Los gobiernos de México y Estados Unidos inauguraron este sábado una nueva planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, como parte de la estrategia binacional para contener y erradicar la plaga del gusano barrenador del ganado (GBG), que afecta al sector pecuario de ambos países.
La ceremonia fue encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, quienes destacaron la cooperación internacional como una herramienta clave para enfrentar desafíos sanitarios que impactan la producción ganadera y la seguridad alimentaria.
La nueva infraestructura tiene como propósito frenar la propagación de este parásito, que ataca el tejido vivo de animales de sangre caliente y genera importantes pérdidas económicas para los productores.
“Panamá, México y Estados Unidos nos unimos en una misma causa. Esta planta representa mucho más que una obra de infraestructura; representa la capacidad de la ciencia para ofrecer soluciones inteligentes, eficaces y sostenibles”, afirmó la mandataria mexicana durante el acto inaugural.
Sheinbaum subrayó que la relación entre México y Estados Unidos debe sustentarse en principios de respeto mutuo, diálogo, cooperación y reconocimiento pleno de la soberanía de cada nación.
“Desde Chiapas, donde comienza México, enviamos un mensaje al mundo: la cooperación entre países soberanos siempre será más poderosa que la confrontación cuando se trata de proteger el bienestar de nuestros pueblos”, expresó.
La planta alcanzará gradualmente una capacidad de producción de hasta 100 millones de moscas estériles por semana. Esta cifra se sumará a la producción de la planta ubicada en Pacora, Panamá, fortaleciendo el programa regional de control y erradicación del gusano barrenador.
Mediante procesos tecnológicos especializados, en las instalaciones se criarán moscas estériles que, una vez liberadas en campo, se aparearán con las moscas silvestres sin producir descendencia, interrumpiendo así el ciclo reproductivo de la plaga y reduciendo progresivamente su población.
La titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba Jazmín López, informó que hasta la fecha se han inspeccionado 5.3 millones de cabezas de ganado, supervisado más de 84 mil cargamentos pecuarios y liberado cerca de 7 mil millones de moscas estériles como parte de la estrategia sanitaria.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, anunció una inversión adicional de 83.8 millones de dólares para reforzar las acciones de combate contra la plaga.
“El gobierno de los Estados Unidos aportará 83.8 millones de dólares adicionales para enfrentar esta amenaza. Los recursos permitirán incrementar la producción de moscas estériles en México y fortalecer las medidas de prevención y control en ambos países”, señaló.
Johnson destacó que el objetivo común es eliminar el gusano barrenador para proteger la producción ganadera, el comercio bilateral y la soberanía alimentaria de ambas naciones.
Al cierre del evento, la presidenta Sheinbaum destacó que México cuenta ahora con una herramienta altamente especializada para enfrentar la plaga y reconoció la aportación del gobierno estadounidense para hacer posible la instalación de la planta.
“También agradecemos al presidente Trump por esta planta que hoy entra en operación. Es un ejemplo de colaboración y cooperación entre nuestros países”, concluyó.