Por: Ariadne L. Montero
El Río Lerma, uno de los principales cuerpos de agua de México, nace en las Ciénegas de Lerma, en el Estado de México, y atraviesa una de las regiones más relevantes del centro-occidente del país. Con una longitud de 708 kilómetros, enfrenta una grave problemática ambiental: la contaminación.
Además, su cuenca, una de las más extensas del país, ha sufrido un importante deterioro debido a la extracción de agua, lo que ha convertido al río en un recurso cada vez más limitado. A ello se suma la contaminación provocada por materia orgánica, hidrocarburos, residuos agroindustriales y otros agentes contaminantes.
El problema trasciende el propio cauce, ya que el río continúa su recorrido y transporta los contaminantes hacia otros cuerpos de agua, como el Lago de Chapala, con lo que el impacto ambiental puede extenderse a otros cauces y ecosistemas.
Ante la gravedad de esta situación, investigadores de la UAM Lerma trabajan en alternativas para atender la problemática ambiental en el municipio de Santa Cruz Atizapán. Como parte de sus investigaciones, identificaron que uno de los principales problemas del Río Lerma es la contaminación generada por aguas residuales provenientes de la industria textil, por lo que desarrollan estrategias orientadas a atender este tipo de descargas.
Una de las principales propuestas consiste en desarrollar soluciones accesibles, tanto por su costo como por su facilidad de implementación, de manera que puedan ser adoptadas por la sociedad mediante una capacitación básica.
Para ello, los investigadores trabajan en el diseño de biofiltros. Alejandro, estudiante de la Licenciatura en Tecnología Ambiental, colaboró con investigadores de la UAM Lerma durante su servicio social en el desarrollo de un sistema que utiliza rastrojo y otros desechos agrícolas, como los provenientes del maíz.
Sobre estos residuos se incorporaron hongos capaces de actuar sobre los colorantes utilizados por la industria textil y disminuir el color verdadero presente en los afluentes, con el objetivo de evitar que estos contaminantes lleguen al Río Lerma.
Como parte de esta estrategia para contribuir a la recuperación del río, los investigadores también buscan microorganismos con capacidades para realizar la biotransformación de los contaminantes presentes en las aguas del Río Lerma.
Entre ellos se encuentran microorganismos capaces de degradar hidrocarburos, pesticidas y agroquímicos, así como otros resistentes a metales pesados, conocidos como microorganismos metalorresistentes.
El objetivo es que, posteriormente, estos organismos puedan utilizarse como agentes de remediación ambiental y contribuir a la descontaminación del Río Lerma.
Actualmente, algunas lavanderías ya cuentan con sistemas piloto, y la meta es ampliar la implementación de esta tecnología de biofiltración para contribuir a reducir la contaminación y avanzar hacia la recuperación ambiental del Río Lerma.