El director del Instituto instalará este jueves una mesa de trabajo con el SNTSS para revisar una nueva propuesta económica y las condiciones laborales. La consulta para el periodo 2026-2027 rechazó el incremento de 2.9% al tabulador y de 3.9% en prestaciones.
Ciudad de México.— El rechazo de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a la propuesta de incremento salarial para el periodo 2026-2027 abrió una nueva etapa de negociación entre la dirección del organismo y su representación sindical. Zoé Robledo, director general del Instituto, anunció que este jueves se instalará una mesa de trabajo con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) para explorar alternativas que permitan mejorar la oferta económica.
En un videomensaje, el funcionario señaló que el objetivo será construir una propuesta que responda a las demandas del personal, tanto en materia salarial como en las condiciones de trabajo de quienes diariamente brindan atención médica y servicios a millones de derechohabientes.
La decisión ocurre después de que la mayoría de los trabajadores participantes en la Consulta Salarial 2026-2027 votara en contra de la propuesta que contemplaba un aumento de 2.9 por ciento al tabulador salarial y de 3.9 por ciento en prestaciones.
Robledo reconoció el resultado y sostuvo que la dirección del IMSS respetará la determinación expresada en las urnas. También destacó que la consulta se realizó mediante voto directo y secreto, bajo condiciones de libertad para que el personal manifestara su postura.
El director del organismo vinculó este procedimiento con la reforma laboral de 2019, que fortaleció los mecanismos de libertad sindical, justicia laboral y negociación colectiva. A su juicio, el ejercicio confirma la importancia de que las decisiones sobre las condiciones de trabajo cuenten con la participación de los propios trabajadores.
El reto: convertir el rechazo en una propuesta viable
Más allá del resultado de la consulta, la instalación de la mesa representa el inicio de una negociación cuyo desenlace dependerá de la capacidad de ambas partes para encontrar un punto de acuerdo entre las demandas del personal y las posibilidades presupuestarias del Instituto.
El rechazo a la oferta original constituye una señal de inconformidad con las condiciones planteadas, aunque por sí solo no permite establecer que todos los trabajadores compartan las mismas exigencias ni precisar qué porcentaje de aumento permitiría alcanzar un consenso.
La discusión salarial también se desarrolla en un contexto en el que las condiciones laborales, el abasto de medicamentos, la disponibilidad de insumos y la suficiencia de personal forman parte de las preocupaciones expresadas por trabajadores del sector salud. Por ello, la negociación anunciada podría abarcar aspectos que van más allá de la remuneración, como anticipó el propio titular del IMSS.
El desafío será que el diálogo produzca compromisos concretos y una oferta que pueda someterse a la consideración de la representación sindical y de los trabajadores, sin perder de vista la continuidad de los servicios médicos.
El IMSS asegura que la atención continúa
Robledo afirmó que los servicios del Seguro Social se mantienen con normalidad en todo el país y agradeció a los trabajadores por participar en la consulta y expresar su decisión.
“Vamos a escucharla y vamos a responder con hechos”, señaló el funcionario al referirse a la postura del personal.
La apertura de esta mesa de negociación coloca ahora el foco en los términos de una eventual nueva propuesta. El resultado permitirá conocer si la dirección del IMSS y el sindicato logran superar las diferencias que llevaron al rechazo de la oferta inicial y alcanzar un acuerdo para el siguiente periodo salarial.