Opinión

La contienda por Sonora en 2027: Lamarque vs. Astiazarán

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Staff Domo de Cristal
23 de junio de 2026, 5:21 am
Tiempo 4 min
La contienda por Sonora en 2027: Lamarque vs. Astiazarán

Sonora Power por Demian Duarte

 Nada nuevo bajo el sol. El fin de semana quedó claro cómo podría configurarse la contienda por la gubernatura de Sonora en 2027. Lo he sostenido desde hace meses: por el lado de Morena, el candidato sería Javier Lamarque; mientras que, en el bloque opositor, la opción con mayores posibilidades de competir es Antonio Astiazarán.

Con el acto realizado el pasado 20 de junio, “Toño” Astiazarán dejó ver que reflexionó a fondo la decisión, consultó a sus asesores, a su familia y a quienes lo acompañan en su carrera política, para finalmente determinarse a entrar de lleno en la disputa por la gubernatura.

Sus palabras dejaron entrever que dudó en participar en la contienda debido a los enormes riesgos que implica. Sin embargo, al afirmar que está dispuesto a asumir el reto, terminó por dejar atrás las reservas y decidió lanzarse de lleno a la competencia.

No me cabe duda de que Antonio Astiazarán es un rival de cuidado: preparado, con trayectoria política y con capacidad de convocatoria en distintos sectores de la sociedad sonorense, particularmente entre la clase media trabajadora.

Ha gobernado Hermosillo durante los últimos cuatro años y medio y previamente construyó una carrera como funcionario estatal y federal. También ha sido diputado federal en dos ocasiones y alcalde de Guaymas. Es un político experimentado que sabe hacer política, dialogar de frente y asumir compromisos.

No es un adversario fácil de vencer. De hecho, antes que cualquier otro nombre que pudiera mencionarse, incluido Luis Donaldo Colosio Riojas, considero que es, sin duda, el perfil más competitivo de la oposición.

Frente a él estaría Javier Lamarque Cano, alcalde de Cajeme, quien también cuenta con una trayectoria destacada. Ha sido electo en tres ocasiones como presidente municipal de ese municipio del sur de Sonora, además de haber sido diputado federal y contar con una larga militancia en la izquierda mexicana.

Lamarque puede presumir algo que pocos pueden decir: haber participado en la fundación de Morena junto a Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum. Colaboró con ellos en diversas causas políticas, incluida la defensa del petróleo y de la soberanía nacional, y fue parte de la construcción de un movimiento que hoy constituye una fuerza política y electoral dominante en el país.

Javier Lamarque será un contendiente difícil de derrotar. Tiene experiencia, trayectoria, respaldo en amplios sectores populares y representa, en muchos sentidos, los valores y principios que identifica el electorado con Morena.

Los actos que ambos personajes encabezaron de manera casi paralela en Hermosillo y Cajeme fueron una primera demostración de fuerza, una señal de cómo cada grupo político comienza a afinar estrategias y preparar el terreno rumbo a una elección que, por ahora, luce cuesta arriba para la oposición.

Los análisis provenientes de algunos medios opositores resultan simplistas. Hablan de desgaste gubernamental, de hartazgo ciudadano y de una supuesta crisis en Sonora que pocos logran identificar. Sin embargo, esos argumentos contrastan con indicadores que muestran una realidad distinta. Resultaría difícil explicar, por ejemplo, por qué Hermosillo figura entre las ciudades con mayor generación de empleo del país, se mantiene entre las más seguras y continúa atrayendo inversiones, si no existiera un entorno de estabilidad y trabajo coordinado entre los gobiernos estatal y federal.

Hay que reconocer que, en Sonora, la presidenta Claudia Sheinbaum y, por extensión, la Cuarta Transformación mantienen altos niveles de aceptación. Diversas mediciones ubican la aprobación de la mandataria por encima del 80 por ciento en la entidad, resultado que sus simpatizantes atribuyen al desempeño de su administración.

En términos político-electorales, la estructura de la 4T mantiene una ventaja considerable. Actualmente, supera ampliamente a cualquier adversario que compita en solitario y conserva una distancia relevante incluso frente a una eventual alianza entre PRI, PAN y Movimiento Ciudadano.

Si Antonio Astiazarán pretende desafiar a la 4T, necesitará realizar un trabajo político monumental y asumir riesgos significativos.

Por supuesto, nadie inicia una contienda electoral aceptando de antemano una derrota. Sin embargo, con las condiciones actuales, el panorama parece favorecer a Javier Lamarque y a Morena en la carrera por la gubernatura de Sonora en 2027.

Correspondencia a demiandu1@me.com | En X @Demiandu

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