El aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Waldo Fernández, responsabilizó a la corrupción y a la falta de planeación en los gobiernos municipales por el crecimiento urbano desordenado que enfrenta Nuevo León, al asegurar que durante años se autorizaron desarrollos habitacionales en zonas no aptas para su construcción.
Durante un recorrido por el municipio de Santa Catarina, el político sostuvo que el estado requiere recuperar el control del desarrollo urbano para garantizar la seguridad, el patrimonio y la calidad de vida de las familias, al considerar que la descentralización de las autorizaciones hacia los municipios propició un crecimiento sin criterios de ordenamiento territorial.
Fernández afirmó que existen fraccionamientos edificados en áreas donde la densidad poblacional permitida fue rebasada e incluso sobre cauces y escurrimientos naturales, situación que, dijo, ha incrementado los riesgos de inundaciones y afectaciones a cientos de viviendas.
Señaló que detrás de estas autorizaciones hubo presuntos actos de corrupción relacionados con la entrega de licencias y permisos de construcción en sitios donde las condiciones técnicas y ambientales impedían el desarrollo inmobiliario.
El aspirante advirtió que las consecuencias alcanzan tanto a quienes adquieren una vivienda como a los habitantes de las colonias vecinas, ya que el deterioro de la infraestructura hidráulica y sanitaria, así como los problemas recurrentes por lluvias, terminan por reducir el valor de las propiedades y afectar el patrimonio familiar.
Ante este panorama, Fernández planteó la necesidad de establecer una política de cero tolerancia a la corrupción en materia de desarrollo urbano y revisar los mecanismos de autorización de nuevos proyectos habitacionales, con el objetivo de impulsar un crecimiento ordenado, sustentable y seguro para Nuevo León.