En el Día Mundial de la Agricultura, propone modernizar el campo, ampliar la infraestructura de riego y avanzar hacia una agroindustria que genere mayor valor para las familias productoras.
Plantea articular los programas estatales con las políticas federales impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la soberanía alimentaria y dignificar el trabajo campesino.
Guerrero cuenta con un enorme potencial agrícola, pero la alta dependencia del temporal limita la productividad y mantiene a miles de productores expuestos a las condiciones climáticas.
Chilpancingo, Guerrero.— El campo debe dejar de ser visto únicamente como una actividad de subsistencia y convertirse en uno de los principales motores económicos y sociales de Guerrero, afirmó Esthela Damián Peralta, quien planteó una transformación basada en tecnificación, infraestructura hidráulica, innovación y mejores condiciones de comercialización para los productores.
Con motivo del Día Mundial de la Agricultura, Damián Peralta destacó que Guerrero posee una importante riqueza agroalimentaria y una diversidad de cultivos con capacidad para conquistar mercados nacionales e internacionales. Sin embargo, advirtió que buena parte de ese potencial permanece desaprovechado debido a la falta de infraestructura, la dependencia de las lluvias y las dificultades que enfrentan los campesinos para acceder a financiamiento, tecnología y canales de comercialización.
La entidad dispone de más de 1.4 millones de hectáreas de uso agrícola y mantiene una posición destacada en productos como mango, coco, jamaica y maíz. No obstante, alrededor de 91.8 por ciento de la superficie agrícola depende del régimen de temporal, condición que incrementa la vulnerabilidad de las comunidades rurales frente a sequías, lluvias irregulares y otros efectos climáticos.
Ante este escenario, la propuesta de Damián Peralta apunta a acelerar la transición hacia un campo tecnificado, mediante la construcción y modernización de sistemas de riego, infraestructura para almacenamiento y distribución de agua, incorporación de nuevas tecnologías y entrega oportuna de insumos.
La aspirante a encabezar el proyecto “Guerrero del Futuro” sostuvo que el desafío no consiste solamente en producir más, sino en lograr que los productores obtengan una mayor participación en el valor generado por sus cosechas.
“Guerrero tiene tierra, productores y productos de enorme calidad; lo que necesitamos es una política que permita transformar esa riqueza en bienestar. No basta con sembrar y cosechar: tenemos que procesar, empacar, industrializar y comercializar nuestros productos para que el mayor beneficio permanezca en las comunidades”, señaló.
Damián Peralta planteó que cultivos emblemáticos como el café, el maíz, el mango, el coco y las frutas tropicales pueden convertirse en cadenas productivas con mayor valor agregado, siempre que exista una estrategia que vincule a los productores con tecnología, capacitación, infraestructura y mercados.
En ese sentido, destacó la importancia de alinear las políticas estatales con los programas promovidos por el Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, particularmente aquellos orientados al fortalecimiento de la producción agrícola, la soberanía alimentaria, la entrega directa de fertilizantes y el acompañamiento técnico a pequeños y medianos productores.
“La visión de la presidenta Claudia Sheinbaum coincide con lo que necesitamos construir en Guerrero: soberanía alimentaria, apoyo directo a quienes trabajan la tierra y una política social que ponga en el centro a las comunidades. Debemos llevar esa visión a una nueva etapa, donde el productor no solamente reciba apoyos, sino que tenga las herramientas para producir, transformar y competir”, afirmó.
También consideró prioritario incorporar a las nuevas generaciones al desarrollo rural mediante capacitación tecnológica, acceso a proyectos productivos y oportunidades de empleo, con el propósito de evitar que las juventudes de las comunidades tengan como única alternativa abandonar sus lugares de origen.
Para Damián Peralta, la modernización del campo también debe contemplar una perspectiva de justicia social para las comunidades indígenas y afromexicanas, así como mecanismos que permitan reducir la intermediación y garantizar precios más justos para quienes producen.
“Honrar al campesino significa reconocer su trabajo, pero también garantizarle agua, tecnología, infraestructura, capacitación y mercados. El Guerrero del Futuro será un estado que produzca más, que agregue valor a lo que produce y que haga de sus comunidades rurales protagonistas de su propio desarrollo”, concluyó.
La propuesta coloca al sector agropecuario como una pieza estratégica del proyecto “Guerrero del Futuro”, bajo una visión que busca combinar productividad, bienestar social, innovación tecnológica y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.