La decisión de retirar la sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun provocó reacciones encontradas y abrió un intenso debate sobre la aplicación del reglamento disciplinario de la Copa del Mundo 2026.
A pocas horas del encuentro de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica, la FIFA sorprendió al anunciar que Folarin Balogun podrá participar en el partido, pese a haber sido expulsado en el compromiso anterior frente a Bosnia y Herzegovina.
El organismo rector del futbol mundial informó que la suspensión automática derivada de la tarjeta roja fue puesta en pausa bajo una medida excepcional contemplada en el Código Disciplinario de la FIFA. La resolución permitirá que el atacante estadounidense esté disponible para el encuentro decisivo que se disputará en Seattle.
La determinación se produjo después de que trascendiera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino públicamente en defensa del jugador y solicitó una revisión del castigo. Tras conocerse la decisión, el mandatario celebró el resultado a través de sus redes sociales, calificándolo como una corrección de una injusticia.
La Federación de Futbol de Estados Unidos respaldó el fallo y expresó su satisfacción por contar con uno de sus principales referentes ofensivos para el compromiso ante Bélgica. Además, aseguró que toda la atención del plantel está enfocada en buscar el pase a los cuartos de final, instancia que el conjunto estadounidense no alcanza desde la Copa del Mundo de 2002.
La noticia tomó por sorpresa incluso a los integrantes de la selección norteamericana. Algunos jugadores relataron que conocieron la resolución mientras se trasladaban a un entrenamiento y que inicialmente pensaron que la información era falsa debido a lo inesperado del anuncio.
Del otro lado, la reacción fue completamente distinta. La Federación Belga manifestó su inconformidad y cuestionó la interpretación de las normas disciplinarias. En un comunicado, señaló que estudia las alternativas reglamentarias disponibles al considerar que la medida contradice tanto el Código Disciplinario de la FIFA como el reglamento específico del Mundial 2026.
La controversia se originó en el partido ante Bosnia y Herzegovina, donde Balogun abrió el marcador antes de ser expulsado en la segunda mitad por una acción sancionada como juego peligroso sobre el defensor Tarik Muharemovic. De acuerdo con las reglas habituales del torneo, una tarjeta roja implica la suspensión automática para el siguiente encuentro.
Ahora, con el delantero nuevamente habilitado, Estados Unidos afrontará uno de los partidos más importantes de su historia reciente en medio de una decisión que ha generado debate internacional y que podría tener repercusiones más allá del terreno de juego.