
Una mesera que trabajaba en el festival hípico de Royal Ascot es la mujer que centra las investigaciones de la policía del valle del Támesis (TVP) sobre el expríncipe británico Andrés por supuesta «conducta inapropiada» en hechos acaecidos en 2002, revela hoy el dominical The Sunday Times.
El diario no aporta otros detalles, pero sostiene que los hechos no fueron denunciados en su momento, sino que han salido a la luz años después, coincidiendo con la caída en desgracia de Andrés, hoy despojado de todos sus títulos por su hermano, el rey Carlos III.
Las carreras hípicas de Ascot son el evento por excelencia de la clase alta británica, con asistencia regular de varios miembros de la monarquía: aquel 2002, la reina Isabel estuvo entre los presentes, junto con sus tres hijos varones, Carlos, Andrés y Eduardo.
El rotativo recuerda que los invitados a Ascot son atendidos por cientos de personas reclutadas habitualmente con empleos temporales y que se encargan de agasajar a los invitados con todo tipo de lujos.
La pasada semana, la policía quiso aclarar el alcance del delito que examinan, ante la preocupación de que exista la percepción pública de que el caso se limita a acusaciones de filtración de información confidencial cuando Andrés era representante especial británico para el comercio y la inversión, entre 2001 y 2011.
El segundo hijo varón de la difunta Isabel II fue detenido el 19 de febrero y posteriormente puesto en libertad mientras es investigado.
Según los «archivos Epstein» difundidos el año pasado en Estados Unidos, Andrés pudo remitir información confidencial del gobierno británico al pederasta estadounidense y millonario empresario Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019 a la espera de juicio por tráfico de menores.
Además, el expríncipe, sobre el que existen numerosas fotografías junto a Epstein y mujeres jóvenes, fue acusado por la estadounidense Virginia Giuffre de haber abusado sexualmente de ella en tres ocasiones cuando era menor de edad, en 2001, con intermediación del magnate.
Aunque Andrés niega todas las acusaciones, alcanzó un acuerdo millonario extrajudicial en 2022 para poner fin a la demanda civil presentada en EU por Giuffre, quien murió en abril de 2025 a los 41 años.
El hoy conocido como Andrés Mountbatten-Windsor fue apartado de la vida pública en 2019 tras salir a la luz el alcance de su amistad con el delincuente convicto.
Las revelaciones posteriores llevaron al rey Carlos III a retirarle todos sus títulos oficiales el pasado octubre y a exigirle que abandonara Royal Lodge, la residencia que ocupaba en los terrenos del castillo de Windsor.
Domo de Cristal
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