equipamiento médico y la atención a los derechohabientes.
Ciudad de México.— El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) elevó de 6.8 a 8 por ciento su propuesta de incremento salarial global para cerca de medio millón de trabajadores, en un nuevo esfuerzo por alcanzar un acuerdo con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), luego de que la oferta inicial fuera rechazada el pasado 14 de octubre.
El director general del organismo, Zoé Robledo, informó que el nuevo planteamiento considera un aumento de 4 por ciento al salario tabular y otro 4 por ciento a las prestaciones, mediante el fortalecimiento de la ayuda destinada al pago de renta de casa habitación.
El anuncio se realizó en un mensaje a medios junto con el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, después de varios días de negociaciones con la representación sindical. La nueva propuesta fue aprobada por el Consejo Técnico del IMSS.
Robledo sostuvo que la revisión responde al diálogo con los trabajadores y mantiene la orientación de la política salarial de los últimos siete años. De acuerdo con el funcionario, alcanzar un incremento global de 8 por ciento ha sido poco frecuente en las últimas dos décadas, con antecedentes recientes en 2024 y 2025.
El titular del instituto destacó, además, que el incremento de 4 por ciento al salario tabular supera la inflación reportada en el periodo de referencia, por lo que representa una mejora potencial en el poder adquisitivo del personal. El efecto efectivo sobre los ingresos, sin embargo, dependerá de la evolución de los precios y de la composición de las percepciones de cada trabajador.
Una negociación con implicaciones económicas y laborales
El ajuste salarial tiene una doble dimensión: atender las demandas de los trabajadores y preservar la capacidad operativa de una institución que brinda servicios médicos a millones de personas.
Desde la perspectiva económica, el incremento puede contribuir a sostener el ingreso real de los empleados, fortalecer el consumo de los hogares y reducir parte de la presión laboral acumulada en el organismo. No obstante, su impacto presupuestario dependerá del número de trabajadores beneficiados, de la estructura de las prestaciones y de los recursos disponibles para financiar el gasto recurrente.
La negociación también representa una prueba para las relaciones laborales dentro del IMSS. El rechazo de la oferta anterior evidenció que la discusión no se limita al porcentaje de aumento, sino que incluye condiciones de trabajo, cobertura de plazas, disponibilidad de medicamentos, infraestructura y equipo médico.
Por ello, la nueva propuesta salarial se acompaña de un programa integral de compromisos que busca responder a las necesidades del personal y de los derechohabientes.
Casi 11 mil trabajadores serán basificados
Entre las principales medidas anunciadas destaca la basificación de 10 mil 939 trabajadores que actualmente carecen de una plaza definitiva, muchos de ellos incorporados durante la emergencia sanitaria por COVID-19.
El proceso contempla personal de enfermería, médicos, camilleros, trabajadores de limpieza, laboratoristas y técnicos de rayos X, entre otras categorías.
La regularización de estos empleados busca dar mayor estabilidad laboral a quienes participan directamente en la prestación de servicios médicos y, al mismo tiempo, fortalecer áreas estratégicas como urgencias, hospitalización, cirugía, consulta externa y farmacia.
En términos de gestión pública, la medida puede ayudar a disminuir la rotación de personal y aprovechar la experiencia adquirida durante la pandemia. Sin embargo, su sostenibilidad requerirá financiamiento para cubrir salarios, prestaciones y demás obligaciones laborales de manera permanente.
La iniciativa forma parte de un plan más amplio que Robledo presentará al Consejo Técnico del IMSS, elaborado a partir del programa Escucha Activa Piso por Piso, mediante el cual se recogieron planteamientos en 277 hospitales y clínicas.
Medicamentos, equipo e infraestructura: el reto operativo
El plan contempla acciones para atender los faltantes de medicamentos e insumos médicos. Entre ellas figuran la atención de pedidos emergentes de las unidades hospitalarias, la digitalización de la receta colectiva y la habilitación de una plataforma para reportar faltantes de manera individual.
También se prevé modernizar los almacenes y las farmacias de las unidades médicas, con el objetivo de mejorar el control de inventarios y facilitar la distribución de los productos requeridos para la atención de los pacientes.
En materia de equipamiento, el IMSS incorporará material básico para los servicios médicos, como baumanómetros, termómetros, oxímetros, laringoscopios y bombas de infusión. Asimismo, realizará adquisiciones adicionales para fortalecer los equipos de soporte vital.
El programa incluye trabajos de mantenimiento en instalaciones hospitalarias, particularmente en sanitarios, sistemas de aire acondicionado, tomas de oxígeno, redes de gases medicinales, comedores y vestidores, además de la adquisición de refacciones para equipos electromecánicos.
A ello se suma la reposición de mobiliario deteriorado, incluidos carros de curación, mesas de trabajo clínico, sillas de ruedas y sillas para baño, así como la renovación de equipo de oficina.
Estas acciones tienen una repercusión económica directa: mantener en condiciones adecuadas la infraestructura y el equipo puede reducir interrupciones en los servicios y evitar que el deterioro de las instalaciones incremente los costos de operación en el futuro.
Más información al paciente y recetas completas
El programa también busca mejorar la comunicación con los derechohabientes, especialmente en las áreas de urgencias y hospitalización, mediante información oportuna y directa para los pacientes y sus familiares.
Robledo adelantó que se reforzarán las medidas para garantizar un trato digno y orientar a los usuarios sobre los servicios disponibles. En el ámbito farmacéutico, se buscará avanzar hacia el surtimiento completo de las recetas y ampliar de 72 horas a 30 días su vigencia, conforme a los lineamientos que se implementen.
Asimismo, se anunció la habilitación de la plataforma recetacompleta.gob.mx y de una línea telefónica para reportar casos en los que no se entreguen todos los medicamentos prescritos.
La efectividad de estas herramientas dependerá de que los reportes tengan seguimiento, las unidades dispongan de información actualizada sobre sus inventarios y existan mecanismos de respuesta que permitan resolver los faltantes.
IMSS busca reducir el rezago quirúrgico
Otro de los compromisos es realizar 31 mil 700 procedimientos quirúrgicos adicionales durante turnos nocturnos y fines de semana.
Entre las intervenciones previstas se encuentran operaciones de cataratas, colocación de prótesis de rodilla y cadera, cirugías de vesícula, hernias y matriz.
La ampliación de los horarios de atención busca aprovechar la capacidad instalada y reducir las listas de espera sin depender exclusivamente de la apertura de nuevos espacios hospitalarios. Para alcanzar los objetivos será indispensable contar con personal suficiente, instrumental, medicamentos, áreas quirúrgicas funcionales y servicios de recuperación.
El desafío: convertir los compromisos en resultados
La nueva oferta salarial del IMSS combina una mejora en las percepciones laborales con medidas orientadas a atender problemas estructurales del sistema de salud. El aumento de 8 por ciento constituye el componente inmediato de la negociación, pero la basificación, el abastecimiento de medicamentos y la recuperación de la capacidad hospitalaria serán determinantes para evaluar sus resultados.
Desde el punto de vista presupuestario, el reto consiste en conciliar mejores condiciones laborales con el financiamiento de los servicios médicos. Una política salarial sostenible debe acompañarse de una gestión eficiente de los recursos, mientras que las inversiones en infraestructura y equipamiento requieren seguimiento para garantizar que se traduzcan en una atención más oportuna.
La negociación abre una nueva oportunidad para recomponer la relación entre la institución y su personal. El siguiente paso será conocer la respuesta sindical a la propuesta y verificar el cumplimiento de los compromisos anunciados.
En última instancia, el alcance del acuerdo no se medirá únicamente por el porcentaje salarial, sino también por su capacidad para mejorar las condiciones de trabajo, reducir las cargas operativas y garantizar que los derechohabientes reciban medicamentos, diagnósticos y tratamientos en tiempo y forma.