Economía y Finanzas

Aduanas cierra paso al contrabando de azúcar por el sureste; 91% de las importaciones se concentra en cuatro puertos

S
Staff Domo de Cristal
9 de septiembre de 2026, 6:45 am
Tiempo 6 min
Aduanas cierra paso al contrabando de azúcar por el sureste; 91% de las importaciones se concentra en cuatro puertos

Por: Eduardo Esquivel Ancona 

  • Asegura la ANAM que durante 2026 ya no se registran importaciones de azúcar por Ciudad Hidalgo y refuerza la vigilancia contra el contrabando técnico y el ingreso ilegal a través de brechas y ríos.

Ciudad de México.— El Gobierno de México reforzó el control aduanero sobre las importaciones de azúcar para contener el contrabando y proteger a la industria azucarera nacional, en particular en la frontera sur del país. Alfredo López Ruiz, director de Investigación Aduanera de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), explicó que una de las principales medidas adoptadas consiste en restringir las aduanas por las que puede ingresar este producto, con el objetivo de concentrar las operaciones en puntos específicos y facilitar su fiscalización.

Durante una entrevista, López Ruiz señaló que desde 2026 ya no se registran operaciones de importación de azúcar en la aduana de Ciudad Hidalgo, Chiapas, una de las zonas identificadas como estratégicas para el control de mercancías procedentes de Centroamérica. La medida, sin embargo, no implica que la vigilancia haya concluido. El funcionario advirtió que las autoridades realizan revisiones a mercancías que podrían ser declaradas bajo una fracción o descripción distinta con el propósito de introducir azúcar al país.

Dos modalidades de contrabando

López Ruiz explicó que las autoridades distinguen entre el contrabando técnico y el contrabando bronco. El primero ocurre cuando una mercancía ingresa por los canales oficiales e incluso cuenta con documentación aduanera, pero la información declarada —como sus características, clasificación o descripción— no corresponde al producto que realmente se importa. En el caso del azúcar, esta modalidad constituía un mecanismo para intentar eludir las obligaciones fiscales y las restricciones comerciales.

El denominado contrabando bronco, en cambio, implica el ingreso de mercancías fuera de los canales aduaneros establecidos, por ejemplo, a través de ríos, brechas u otros puntos no habilitados. Este tipo de delito corresponde a las investigaciones de la Fiscalía, precisó el funcionario. El funcionario indicó que durante 2026 no se registran casos de importación de azúcar mediante contrabando técnico en Ciudad Hidalgo.

Guatemala, un punto de atención

La entrevista abordó también el origen del azúcar que antes ingresaba por la frontera sur, donde Guatemala ha sido un importante productor y exportador mundial, y reconoció que su dinámica comercial lo convierte en un punto relevante dentro del fenómeno que se busca contener. A ello se suma el incremento de los aranceles aplicables a determinados productos azucarados; de acuerdo con la información proporcionada, las autoridades mexicanas incrementaron considerablemente las aranceles con el propósito de fortalecer la producción nacional y proteger al sector.

El funcionario mencionó tasas de 156% y de alrededor de 240%, aunque durante la entrevista hubo una imprecisión en la referencia exacta de algunas fracciones arancelarias.

Sin cifra oficial de pérdidas para el erario

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la imposibilidad de determinar, por ahora, cuánto dinero habría perdido el Estado mexicano como consecuencia del contrabando de azúcar. López Ruiz rechazó que una disminución de las importaciones legales pueda contabilizarse automáticamente como mercancía desviada al mercado ilegal. Para calcular una eventual pérdida fiscal, explicó, primero sería necesario identificar las operaciones ilegales, determinar el volumen efectivamente introducido al país y, posteriormente, establecer los impuestos que pudieron haberse evadido.

Por ello, la ANAM no cuenta actualmente con una cifra que permita cuantificar el supuesto daño al erario derivado de este fenómeno.

Aduanas exclusivas: el nuevo blindaje

Una de las principales estrategias implementadas por el Gobierno federal es el esquema denominado “aduanas exclusivas”, mediante el cual se establecen puntos específicos para la entrada de azúcar al territorio nacional. López Ruiz explicó que se reformó el Anexo 21 del Reglamento de Comercio Exterior para determinar las aduanas autorizadas para este tipo de importaciones y excluir puntos considerados vulnerables en el sureste, entre ellos Ciudad Hidalgo y Subteniente López, en Quintana Roo.

La estrategia concentra el grueso de las operaciones en cuatro puertos: Manzanillo, Altamira, Tampico y Veracruz, por donde, según el funcionario, circula aproximadamente el 91% de las importaciones de azúcar. La lógica es sencilla: reducir el número de puntos de entrada permite concentrar los recursos humanos, tecnológicos e de inteligencia en un número limitado de instalaciones y optimizar la revisión de las mercancías.

Frente interinstitucional contra el contrabando

El combate al contrabando de azúcar no corresponde únicamente a las autoridades aduaneras. De acuerdo con López Ruiz, la ANAM trabaja de manera coordinada con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Secretaría de Economía, SENASICA, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Fiscalía General de la República (FGR) y con organismos vinculados a las industrias azucarera y alcoholera.

La estrategia busca atacar tanto el contrabando técnico como el ingreso ilegal de mercancías fuera de los puntos oficiales. Señaló, además, que se han realizado acciones relacionadas con productos de origen sudamericano detectados en la Central de Abasto, aunque las investigaciones y actuaciones correspondientes recaen en las instancias competentes de Hacienda y de la procuración de justicia.

El objetivo: proteger a los productores mexicanos

Para la ANAM, el endurecimiento de los controles responde a un problema que trasciende la recaudación fiscal. El ingreso irregular de azúcar puede afectar directamente a los productores nacionales al introducir mercancías que compiten en condiciones distintas con la producción mexicana. Por ello, el Gobierno federal busca cerrar las rutas consideradas vulnerables, concentrar las importaciones en aduanas específicas y fortalecer el intercambio de información entre las instituciones responsables de la fiscalización, la inteligencia financiera y la procuración de justicia.

La nueva estrategia convierte a Manzanillo, Altamira, Tampico y Veracruz en los principales puntos de control del azúcar importado, mientras que las aduanas de la frontera sur quedan fuera del esquema ordinario para este producto. El mensaje de la autoridad es claro: el objetivo no es solamente detectar el contrabando cuando ya ocurrió, sino modificar las condiciones de entrada de la mercancía para dificultar su operación y hacer más trazable cada importación.

En palabras del director de Investigación Aduanera, se trata de establecer “todo un frente” institucional para combatir tanto el contrabando técnico como el bronco y fortalecer a la industria azucarera mexicana.

 

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *