Por: Eduardo Esquivel Ancona
La institución opera mil 700 sucursales en mil 214 municipios, ha destinado más de mil 700 millones de pesos a Créditos a la Palabra y reportó la recepción de 2 mil 736 millones de dólares en remesas en efectivo.
La inclusión financiera se ha convertido en una pieza estratégica de la política económica del Gobierno de México, particularmente en comunidades rurales y municipios donde la banca comercial mantiene una presencia limitada. En ese escenario, Financiera para el Bienestar (FINABIEN) busca ampliar el acceso al ahorro, el crédito productivo y los servicios de envío de dinero, con una orientación social hacia mujeres, pequeños negocios y sectores históricamente excluidos.
Durante la presentación de resultados del periodo del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2026, su directora general, Rocío Mejía Flores, expuso los avances de la institución, que opera una red de mil 700 sucursales distribuidas en mil 214 municipios, con un potencial de atención para más de 108 millones de personas.
Uno de los datos relevantes es que la mitad de sus puntos de servicio se encuentra en localidades con menos de 50 mil habitantes. Esta distribución permite acercar operaciones financieras a zonas donde la distancia, los costos y la falta de infraestructura bancaria dificultan el acceso de las familias a servicios formales.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, destacó que FINABIEN se ha consolidado como un instrumento de la banca de desarrollo orientado a financiar el bienestar, con cuatro líneas estratégicas: crédito productivo, servicios de remesas, financiamiento a la economía social y promoción del ahorro popular.
Crédito para mujeres y economía comunitaria
En materia de financiamiento, FINABIEN reportó la entrega de 100 mil Créditos a la Palabra, con una inversión superior a mil 700 millones de pesos. El 93 por ciento de estos apoyos se destinó a mujeres, un dato que coloca al financiamiento femenino como uno de los ejes centrales de su estrategia.
La institución también otorgó 398 créditos Libertad Mujer, por 8.4 millones de pesos, dirigidos a mujeres en situación de violencia para contribuir a su autonomía económica.
A estos instrumentos se suman los apoyos para cooperativas. Según el balance presentado, tres mil 890 personas se beneficiaron mediante mil 61 apoyos solidarios, enfocados en fortalecer formas de organización económica basadas en la colaboración y el trabajo colectivo.
En paralelo, se abrieron 396 Mercaditos Solidarios, que reunieron a cinco mil 800 participantes en distintas entidades, entre ellas Ciudad de México, Puebla, Sinaloa, Durango, Aguascalientes y Tlaxcala. Estos espacios buscan vincular a productores, facilitar compras al mayoreo y fortalecer los circuitos comerciales locales.
Desde una perspectiva económica, estas acciones pueden contribuir a dinamizar las pequeñas unidades productivas, ampliar los canales de comercialización y reducir algunas barreras de acceso al capital. Sin embargo, su impacto de largo plazo dependerá de la capacidad de los beneficiarios para sostener sus actividades, generar ingresos recurrentes y consolidar empleos.
Remesas: competencia en un mercado estratégico
Otro componente fundamental de FINABIEN es el envío y recepción de dinero desde el extranjero, así como las transferencias dentro de México. La institución cuenta con cobertura para operaciones en más de 208 países.
Durante el periodo reportado, recibió 5.5 millones de operaciones de remesas en efectivo, por un monto acumulado de dos mil 736 millones de dólares.
El costo de estos servicios representa un factor importante para los hogares receptores. FINABIEN destacó que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) la ubicó durante más de 13 meses consecutivos entre las opciones más competitivas, con una comisión de 2.99 dólares por transacción y condiciones favorables de tipo de cambio.
En un mercado donde millones de familias dependen de los recursos enviados por sus parientes desde Estados Unidos y otros países, reducir las comisiones y ofrecer tipos de cambio competitivos permite que una mayor proporción del dinero llegue a sus destinatarios.
El desafío consiste en que estos recursos no se limiten a cubrir gastos inmediatos. El acceso a cuentas de ahorro, instrumentos de pago y financiamiento adecuado también puede facilitar la creación de pequeños negocios, la adquisición de activos productivos y una mayor estabilidad económica familiar.
Ahorro popular: ampliar la puerta de entrada al sistema financiero
En colaboración con Nacional Financiera (NAFIN), FINABIEN reportó la apertura de 12 mil cuentas de ahorro. Aunque este resultado representa un avance en el acercamiento de servicios formales a nuevos usuarios, su alcance debe evaluarse también a partir de la permanencia de las cuentas, los saldos acumulados y la frecuencia de uso.
La inclusión financiera no se limita a disponer de una sucursal o abrir una cuenta. Supone que las personas puedan utilizar servicios seguros y accesibles para administrar sus ingresos, enfrentar imprevistos y financiar proyectos sin recurrir a alternativas informales de alto costo.
Por ello, el siguiente paso para la institución será consolidar una oferta que combine ahorro, crédito, pagos y acompañamiento financiero, especialmente en comunidades indígenas y afromexicanas, zonas rurales y localidades con escasa infraestructura bancaria.
El desafío: medir resultados más allá de la cobertura
Los resultados presentados muestran una estrategia que combina presencia territorial, financiamiento con orientación social y servicios vinculados con las remesas. No obstante, para dimensionar su contribución al desarrollo económico será necesario conocer indicadores adicionales: recuperación de los créditos, morosidad, supervivencia de los negocios apoyados, empleos generados, crecimiento de los ingresos y evolución del ahorro de los usuarios.
Estos datos permitirían determinar en qué medida los recursos públicos destinados a la inclusión financiera se traducen en actividades económicas sostenibles y mejores condiciones de vida.
Durante el acto de rendición de cuentas, Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Asesores de la Presidencia de México, destacó la importancia de acercar crédito a sectores excluidos por la banca comercial. En tanto, Elvira Concheiro, subsecretaria de Igualdad Sustantiva, subrayó el sentido social del modelo, mientras que legisladoras vinculadas con la agenda migrante reconocieron la utilidad de los servicios financieros para las familias mexicanas en el exterior.
Rocío Mejía Flores agradeció la colaboración de instituciones públicas, gobiernos, academia y organizaciones sociales, y refrendó el compromiso de continuar ampliando el acceso a estos servicios.
En términos económicos, FINABIEN enfrenta una tarea que va más allá de extender su red de sucursales: convertir la cobertura financiera en oportunidades productivas, fortalecer la autonomía económica de las mujeres y facilitar que los ingresos de las familias se traduzcan en mayor capacidad de ahorro e inversión.
La consolidación de este modelo dependerá no solo del número de operaciones y apoyos otorgados, sino de su capacidad para demostrar que el financiamiento accesible puede generar resultados sostenibles en las comunidades que tradicionalmente han permanecido al margen del sistema financiero.