• Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron 9.3% trimestral y 13.8% anual, mientras la inversión fija bruta avanzó 4.3%
La economía mexicana mostró una mayor capacidad de expansión durante el segundo trimestre de 2026, apoyada principalmente por el fortalecimiento de las exportaciones y un repunte de la inversión productiva. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la Oferta y Demanda Global de Bienes y Servicios creció 1.7% frente al trimestre previo y también registró un avance anual de 1.7%.
Los resultados de la Oferta y Demanda Global Trimestral (ODGT) permiten observar con mayor detalle los motores del crecimiento económico, al integrar el comportamiento del consumo de los hogares, el gasto gubernamental, la inversión empresarial y el intercambio comercial con el exterior.
El dato adquiere relevancia porque se produjo en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y modificaciones en la política arancelaria de Estados Unidos. Aun con ese escenario, el sector externo mexicano incrementó su aportación al crecimiento, mientras la inversión mostró señales de recuperación.
Exportaciones, principal impulso
Uno de los movimientos más destacados fue el de las exportaciones de bienes y servicios, que aumentaron 9.3% entre el primero y segundo trimestre de 2026, después de haber registrado un crecimiento de apenas 0.8% en enero-marzo.
En términos anuales, las exportaciones presentaron un incremento de 13.8%, reflejando la fortaleza de la demanda externa por productos mexicanos.
Este comportamiento confirma la importancia que mantiene Estados Unidos como principal mercado para las empresas establecidas en México. La relación comercial bilateral continúa siendo un factor determinante para la actividad industrial, manufacturera y logística, incluso en un entorno de mayores costos y restricciones comerciales.
Desde una perspectiva económica, el desempeño exportador también muestra que la integración productiva de México con Norteamérica continúa funcionando como un amortiguador frente a la debilidad de otros mercados internacionales. Sin embargo, también mantiene a la economía mexicana expuesta a cambios en las condiciones comerciales y regulatorias de Estados Unidos.
Inversión recupera dinamismo
Otro componente relevante fue la inversión en capital fijo, que comprende el gasto destinado a maquinaria, equipo de transporte, herramientas y construcción.
Este indicador aumentó 4.3% respecto al primer trimestre de 2026 y registró un crecimiento anual de 3.5%.
La recuperación de la inversión resulta particularmente significativa porque representa un componente con efectos sobre la capacidad productiva futura. A diferencia del consumo, que refleja principalmente la demanda presente, el gasto en infraestructura, maquinaria y equipo puede ampliar la capacidad de producción y elevar la productividad de las empresas.
En este comportamiento también habría incidido la reactivación de proyectos de inversión en territorio nacional. De acuerdo con estimaciones del sector privado referidas en la información, el destrabe de diversos proyectos representaría alrededor de 3 mil 700 millones de dólares, recursos que pueden traducirse en mayor actividad para sectores como construcción, manufactura, transporte y servicios asociados.
Importaciones también aumentan
Las importaciones de bienes y servicios crecieron 2.3% trimestral durante abril-junio y registraron un incremento de 13.8% anual.
El aumento de las compras al exterior debe interpretarse junto con el comportamiento de las exportaciones. Una parte de las importaciones corresponde a bienes intermedios, maquinaria y componentes utilizados por las empresas mexicanas para producir bienes destinados tanto al mercado interno como al exterior.
Por ello, el crecimiento simultáneo de exportaciones e importaciones puede reflejar una mayor actividad dentro de las cadenas productivas integradas con Norteamérica.
Consumo mantiene crecimiento moderado
El consumo de los hogares presentó un avance de 0.9% frente al primer trimestre y de 2.1% a tasa anual.
El comportamiento confirma que el mercado interno mantiene una trayectoria positiva, aunque con un ritmo inferior al observado en algunos componentes externos y de inversión.
El consumo gubernamental también aumentó 0.9% trimestral, mientras que en comparación anual registró un crecimiento de 2.9%.
Crecimiento con composición más equilibrada
Los resultados de Inegi muestran una economía mexicana que durante el segundo trimestre encontró impulso en dos variables fundamentales: el sector externo y la inversión.
La combinación es relevante porque permite observar que el crecimiento no dependió exclusivamente del consumo. Las exportaciones aportaron un impulso considerable, mientras la recuperación de la inversión abre espacio para fortalecer la capacidad productiva.
El desempeño de la Oferta y Demanda Global coincide con el crecimiento de 1.4% que registró el Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre frente al trimestre anterior.
El reto hacia los siguientes trimestres será convertir este repunte en una expansión más sostenida. Para ello será determinante mantener el flujo de inversión, preservar la competitividad exportadora de México y fortalecer el mercado interno, particularmente ante un entorno internacional en el que las decisiones comerciales de Estados Unidos continúan representando uno de los principales factores de riesgo para la economía mexicana.