Economía y Finanzas

Registro electrónico permitirá medir horas trabajadas y detectar sobrecargas laborales en México

S
Staff Domo de Cristal
29 de septiembre de 2026, 6:18 pm
Tiempo 4 min
Registro electrónico permitirá medir horas trabajadas y detectar sobrecargas laborales en México

Por: Ariadne L. Montero 

La cultura de trabajo por objetivos, en la que el desempeño se evalúa a partir del cumplimiento de metas y resultados y no únicamente por el tiempo que una persona permanece disponible para su empleador, deberá adaptarse a la reducción gradual de la jornada laboral y a la incorporación del registro electrónico de asistencia.

Esta herramienta permitirá a las empresas tener mayor claridad sobre las horas efectivamente trabajadas, al registrar de manera precisa los horarios de entrada y salida. La información podrá contrastarse con las metas establecidas y con el tiempo disponible para cumplirlas.

Para las organizaciones que operan bajo esquemas de trabajo por objetivos, este cambio implicará revisar y dimensionar adecuadamente las cargas de trabajo, así como la relación entre las horas laboradas y los resultados esperados. En ese sentido, será necesario definir con mayor precisión las actividades y entregables de cada persona y establecer cuánto tiempo se requiere realmente para alcanzar las metas.

Esto cobra relevancia debido a que, cuando las tareas exijan extender la jornada laboral, podría generarse el derecho al pago de tiempo extraordinario, de acuerdo con las disposiciones aplicables.

Para Daniela Blank, CEO de Grow, el trabajo por objetivos y el registro de la jornada laboral no son esquemas incompatibles. Por el contrario, considera que pueden complementarse y contribuir a una mejor organización y aprovechamiento del tiempo de trabajo.

La especialista explica que ambos mecanismos cumplen funciones diferentes: mientras el registro permite contabilizar el tiempo destinado a las actividades laborales, los objetivos permiten evaluar lo que cada colaborador logra durante ese periodo, tomando en cuenta aspectos como la calidad, los entregables y el impacto de su trabajo.

Esta distinción será cada vez más relevante conforme avance la reducción de la jornada laboral. Si las empresas mantienen las mismas metas a pesar de contar con menos horas disponibles para alcanzarlas, el registro de asistencia podrá ayudar a identificar si los objetivos son compatibles con el tiempo establecido o si existe una sobrecarga de trabajo que derive recurrentemente en horas extraordinarias.

El registro como herramienta de análisis

Bajo este escenario, el control de entradas y salidas no tendría que entenderse únicamente como un mecanismo de vigilancia, sino también como una fuente de información para analizar los tiempos de ejecución, las cargas de trabajo y la distribución de responsabilidades dentro de una empresa.

Cuando una persona cumple sus objetivos antes de que concluya su jornada, como puede ocurrir en algunos puestos corporativos, culturalmente esto podría interpretarse como un logro que le permite disponer de tiempo de descanso. Sin embargo, Daniela Blank señala que, en la práctica, suelen existir varios proyectos en marcha, por lo que, una vez terminada una actividad, el colaborador puede pasar a la siguiente mientras su jornada continúa.

En contraste, cuando los objetivos no se alcanzan dentro del horario establecido, la empresa podría solicitar que el trabajador prolongue sus actividades para completar las metas pendientes. En ese caso, el tiempo trabajado después de la jornada deberá ser remunerado conforme a lo establecido en la Ley Federal del Trabajo (LFT).

“Cuando el cumplimiento de las metas implica trabajar horas extra de manera sistemática, el problema no está en el nivel de compromiso de los colaboradores, sino en la forma en que están diseñados el trabajo y los procesos”, señala Blank.

Por ello, la especialista plantea que la autogestión basada en objetivos debe acompañarse de reglas claras entre empleadores y trabajadores, procurando que el cumplimiento de las metas no dependa de extender de manera habitual la jornada laboral.

Blank explica que, si la jornada diaria contempla siete u ocho horas, los objetivos deben diseñarse de manera que puedan alcanzarse dentro de ese periodo. El mismo criterio deberá aplicarse al ámbito semanal, especialmente ante la reducción gradual de la jornada laboral, que para 2030 contempla un máximo de 40 horas semanales.

Las especialistas coinciden en que la reducción de la jornada, por sí sola, no transformará la cultura laboral en México. Sin embargo, sí llevará a las empresas a revisar cuáles son las actividades que realmente generan valor y cuáles representan únicamente una inversión de tiempo.

En este contexto, el registro electrónico de asistencia también puede contribuir a modificar la manera en que se evalúa el desempeño, al permitir diferenciar entre la presencia física de una persona y su verdadera contribución durante la jornada laboral.

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *