
León XIV celebra este viernes su primer año de pontificado con una visita al santuario de Pompeya y a Nápoles, en el sur de Italia, donde suplicó por la paz y aseguró que en este dÃa él es el «primer bendecido».
«¡Qué hermoso dÃa! ¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy! Me siento como la primera persona en tener la dicha de venir al Santuario de Nuestra Señora en el dÃa de la Súplica, en este aniversario. ¡Gracias a todos por estar aquÃ!», dijo el papa en su primer acto en Pompeya a saludar a los enfermos que acudieron al santuario.
León XIV eligió este destino ya que el 8 de mayo se recita al ser el aniversario del inicio de la construcción de la basÃlica, «La Súplica a la Reina del SantÃsimo Rosario de Pompeya», una famosa oración católica escrita por el beato Bartolo Longo en 1883.
Posteriormente en la misa celebrada en el santuario, León XIV explicó: «Hace exactamente un año, cuando se me confió el ministerio de Sucesor de Pedro, era precisamente el dÃa de la Supplica a la Virgen del Santo Rosario de Pompeya. Por eso tenÃa que venir aquÃ, para poner mi servicio bajo la protección de la SantÃsima Virgen».
«El hecho de haber elegido el nombre de León me sitúa en las huellas de León XIII, quien tuvo, entre otros méritos, el de haber desarrollado un amplio Magisterio sobre el Santo Rosario», añadió sobre la elección de su nombre como pontÃfice.
Durante la misa en el santuario, el papa aseguró que hay dos «intenciones que siguen siendo de urgente relevancia: la familia, que sufre el debilitamiento del vÃnculo matrimonial, y la paz, amenazada por las tensiones internacionales y una economÃa que prefiere el comercio de armas al respeto por la vida humana».
Explicó que, cuando San Juan Pablo II proclamó el Año del Rosario, quiso situarlo especialmente bajo la mirada de la Virgen de Pompeya y lamentó que «los tiempos no han mejorado desde entonces. Las guerras que aún se libran en muchas regiones del mundo requieren un compromiso renovado, no solo económico y polÃtico, sino también espiritual y religioso».
Y recordó que el papa polaco, en octubre de 1986, reunió a los lÃderes de las principales religiones en AsÃs, invitándolos a todos a orar por la paz. «En varias ocasiones, incluso recientemente, tanto el Papa Francisco como yo hemos pedido a los fieles de todo el mundo que recen por esta intención», añadió».
«No podemos resignarnos a las imágenes de muerte que las noticias nos presentan a diario», destacó.
Y afirmó que «la misericordia, que toca los corazones, apacigua el resentimiento y el odio fratricida, e ilumina a quienes tienen responsabilidades especiales en el gobierno».
«Hermanos y hermanas, ningún poder terrenal salvará al mundo, sino sólo el poder divino del amor, que Jesús, el Señor, nos ha dado», aseveró.
Por lar tarde se trasladó a Nápoles donde recorrió varias calles del centro y celebró un acto en la catedral, donde se reunió con el clero y las personas consagradas y pronunció un discurso para después saludar a cerca 30 mil personas en la Plaza del Plebiscito.
En este aniversario han llegado felicitaciones de todo el mundo, y una de las primeras fue la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que quiso agradecer a León XIV «su incansable mensaje de fe, esperanza, paz, diálogo entre los pueblos y cercanÃa a los más vulnerables».
«En un tiempo complejo marcado por una gran incertidumbre, su voz representa un referente mundial, para los cristianos y para todos», escribió Meloni.
Domo de Cristal
No Comments