Por: Eduardo Esquivel Ancona
El IGAE creció 3.3% a tasa anual, favorecido por el dinamismo de los servicios, el comercio, el transporte y la construcción; sin embargo, el desempeño acumulado del año todavía refleja una expansión moderada.
La economía mexicana mostró en julio una aceleración mayor a la observada en meses previos. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) aumentó 0.8% respecto a junio, impulsado principalmente por el sector servicios, el comercio, el transporte y la construcción, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
A tasa anual, el indicador registró un crecimiento de 3.3%, lo que representa una señal de mayor dinamismo de la actividad productiva durante el séptimo mes del año.
No obstante, el resultado mensual debe interpretarse con cautela. Entre enero y julio, la economía acumula un crecimiento de apenas 1.5% frente al mismo periodo de 2025, lo que evidencia que el repunte de julio todavía no modifica por completo el panorama de expansión moderada que ha caracterizado a la economía mexicana.
El IGAE es uno de los principales indicadores para dar seguimiento al comportamiento de la economía en el corto plazo y permite anticipar tendencias del Producto Interno Bruto (PIB).
Servicios, principal motor
El mayor dinamismo durante julio provino de las actividades terciarias, relacionadas con el comercio y los servicios, que aumentaron 1.2% mensual.
Dentro de este segmento destacó el comportamiento del comercio al por menor y los transportes, con un incremento conjunto de 2.4%, mientras que el comercio al por mayor avanzó 1.9%.
También sobresalió el desempeño de los servicios de esparcimiento, culturales, deportivos y recreativos, que registraron un crecimiento mensual de 5.2%.
Estos resultados sugieren una mayor actividad vinculada con el consumo y los servicios, sectores que actualmente representan uno de los principales soportes de la expansión económica.
A tasa anual, las actividades terciarias crecieron 4.0%, por encima del resultado general del IGAE.
Construcción y manufacturas apuntalan la industria
Las actividades secundarias también contribuyeron al resultado positivo de julio, con un incremento mensual de 0.5%.
La construcción registró un avance de 0.9%, mientras las manufacturas aumentaron 0.7%. Ambos sectores aportaron al fortalecimiento de la actividad industrial, aunque su desempeño acumulado todavía es reducido.
En sentido contrario, la minería cayó 1.8% respecto a junio. La generación, transmisión y distribución de electricidad, agua y gas, por su parte, permaneció sin cambios.
A tasa anual, las actividades secundarias crecieron 2.4%.
Sector primario rompe la tendencia
Las actividades primarias fueron el único de los tres grandes componentes de la economía que presentó una contracción mensual. Agricultura, ganadería y actividades relacionadas disminuyeron 1.1% durante julio.
En términos anuales, este sector retrocedió 0.6%.
El reto: convertir el repunte mensual en crecimiento sostenido
Los datos de julio presentan una lectura mixta para la economía mexicana. Por un lado, el avance mensual de 0.8% y el crecimiento anual de 3.3% muestran una recuperación de la actividad mayor a la observada en meses anteriores.
Sin embargo, el comportamiento acumulado revela que la economía todavía no atraviesa una fase de expansión generalizada.
Entre enero y julio, las actividades terciarias crecieron 2.0%, mientras las primarias avanzaron 1.8%. En contraste, las actividades secundarias apenas aumentaron 0.4%.
Esta diferencia resulta relevante porque la industria continúa mostrando un ritmo considerablemente menor al de los servicios. La construcción y las manufacturas contribuyeron al repunte de julio, pero todavía no se observa un impulso industrial suficientemente amplio para modificar de manera sustancial el crecimiento acumulado.
En términos económicos, julio representa una señal positiva, pero no necesariamente un cambio de ciclo. El dato confirma una mayor actividad en servicios y algunos segmentos industriales, aunque será necesario observar los siguientes meses para determinar si el avance de julio se consolida o responde principalmente a factores temporales.
El principal desafío para la economía mexicana será trasladar el dinamismo de los servicios hacia una recuperación más equilibrada, particularmente en manufacturas, inversión y construcción, sectores fundamentales para generar un crecimiento con mayor capacidad de permanencia.