Así lo dice La Mont
Trabajo: La Confederación de Trabajadores de México (CTM), encabezada por Don Tereso Medina —“Tereso” para los seis millones de trabajadores que representa—, vivió el pasado 24 de febrero un proceso de validación histórica al legitimar su dirigencia mediante una elección democrática, en la que obtuvo el respaldo del 97 por ciento del voto directo de sus representados.
Este nivel de apoyo se produjo bajo las nuevas disposiciones de justicia laboral, que establecen condiciones de transparencia y garantizan la participación libre y secreta de los trabajadores. Al someterse al escrutinio de las urnas y alcanzar una mayoría contundente, la dirigencia cumplió con los estándares legales vigentes y confirmó la cohesión de sus bases.
El ejercicio representa no solo un cambio de paradigma para el sindicalismo mexicano, sino también una vía de legitimación mediante el voto directo que busca dejar atrás las antiguas críticas sobre la falta de representatividad. El resultado constituye un mandato claro de la base trabajadora hacia una dirigencia a la que corresponde defender sus derechos, negociar mejores condiciones laborales y preservar la estabilidad de los contratos colectivos.
Experiencia: El propósito de retomar una central que aplique el ideario de Don Fidel Velázquez Sánchez radica en recuperar la disciplina, la unidad y la capacidad de negociación colectiva que caracterizaron una etapa fundamental del sindicalismo mexicano, pero adaptándolas a las exigencias del presente.
“Fidel Velázquez entendía que la fuerza del movimiento obrero residía en la institucionalidad y en la capacidad de ser un factor de equilibrio entre los factores de la producción, garantizando la paz laboral sin sacrificar las conquistas sociales”, recordó el sucesor de Carlos Aceves del Olmo.
Esa estabilidad cobra especial relevancia en un escenario de alta volatilidad económica. Bajo esta premisa, la CTM mantiene su posición como la principal central obrera del país, sustentada en una amplia estructura nacional, presencia en sectores estratégicos y experiencia para administrar miles de contratos colectivos.
Frente a los desafíos derivados de las negociaciones del T-MEC, particularmente en la industria automotriz, la propuesta de Don Tereso Medina plantea garantizar el cumplimiento de los compromisos laborales internacionales sin poner en riesgo la autonomía sindical. El objetivo es impulsar cadenas de valor en las que el nearshoring y el desarrollo industrial se traduzcan también en mejores salarios y condiciones laborales.
Esta visión tiene sus raíces en su formación. Medina fue becario de Don Fidel Velázquez, histórico dirigente cetemista que identificó y desarrolló el potencial de aquel joven cuadro, impulsando una trayectoria que posteriormente lo llevaría a encabezar la Federación de Trabajadores de Coahuila.
Aquella mentoría contribuyó a formar en Medina una visión profunda de la política industrial y de la importancia estratégica del sector automotriz como motor de la economía nacional. Su planteamiento busca equilibrar las exigencias del mercado estadounidense con la defensa de la mano de obra calificada mexicana, elemento indispensable para mantener la competitividad de toda la región productiva.
Labor: Durante su discurso de toma de protesta, el pasado 24 de febrero, Don Tereso Medina delineó siete prioridades: defensa del salario, modernización contractual, salud integral en el trabajo, vivienda digna, capacitación técnica permanente, paz laboral e inclusión de jóvenes y mujeres.
Estos principios también quedaron reflejados en la presentación de su Programa de Comunicación Social. En la misma tribuna, expresó preocupación por el futuro de las cuentas de retiro y subrayó la necesidad de proteger los ahorros de los trabajadores para garantizar pensiones justas.
El planteamiento fue llevado ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como parte del compromiso del sindicalismo mexicano con los estándares laborales internacionales.
Asimismo, bajo el sello de una CTM institucional que privilegia el diálogo y el respeto a las instituciones republicanas, Medina hizo un reconocimiento a la presidenta Claudia Sheinbaum y refrendó la disposición de la central obrera para colaborar con el Gobierno de México en la construcción de políticas públicas orientadas a fortalecer el desarrollo económico, el bienestar social y las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias.
En esta nueva etapa nacional, el reto de la CTM será demostrar que la experiencia histórica, la representación democrática y la defensa de los derechos laborales pueden converger para enfrentar los desafíos de la globalización, el T-MEC y la transformación de la industria mexicana.